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Así ablandaron a Lozoya

2020-07-28 07:59:25 | El Pionero

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Muchos esperan que el exdirector de Pemex Emilio Lozoya Austin sea quien abra la caja de pandora de la corrupción del anterior gobierno, una vez que ha aceptado colaborar con la justicia mexicana


    

Sin embargo, dicen que poco se sabe de cómo se logró que él luego de estar prófugo y haber iniciado un combate legal para impedir su extradición de España acabara por aceptar su entrega a las autoridades mexicanas y acordar su colaboración en las investigaciones a cambio de obtener beneficios legales.

En su entorno familiar comentan algunos datos de las presiones a las que fue sometido Lozoya.

Primero, aseguran que pese a lo que se ha dicho en España, él sí tenía un estado de salud deteriorado.

Segundo, que en Alemania, su madre, antes de que le fuera autorizado su arresto domiciliario, fue trasladada en varias ocasiones a distintas prisiones y que actualmente su esposa e hijos carecen de dinero para gastos básicos debido a que sus cuentas están congeladas. 

Tercero, que tanto sobre su esposa Marielle Helene Eckes y su hermana Gilda Lozoya Austin, pesan órdenes de aprehensión. Hoy Lozoya declarará por primera vez ante un juez mexicano y ya se verá si todo lo que se ha especulado que dirá es cierto, pues hasta ayer no había rendido ninguna declaración a autoridades nacionales en torno a los casos de corrupción de Odebrecht y Agronitrogenados.

Hoy se sabrá qué tanto lograron ablandar a don Emilio.

Sin reserva, El Universal

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El nombre de AMLO no quedará escrito en letras de oro

2020-07-27 16:07:50 | El Pionero

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Se ha comenzado a escribir la historia de estos días. No es con la que el presidente López Obrador habría soñado. En esta historia, su nombre no queda escrito en letras de oro. Es el relato de un desastre acelerado por una mala gestión.


    

Por Héctor de Mauleón

Desde el día uno, la respuesta consistió en restarle importancia a la pandemia: “Hay que abrazarse, no pasa nada”, “No es, según la información que se tiene, algo terrible, fatal, ni siquiera es equivalente a la influenza”, “No vamos a tener problemas mayores”, “En España han muerto más que en México…”.

Las consecuencias están a la vista. La primera víctima de la “tardía e ineficiente respuesta de las autoridades” fue el personal sanitario: el 21 por ciento de los contagios ocurrió precisamente en ese sector, donde las muertes son “más del doble que Brasil, el triple que Perú y cinco veces más que China o el Reino Unido”.

“A pesar del control que (el gobierno de AMLO) tiene sobre el Congreso, no sacó un fondo de emergencia para afrontar esto. Se echó por la borda el periodo que nos dio la pandemia antes de llegar y las compras de equipos médicos se hicieron con un mercado muy competido y con los dedos en la puerta”, explica el doctor Alejandro Macías, jefe de Control de Infecciones del Instituto Nacional de Ciencias Médicas Salvador Zubirán entre 2004 y 2014, y actual encargado del Área de Microbiología y Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Guanajuato.

Especialista en Infectología, se ha convertido en una de las voces más críticas y autorizadas en el tema del manejo de la pandemia: “Se echó también por la borda una de las grandes fortalezas del sistema de Salud mexicano —explica—. Existe el Instituto Nacional de Referencia Epidemiológica que tiene como satélites a los laboratorios estatales de diagnóstico de salud pública en todos y cada uno de los estados. Yo siempre supuse que se iban a hacer en México muchas pruebas para detección temprana, búsqueda de contactos y aislamiento. No se hizo”.

El gobierno de AMLO, según el médico, ha hecho caso omiso de las evidencias. “Hablan de la inutilidad de hacer pruebas como si no existiera Corea del sur, Vietnam o Paraguay. La evidencia es contundente respecto al uso de la mascarilla y se han resistido a promoverla”.

Con casi 44 mil muertes confirmadas hasta ayer domingo, las claves para detener la epidemia no son precisamente las que está siguiendo el gobierno: más pruebas de detección y rastreo de contactos y uso de mascarilla.

Hace unos días, Signos Vitales, organización de la sociedad civil que recopila información fidedigna “para diagnosticar, con un buen grado de certeza, el estado en que se encuentra el país”, presentó un informe estremecedor: La Pandemia en México. La dimensión de la tragedia.

“No se aplicaron medidas de distanciamiento social a tiempo ni de manera estricta, ni se evitó la proliferación de los contagios. Se consideró que esto atentaría contra la actividad económica. El gobierno se rehusó a otorgar ingresos a las personas para quedarse en casa. Sin ese sustento para las familias era imposible que millones de personas pudieran observar distanciamiento social y continuaron saliendo”, se lee en ese informe.

Las defunciones han aumentado de manera descontrolada. A finales de junio sumaban 27 mil. En 30 días hubo 17 mil muertes más.

En mayo pasado, 12 millones de mexicanos se quedaron sin ingresos; 12.2 millones de personas de la clase media caerán en pobreza. Para fines de 2020, la cifra de pobres habrá aumentado a 95 millones.

El presidente que sueña con la Historia pasará a formar parte de esta, pero no como hubiera querido. La mala gestión de la pandemia, su negativa a corregir el rumbo, el dolor de decenas de miles de familias mexicanas, la pobreza en niveles nunca vistos, lo dejarán marcado.

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