×

¿Por qué se está agotando el papel higiénico en todos los mercados?

2020-03-13 15:11:12 | El Pionero

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

Durante estos días hemos visto numerosas imágenes de supermercados de todo el mundo con la balda del papel higiénico totalmente vacía, e incluso alguna en la que se ve a los compradores rumbo a casa cargados con su botín de decenas de rollos


    

[% orquidea_tag %] Como es lógico, esto ha generado todo tipo de memes y chistes relacionados con la razón que podría empujar a alguien a abastecerse de este producto, en vez de hacerlo con botes de conservas y otros alimentos no perecederos.

Bromas aparte, esto debe tener alguna explicación, ¿pero cuál es? En realidad, el motivo detrás de este curioso fenómeno tiene que ver con muchas cosas, pero el papel higiénico, por raro que parezca, es lo menos relevante.

Miedo a perderse algo

En un artículo sobre este tema publicado por Maldita Ciencia hacen referencia a un estudio sobre el síndrome FOMO, llamado así por la frase “Fear of Missing Out”, que significa “miedo a perderse algo” en español.

En él, se explica cómo las personas tendemos a seguir patrones, de modo que si todo el mundo hace algo, los demás les seguimos sin cuestionarnos por qué. Sería una forma elegante del típico dicho que asegura que nos comportamos “como borregos”. Este tipo de conductas están aún más fomentadas por el auge de las redes sociales, pues en ellas se exponen esos comportamientos que los demás siguen por la necesidad de sentirse conectados.

En el caso del papel higiénico, todo esto está condimentado con una buena dosis de miedo, generado por la alarma social del coronavirus. Es importante que no consideremos la pandemia como algo banal, pues sin duda no lo es. No obstante, las redes sociales y los medios de comunicación en cierto modo han propiciado que buena parte de la población se mueva por el miedo.

Hace apenas unos días, algunos periódicos comenzaban a publicar imágenes de supermercados arrasados, como si los consumidores estuviesen haciendo acopio para una larga cuarentena. Esto encendió esa necesidad de seguir a las masas e inició un claro caso de síndrome de FOMO. Ahora bien, ¿por qué el papel higiénico y no los botes de lentejas, por ejemplo?

Es difícil saberlo, aunque puede ser una buena respuesta la que ha hecho recientemente en su cuenta de Twitter la farmacéutica y experta en seguridad alimentaria Gemma del Caño. Por lo general, en los estantes hay más botes de lentejas que paquetes de papel higiénico, por el simple hecho de que este último ocupa más espacio. Si da la casualidad de que un día se gasta y no ha dado tiempo a reponerlo y, por lo que sea, alguien llega a tiempo de hacer una foto para las redes sociales, se abre la veda del miedo. La gente piensa que puede ser necesario y corre a comprarlo, generando un efecto llamada que lleva a que, efectivamente, se gaste y los reponedores no den abasto para volver a ocupar los estantes.

Sí, el papel higiénico es importante, pero teniendo agua y jabón es bastante más prescindible que otros productos. De cualquier modo, no es necesario que estos días hagamos acopio ni de este ni de ningún otro artículo del supermercado. Ya lo explicaba ayer el director del Centro de Coordinación y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón. Los supermercados ya han explicado que están preparados para abastecer a la población durante este periodo.

Situaciones como la que estamos viviendo con el coronavirus son dolorosas, pero es importante intentar sacar algo bueno de ellas. En este caso, es posible que por fin la población se haya concienciado de la importancia que tiene una buena higiene para prevenir enfermedades. Por otro lado, ha servido para descubrir que la mente humana es apasionante, tanto como para hacernos creer que debemos llenar nuestras casas de papel higiénico. No viene ningún apocalipsis zombie, pero la situación es seria, pues podría generar un problema importante de salud pública. Por eso, lávate las manos, intenta salir y socializar lo menos posible y, si estás en una de las comunidades en cuarentena, no viajes a otras salvo primera necesidad. En cuanto al papel higiénico, tranquilo, no te vas a quedar sin él y, en caso de que no puedas comprarlo, sobrevivirás.

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

Educación y enseñanza, ¿conoces la diferencia?

2020-07-08 02:06:33 | El Pionero

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

Resulta muy común confundir estos dos términos utilizándolos como sinónimos. En realidad, se trata de conceptos íntimamente relacionados que, en diversos ámbitos, llegan a fusionarse


    

Sin embargo, al hablar de educación y de enseñanza no se hace referencia exactamente a lo mismo, existen unas diferencias notables y es conveniente tenerlas en cuenta para aplicarlas también como es debido.

Lo cierto es que resulta frecuente dejar en manos de las escuelas todo lo que concierne a la enseñanza y a la educación pero, en términos lingüísticos, es importante saber la diferencia y utilizar cada vocablo del modo correcto.

¿En qué se diferencian?

· Educar. En este caso hablamos del proceso de acompañamiento de una persona para ayudarle a formar un espíritu crítico con el que encarar el mundo. No se trata de adoctrinar ni inculcar ideas férreas sobre ningún tema, más bien se estimula la creatividad de la persona y se potencian sus capacidades para enfrentar los problemas de la vida a base de soluciones propias. La intención de este acompañamiento es la transmisión de valores positivos como el esfuerzo, la empatía, el respeto, la convivencia, así como la comprensión de los derechos y deberes de cada persona.

· Enseñar. Este término hace referencia a la práctica de transmitir conocimientos y sabiduría. La enseñanza se suele programar de antemano y organizar de forma ordenada por niveles que se adapten a las capacidades y potenciales de niños y adultos en función de su edad. Los conocimientos transmitidos son evaluados de forma periódica de modo que es sencillo comprobar la adquisición de esta enseñanza por parte del individuo que la recibe.

¿En quién recae la responsabilidad?

Es fácil delegar responsabilidades en estos términos, sin embargo, resulta fundamental que las tareas recaigan en la persona o institución adecuada con un constante feedback entre padres y escuelas. No se puede dejar de lado el Estado como máximo responsable de ciertos elementos que influyen directamente tanto en la enseñanza como en la educación de los menores.  Este es el caso de la creación de  leyes de protección y amparo  del menor para su seguridad y para la puesta en valor de sus oportunidades de desarrollo.

Los padres tienen la obligación de aportar a sus hijos una educación acorde con sus propios valores, sin embargo, no están exentos de ofrecerles enseñanza a cierto nivel sin necesidad de que se trate de una actividad pautada y evaluada.

Del otro lado, la escuela tiene la máxima responsabilidad en lo referente a la enseñanza y está diseñada para ello. La organización, la presencia de profesionales formados de forma específica y las pautas que dan forma a la escuela, consiguen unos resultados excelentes brindando oportunidades a todos los alumnos. Es fundamental cuidar la calidad de la enseñanza en una sociedad para lograr una población crítica, consecuente y formada. Es también importante mencionar el porcentaje existente de responsabilidad que las escuelas tienen en materia educativa.

No se puede negar que se añade un complemento de gran interés a los valores recibidos en casa, sin embargo, sin esta base previa se hace inviable el buen funcionamiento de ambos ámbitos.

 

 

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn