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#MásHombresComoCota

2020-02-25 09:48:14 | El Pionero

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En ese mensaje, en esa playera con México representado por una mujer asesinada, confirmamos lo que hemos escrito en este espacio en repetidas ocasiones: los hombres sí tienen un papel necesario en esta coyuntura. Aplaudo lo hecho por el arquero del León. También el respaldo que dio su club. “Hay mensajes que nos cruzan en el pecho...”, escribió el equipo en su cuenta de Twitter en una publicación que acompañó con la imagen de Cota y con la que dio aún más eco al mensaje


    

Un gesto. Un momento de solidaridad, de indignación. Segundos de un acto que da la vuelta en las redes. Un instante que pone en boca de quienes habían sido omisos un tema que nos consume y del que urge hablar. Los feminicidios llegaron a un campo de futbol. Lo vimos todos: Rodolfo Cota, portero del León, utilizó su exposición para mostrarle a sus aficionados, y a los que no, que el tema importa y que es conversación de todos.

Y en ese mensaje, en esa playera con México representado por una mujer asesinada, confirmamos lo que hemos escrito en este espacio en repetidas ocasiones: los hombres sí tienen un papel necesario en esta coyuntura. Y éste es el reconocimiento de su propia responsabilidad, por más sutil que sea, para el engrosamiento de una sociedad y su configuración machista.

Aplaudo lo hecho por el arquero del León. También el respaldo que dio su club. “Hay mensajes que nos cruzan en el pecho...”, escribió el equipo en su cuenta de Twitter en una publicación que acompañó con la imagen de Cota y con la que dio aún más eco al mensaje.

Llevamos días dedicando el espacio a esto. Y la coyuntura nos explica el por qué. Los cuerpos de dos mujeres fueron hallados este lunes en calles de Ecatepec. Otra más fue encontrada dentro de su casa, en el municipio de García, Nuevo León, la mataron a golpes. Vecinos aseguran que momentos antes se escuchó una discusión entre la víctima y su pareja. Hace una semana, Dalia, de 33 años, fue ejecutada por su pareja, también dentro de su domicilio en Coronango, Puebla. Por decir sólo tres casos.

Por eso es importantísimo que comencemos con la solidaridad junto al grito de justicia. Que exijamos lo que le corresponde al Estado hacer; pero, de igual forma, reconozcamos lo que nos toca para mejorar este entorno de violencia. De nada sirve que hoy, lejos de aportar al debate, las autoridades deportivas analicen una posible sanción al jugador por no cumplir con el reglamento. Capítulo V, inciso J: “No mantener una postura neutral ante temas de carácter político y/o religioso: multa de 500 a 400 UMA’s y/o 1 a 3 partidos de suspensión...”. Más importante sería lo que, desde su trinchera, pueden hacer para terminar con la brecha de género que, en resumidas cuentas, también es un acto de violencia. ¿Cuándo hablaremos de la igualdad salarial entre la liga varonil o femenil?, por ejemplo.

A Cota, más que sancionarlo, más valdría hacerle segunda. Posicionarse al respecto, no por motivos políticos, sino en un acto de sensibilidad que llegue a quienes, hasta hoy, han sido reticentes a mostrar ligera empatía, en la sociedad y aquellos en el servicio público, y reducen este asunto a un tema de división política.

La playera del portero del León fue más que segundos de protesta. Fue una señal de lo urgente que es hablar de cómo terminar con esta realidad, donde el feminicidio, como la más atroz de las representaciones de la violencia de género, ocupa un lugar en la conversación de todos.

Yuriria Sierra/Nudo gordiano

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¿Quién hizo el milagro?

2020-03-29 21:50:38 | El Pionero

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La semana cerró con un sorpresivo mensaje nocturno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Con un fondo negro que hacía más dramático el momento, pedía lo que durante semanas evitó decir: “Lo que queremos es que se retiren todos, que estén en sus casas con sus familias”. “Podemos seguir desplazándonos para lo fundamental, no salir a la calle si no hay algo verdaderamente necesario que nos obligue a salir, lo mejor es quedarnos, vamos a aguantar”.


    

[% orquidea_tag %]¿Qué fue lo que hizo que el mandatario cambiara de opinión tan radicalmente sobre la estrategia a seguir contra la COVID-19? Tan sólo el 25 de marzo —cuando ya se había declarado que México pasaba a la fase 2— dijo en su mañanera: “Yo les diría ¿por qué no ir (a las fondas)? Si no está prohibido”.

En ese “mensaje especial al pueblo de México” comentó que le mostraron una gráfica donde le explicaban que si la gente no se cuidaba se iban a disparar los casos de infección y se iban a saturar los hospitales. ¿Le tenían escondida esa gráfica?, ¿apenas la vio?, ¿le pasó como a los hombres que les ponen el cuerno y son los últimos en enterarse? Porque ésa fue precisamente la lógica que utilizaron especialistas y académicos para pedirle —desde hace varias semanas— acciones más contundentes para achatar la curva del contagio.

Pero si la gráfica fue sólo el pretexto ¿qué supo el Presidente que lo obligó a cambiar de rumbo? ¿Por qué decidió que ya no era tan importante la economía?

Durante semanas él y el subsecretario de Salud Hugo López-Gatell señalaron que no pararían para no afectar la economía. El viernes, en cambio, el Presidente dijo: “estoy pidiendo para el sector privado, a las empresas, yo sé que esto va a significar gastos, pero podemos perder más si no prevenimos, se nos puede caer más la economía”.

¿A qué funcionario o persona cercana se le debe colgar el milagro de la decisión presidencial? ¿El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, le habló de la crisis que viene con o sin personas en la calle? ¿López-Gatell finalmente se atrevió a explicarle que el 19 de abril el país no volverá a la normalidad?

¿Fueron las encuestas de aprobación que señalan que la línea de aprobación y desaprobación se juntaron y que la mayoría de la gente no aprueba el manejo que ha hecho de la contingencia?

¿Fue acaso la reducción de la agencia Standard and Poor’s a la calificación crediticia de México y de Pemex, y el ajuste que hizo JPMorgan a su pronóstico de crecimiento de la economía mexicana para situarlo en una contracción de siete por ciento para este año ante el efecto del coronavirus?

¿Fue la carta que enviaron exsecretarios de Salud, académicos, investigadores y comunicadores  en la que le exigieron al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador hacer más pruebas, suspender actividades masivas, cerrar espacios de convivencia pública y asignar recursos a instituciones de salud?

¿Fue la videoconferencia que tuvo con los líderes del G-20 en la que nadie —sólo él— habló de la familia, sino de la urgente necesidad de inyectar recursos para contrarrestar los impactos social, económico y financiero de la pandemia?

¿Fueron las manifestaciones de los médicos y enfermeras que salen a la calle pidiendo desesperamos equipamiento y protocolos para combatir la pandemia? ¿Fue el mensaje de Thalía?

Como dirían los clásicos: haiga sido como haiga sido, finalmente el Ejecutivo entendió que los mexicanos son especiales, pero no marcianos. Ojalá el cálculo político con el que estuvo actuando el mandatario no se traduzca en una crisis sanitaria, económica y social más fuerte de lo que debió ser.

Vianey Esquinca/La inmaculada percepción

 

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