PURAS MALAS.

Ya tengo ganas que los titulares periodísticos, que los espacios noticiosos radiofónicos y televisivos, que las páginas digitales, se ocupen de darnos buenas nuevas, como la recuperación económica que todos ansiamos, como que los miles, los millones de empleos perdidos hayan sido recuperados, como que el grueso de los presupuestos públicos vayan a ser destinados a combatir la pobreza cruel que azota a millones y millones de compatriotas, como que crecieron los espacios educativos para que no se quede sin acceder a la educación superior tanto joven en tantas partes del país.

Por: Carlos Gallegos

Fecha: 30/07/2010 10:40

Cosas así espero.

Pero como el que espera desespera, ya estoy desesperado: puras noticias malas, pésimas, leo y oigo.

Que narcos por allá y por acá, que levantados más allá, que ejecutados en todas partes, que asaltos a bancos, que robos a domicilio, que pleitos y más pleitos entre los políticos, que cambios y más cambios en el devaluado e ineficiente gabinete federal.

Puros rollos así y nada, nada de asuntos buenos, alentadores, edificantes.

Porque no me digan que noticias como la aprehensión o muerte de tal o cual capo es una buena noticia. Es, simplemente, torear más a ese enemigo invisible y temible al que un mal día le declararon la guerra a tontas y a locas y con el que nada más no pueden.

Espérense. De ninguna manera estoy, Dios me libre de estar en contra del crimen organizado. Su combate y exterminio es un anhelo que comparto con todos ustedes, pero a la vez, como todos ustedes, sé que esta guerra la van perdiendo los buenos y la están ganando los malos, que por lo visto y oído, son muchos, traen mejores resorteras y cargan muchos más millones para todo lo que ofrezca.

En estas circunstancias, comprendan por qué, como ustedes, estoy desesperado porque me lleguen buenas noticias.

Notas Relacionadas