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Los hombres nunca se reponen al 100% de una relación

2020-03-05 19:42:18 | El Pionero

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Si estás pasándola mal porque crees que a él no le importas tanto, no te preocupes, no es así


    

[% orquidea_tag %]CIUDAD DE MÉXICO

Cuando terminamos una relación, solemos pasar al menos unos tres días devastadas, sin salir de casa, llorando a la menor provocación.

Amigos o familia se vuelven nuestros terapeutas provisionales, porque nosotras estamos acostumbradas a sacar todos los sentimientos que cargamos.

Sin embargo, los hombres parecen ser inmunes a esto y el fin de semana después de un truene, salen con sus amigos como si nada.

Al parecer, no están afectados por el hecho de terminar la relación y eso a nosotras nos duele muchísimo.

Pero la verdad es que sí les importa. De hecho, es probable que nunca se repongan de esa ruptura después de una relación significativa.

De acuerdo con un estudio publicado en SAGE Journals que estudió la respuesta a ciertos eventos de la vida en 2 mil hombres y mujeres divorciados, los hombres no tienden a superar adecuadamente sus relaciones pasadas y significativas.

Por su parte, las mujeres del estudio mostraron indicios de haberse vuelto más extravertidas en los años posteriores a sus divorcios, mientras que los hombres se volvieron evidentemente más emocionalmente inestables a raíz de la separación.

Esto comprueba que aunque al principio nosotras nos vemos más afectadas, lo superamos a largo plazo, mientras que los hombres conservarán los sentimientos tristes que rodean la separación en los próximos años (al menos entre 6 y 9 años, que fue la duración del estudio).

Así que si estás pasándola mal porque crees que a él no le importas tanto, no te preocupes, no es así. 

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Educación y enseñanza, ¿conoces la diferencia?

2020-07-08 02:06:33 | El Pionero

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Resulta muy común confundir estos dos términos utilizándolos como sinónimos. En realidad, se trata de conceptos íntimamente relacionados que, en diversos ámbitos, llegan a fusionarse


    

Sin embargo, al hablar de educación y de enseñanza no se hace referencia exactamente a lo mismo, existen unas diferencias notables y es conveniente tenerlas en cuenta para aplicarlas también como es debido.

Lo cierto es que resulta frecuente dejar en manos de las escuelas todo lo que concierne a la enseñanza y a la educación pero, en términos lingüísticos, es importante saber la diferencia y utilizar cada vocablo del modo correcto.

¿En qué se diferencian?

· Educar. En este caso hablamos del proceso de acompañamiento de una persona para ayudarle a formar un espíritu crítico con el que encarar el mundo. No se trata de adoctrinar ni inculcar ideas férreas sobre ningún tema, más bien se estimula la creatividad de la persona y se potencian sus capacidades para enfrentar los problemas de la vida a base de soluciones propias. La intención de este acompañamiento es la transmisión de valores positivos como el esfuerzo, la empatía, el respeto, la convivencia, así como la comprensión de los derechos y deberes de cada persona.

· Enseñar. Este término hace referencia a la práctica de transmitir conocimientos y sabiduría. La enseñanza se suele programar de antemano y organizar de forma ordenada por niveles que se adapten a las capacidades y potenciales de niños y adultos en función de su edad. Los conocimientos transmitidos son evaluados de forma periódica de modo que es sencillo comprobar la adquisición de esta enseñanza por parte del individuo que la recibe.

¿En quién recae la responsabilidad?

Es fácil delegar responsabilidades en estos términos, sin embargo, resulta fundamental que las tareas recaigan en la persona o institución adecuada con un constante feedback entre padres y escuelas. No se puede dejar de lado el Estado como máximo responsable de ciertos elementos que influyen directamente tanto en la enseñanza como en la educación de los menores.  Este es el caso de la creación de  leyes de protección y amparo  del menor para su seguridad y para la puesta en valor de sus oportunidades de desarrollo.

Los padres tienen la obligación de aportar a sus hijos una educación acorde con sus propios valores, sin embargo, no están exentos de ofrecerles enseñanza a cierto nivel sin necesidad de que se trate de una actividad pautada y evaluada.

Del otro lado, la escuela tiene la máxima responsabilidad en lo referente a la enseñanza y está diseñada para ello. La organización, la presencia de profesionales formados de forma específica y las pautas que dan forma a la escuela, consiguen unos resultados excelentes brindando oportunidades a todos los alumnos. Es fundamental cuidar la calidad de la enseñanza en una sociedad para lograr una población crítica, consecuente y formada. Es también importante mencionar el porcentaje existente de responsabilidad que las escuelas tienen en materia educativa.

No se puede negar que se añade un complemento de gran interés a los valores recibidos en casa, sin embargo, sin esta base previa se hace inviable el buen funcionamiento de ambos ámbitos.

 

 

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