×

La espada, la pared y las cuerdas

2020-04-11 10:52:58 | El Pionero

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

Una de las metas de la Cuarta Transformación es lograr que México alcance soberanía energética y el Presidente ha señalado que la vía por la que quiere que eso suceda es Pemex.


    

[% orquidea_tag %]Ya el tiempo dirá. Sabremos hasta entonces cuál será el precio que Estados Unidos ponga a nuestro país por su intervención en el acuerdo para la reducción de producción petrolera propuesto por la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

El papel de México y la secretaria Rocío Nahle alcanza para otro costal. También de ello sabremos pronto el monto de la factura. Sin embargo, esa coyuntura provocó que Andrés Manuel López Obrador finalmente hablara, aunque sea un poco, de un tema al que le había dado la vuelta no sólo en el discurso, sino, también, al momento de la toma de decisiones.

Hace apenas un par de semanas, el Presidente expresó en Twitter: “Atravesamos La Rumorosa y me causó molestia ver que han instalado generadores de energía eólica, una invasión a esta gran reserva natural…”.  Desafortunada oración en el siglo XXI, también para un líder que se ostenta de izquierda. Sin embargo, congruente con su ideología.

El proyecto de la refinería en Dos Bocas ha dejado claro que, en materia energética, la visión de López Obrador no mira al futuro. Por esta razón también ocurrió esa larga sesión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo en donde Nahle se aferró y se negó a bajar la producción, como lo pidieron los países convocados.

Aunque algo habrá sucedido, que ayer, después de la polémica y las aclaraciones por lo ocurrido la tarde del jueves, el Presidente declaró: “Vamos a seguir extrayendo petróleo, cuidando nuestras reservas (…) y buscando también la generación de opciones con energías alternativas, no apostar todo al petróleo, que es un producto no renovable, y que tenemos que heredar a las nuevas generaciones. Pero vamos a seguir con la política de refinar en México…”.

Parece una expresión de corto alcance; pero no lo es viniendo de quien, a lo largo de los años, acuña al petróleo como el principal activo energético, para quien conmemora su expropiación con devoción, para quien lo ha apostado todo, aunque diga que no, a un mercado que cada día pierde valor.

Una de las metas de la Cuarta Transformación es lograr que México alcance soberanía energética y el presidente Andrés Manuel López Obrador ha señalado que la vía por la que quiere que eso suceda es Pemex.

Ojalá que no esperemos a estar (más) contra las cuerdas, como ocurrió con su postura ante la pandemia.

El Presidente se resistió a las medidas de distanciamiento de tal forma que, aun cuando prácticamente en todos los países del mundo llamaban al confinamiento, él convocaba a salir a las calles y acudir a negocios para reactivar la economía, por decir lo menos.

En sus momentos más audaces aseguró que nada haría el coronavirus a los mexicanos y, si acaso, él tenía sus estampitas.

Ahora lo vemos siguiendo la línea de la sana distancia, todavía con episodios de contradicción, pero ya es capaz de exhortar a la población: “no visitas a las playas y quedarse en casa como medida urgente para evitar la propagación masiva del coronavirus…”, dijo, también, ayer en la conferencia de Palacio Nacional.

Pequeños cambios de narrativa que llegan tarde. Ojalá que, para el resto de pendientes, no esperemos a estar contra pared.

Por: Yuriria Sierra/Nudo gordiano

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

El Covid-19 en las zonas rurales

2020-07-08 19:30:36 | El Pionero

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

El Covid-19 en las zonas rurales Todos los días cuando el sol sale y la brisa de la mañana moja las hojas de los verdes campos, cuando los gallos cantan para anunciar el amanecer de un nuevo día, funcionando como un despertador para todos aquellos que habitan las zonas rurales.


    

Aquellos lugares donde el viento recorre las praderas, mientras baila con las hojas de los árboles y llega hasta tocar las ventanas de las casas brindándoles un respirar puro y fresco para comenzar sus actividades diarias, donde los habitantes se conocen y se protegen los unos a los otros para mantener la paz y la armonía de sus pueblos.

El estado de Chihuahua está compuesto en su mayoría por zonas rurales, poblaciones donde los habitantes se conocen y ven por el bienestar de su comunidad. Ante la pandemia del Covid-19 que azota el mundo y sus cifras que van en aumento por los contagios en el nuestro estado, Chihuahua se mantiene estable por sectores en los que no se presentan casos de contagios por Coronavirus en los habitantes. 

Zonas rurales como son: Matamoros, Carichí, Huejotitan, el Tule, Valle del Rosario, entre otros, se mantienen sin casos positivos o activos. Estos sectores no se han visto afectados en su totalidad por la pandemia, a diferencia de las localidades con gran flujo de ciudadanos, ya que son poblaciones pequeñas que no tienen grandes cantidades de habitantes.

Estas poblaciones comenzaron a tomar las medidas de prevención, incluso antes de presentar casos positivos. Medidas como cercos de sanitización en las entras a los municipios; tomando la temperatura, obsequiando gel antibacterial y cubre bocas. Se estableció también por parte de las autoridades municipales un toque de queda: A partir de las ocho de la noche el ciudadano que se encontrara fuera de su casa sería sancionado con una multa o llevado a la prisión municipal para pasar la noche. Los comercios únicamente brindaban su servicio al cliente por medio de una ventanilla o por un pedido anticipado vía telefónica para que pasaran a recoger sus artículos esenciales. 

En las zonas rurales son muy importantes las tradiciones, la cultura y las creencias. Para sus habitantes lo primero es el bienestar de la tierra y de los animales, ya que es su sustento de cada día. Los ciudadanos respondieron de una manera positiva y cooperaron con las autoridades para implementar las medidas de prevención y la sana distancia por el bienestar de su comunidad. 

Ante la llegada de una enfermedad desconocida y el temor que provoca en el mundo por no contar con la cura accesible o una vacuna preventiva, los pobladores toman conciencia y se preocupan por su salud y la de su comunidad. Arraigándose a sus creencias y esforzándose por cumplir debidamente con las indicaciones de las autoridades para sobrevivir a la pandemia y defender su cultura y tradición. Existiendo una esperanza en su interior que los hace levantarse cada mañana para trabajar los campos y soñar con un mejor mañana. Un futuro sin Covid-19, donde los humanos son libres como las aves que vuelan en los cielos azules. Porque como dice el dicho: ”La esperanza es la última que muere”.

Por Lupita Chávez/Activista

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn