Las gemelas Blanca Nieves y los 14 enanitos

El miércoles por la noche sentí un orgasmo de felicidad al ver el chévere debut del Chicharito Hernández. Claro, no soy fanático de las Chivas, equipo del cual él salió para enrolarse en su escuadra actual, el Manchester United, pero como mexicano me siento orgulloso de que al wey le vaya tan bien

Por: Willy Gallegos Espinosa

Fecha: 30/07/2010 00:29

El Chicharito es, en mi humilde y célebre opinión, el mejor jugador mexicano que tenemos hoy en día. Y creo también puede ser un ejemplo de inspiración para nuestro país. A pesar de su corta edad, unos años menor que este negro y guapo mozuelo, puso a soñar a México en el mundial y nos ilusiona verlo triunfar en el viejo continente en los próximos años.
Solo espero que las dos grandes televisoras no lo empiecen a inflar, como lo han hecho con tantos jugadores que se han marchado a Europa en busca de superarse, y a los meses se regresan con más pena que gloria. Ya ven que en vez de jugar, a los del Tri los ponían a hacer sándwiches. Si no me cree, nomás vea los comerciales.
Resalto que debe ser un ejemplo para muchos de nosotros, ya que nació con talento, lo está desarrollando y tiene la mentalidad para rifársela al tú por tú con cualquier adversario que se le ponga enfrente, atrás y a los lados. A lo mejor yo sí lo estoy inflando, sin embargo, no creo que se ponga a leer mis rollos, así que no hay bronca.
Es también un claro mensaje para los jóvenes: no debes levantar la mano y esperar la oportunidad, tienes que ir por ella y arrebatarla.
Ojalá que a todos se nos pegara un poco la mentalidad de este chaval, porque la neta, necesitamos renovar el pensamiento, revolucionarlo, pues sabemos que México lo requiere, Chihuahua lo pide a gritos, y creo que Delicias y la región van a ser punta de lanza para el cambio de las cosas.
Soy un pleno convencido de que el trabajo en equipo, la unidad y el esfuerzo, son los factores que el que nos van a sacar adelante de la difícil situación en la que estamos y, claro de la mano de Jehová de los ejércitos. Sin en Él, no la hacemos.
Posdata: el título de este ensayo es el nombre de una película porno que a dos de mis compas les gusta mucho. No puedo decir sus nombres para no quemarlos, bueno, ya lo están, pero no quiero que por mi culpa los vean en la calle, los señalen y piensen que son unos enfermos, depravados y cochinos, que también lo son.
Me despido con la palabra más antigua y conocida de todos los idiomas: gracias.
willygaez@hotmail.com

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