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Dejan Zapata gay, con aviso de rechazo

2019-12-13 07:46:17 | El Pionero

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El retrato estará acompañado de una cédula informativa donde la familia del Caudillo del Sur exprese su desacuerdo y se deberá difundir información sobre su figura y legado


    

CIUDAD DE MÉXICO.

Cumpliendo la indicación presidencial de alcanzar un acuerdo entre los familiares del general Emiliano Zapata, representantes de la comunidad LGBTTI+, la Secretaría de Cultura y el INBA, se concluyó que se mantendrá el montaje original de la exposición Zapata después de Zapata.

Sin embargo, las autoridades culturales accedieron a colocar una cédula informativa con la posición de la familia Zapata, “donde quedará de manifiesto su desacuerdo con esta interpretación del Caudillo del Sur”. Además, prometieron retirar la publicidad de la obra La Revolución, del artista Fabián Cháirez de la promoción oficial y “difundir por todos los medios a su disposición la dignidad y el homenaje al general Emiliano Zapata, incluyendo una cartilla itinerante sobre su figura y legado”, detalló la Secretaría de Cultura en un comunicado.

Asimismo, informó que durante la reunión se dio respaldo a la diversidad y se expresó una condena a la violencia contra miembros de la comunidad LGBTTI+ y el apoyo a sus derechos.

En dicha reunión participaron autoridades de la Secretaría de Cultura como Alejandra Frausto, Natalia Toledo, Lucina Jiménez, Miguel Fernández Félix y el historiador Felipe Ávila.

Y, por parte de la familia del Caudillo del Sur, asistieron Isaías Manuel René Manrique Zapata, Julieta Ana María Manrique Zapata, Lina Marta Graciela Manrique Zapata, Ulises Manrique Zapata, Luis Armando Manrique Zapata, Hilario Salazar Flores, Alicia Zapata Fernández, Daniel Galeano Zapata, Sen Moctezuma y Edgar Castro Zapata.

En el encuentro, realizado a puerta cerrada en el Palacio de Bellas Artes el miércoles pasado, los familiares de Zapara rechazaron la búsqueda de un lucro económico en torno a su figura y se deslindaron de los diversos grupos campesinos, como la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), quienes se manifestaron de forma violenta el pasado 10 de diciembre. 

 

NO OFENDE PINTURA DE CHÁIREZ: SECCIÓN 22 CNTE

A la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación de Oaxaca no le ofende la pintura de Zapata gay del artista Fabián Cháirez y que ha causado polémica desde el primer día de su exposición en el Palacio de Bellas Artes.

Por el contrario, el vocero de la Sección 22, Wilbert Santiago, dijo que la coordinadora está a favor de la libertad de los artistas que puedan proponer y dejar algo nuevo al arte nacional.

Para nosotros no resulta ofensivo, hay una libertad de expresión a nivel nacional”, señaló el vocero de la Sección 22 del SNTE adherida a la CNTE.

Nosotros siempre manifestamos en nuestras consignas la defensa de la libertad y de la tierra, y hoy que se da una polémica en torno a una figura representativa que lo relacionan directamente con Zapata. Sin duda, nosotros tenemos que manifestar que la claridad política de Zapata es vigente hoy en día y que la libertad de todo artista para generar una contribución artística en el país es respetada”, agregó.

 

Los maestros de la CNTE instalaron un plantón de 48 horas en el zócalo de la ciudad de Oaxaca, para demandar al Instituto Estatal de Educación Pública el reconocimiento al sector de nivel de educación indígena y contratación inmediata a los normalistas oaxaqueños.

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La enfermera en la recámara de Peña Nieto

2020-08-14 18:51:20 | El Pionero

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Los Pinos funciona como refugio para los combatientes de la pandemia


    

Una cama pequeña, pero cómoda, junto a una ventana con balcón, espera todas las mañanas a la enfermera María de los Ángeles Ojeda después de una jornada nocturna intensa, de 12 horas continuas, en la primera línea de batalla contra Covid-19 en el Centro Médico Nacional La Raza del IMSS.

 

Su cuarto, sin embargo, no es cualquier cuarto, sino la habitación principal de la Casa Miguel Alemán, en el Complejo Cultural Los Pinos, donde hasta hace dos años dormía el expresidente Enrique Peña Nieto.

 

Con 31 años de edad, y 12 de servicio para el IMSS, Ojeda es una de las cuatro enfermeras que se alojan desde el pasado 5 de mayo en la recámara presidencial del complejo, un sitio que funciona como refugio para los combatientes de una pandemia que ya supera el medio millón de contagios acumulados y los más de 55 mil decesos.

 

"Se siente bonito y la casa está muy bonita. Obviamente los muebles no son los que estaban antes, ni las camas. Son camas chiquitas, pero están muy cómodas", celebra. "Está muy cómodo. Nos consienten mucho".

 

Con tres comidas al día, servicio de lavandería y sanitización del cuarto, Ojeda y el resto del personal médico puede tener en Los Pinos un respiro del extenuante trabajo hospitalario en el que, a menudo, escasean los insumos necesarios.

 

"Como que baja y otra vez sube", dice la enfermera sobre el control de la epidemia. "En mi servicio, en Neumología, ahorita estoy yo de encargada, entonces tenemos 16 camas y ayer (el 6 de agosto) teníamos las 16 camas ocupadas con 7 apoyos ventilatorios".

 

Tres días a la semana, María de los Ángeles cubre el turno de las 20:30 a las 08:10 horas en La Raza.

 

Al final de su jornada, cuando las oficinas de la Ciudad apenas comienzan el día laboral, un autobús afuera del hospital ya la espera para devolverla a la casa donde, inesperadamente, ha podido alojarse desde hace poco más de tres meses.

 

María de los Ángeles atraviesa un suntuoso vestíbulo con piso de mármol, sube una escalera aristocrática y llega a su cuarto.

 

En el lugar donde Angélica Rivera posó para una revista de sociales, donde Felipe Calderón se construyó un búnker y una sala de cine, donde Gustavo Díaz Ordaz mandó a hacer una pista de go-karts para sus hijos y donde José López Portillo corría por los jardines sin camisa, ahora duerme una treintena de enfermeras y médicos.

 

Despojada del ajuar de sus épocas como residencia presidencial, la habitación principal de la Casa Miguel Alemán -edificación de 5 mil metros cuadrados que el mandatario del mismo nombre mandó a construir- es lo suficientemente grande para alojar cómodamente a cuatro personas, las cuatro enfermeras con horarios nocturnos.

 

"Cuando empezó todo esto (de la pandemia), mi prima me dijo que nos fuéramos a rentar, pero yo le dije: 'es que no me alcanza ahorita para pagar renta, comida, transporte', le dije que no", relata.

 

Para fines de abril, la enfermera, quien vive en Tultitlán con su madre, cuatro hermanos, dos cuñados y dos sobrinos, se registró en el programa que lanzó el IMSS para alojar a su personal médico en hoteles.

 

El 4 de mayo, la dependencia la buscó a través de WhatsApp para saber si aún estaba interesada y si le molestaría compartir habitación con alguien. Ese día, recuerda, anunciaron que Los Pinos estaba habilitado para las enfermeras, después recibió otro mensaje: "Has sido aceptada en Los Pinos".

 

No obstante, la oportunidad de quedarse en la antigua morada presidencial, con todos los mitos de ensimismamiento y despilfarro, es apenas una anécdota curiosa frente a lo verdaderamente importante: el descanso.

 

"Los dos primeros días no podía dormir, porque como estaba solita, me daba miedo. Yo decía: '¿Qué tal si alguien entra?'. Ya después pude dormir hasta mejor que en mi casa", relata.

 

Los insumos en su lugar de trabajo, como se ha denunciado continuamente, no siempre están a la mano cuando se necesitan.

 

"Sí nos dan nuestra bata, nuestro N95 y esas cosas, pero, por ejemplo, nosotros compramos nuestros overoles, goggles, caretas, aunque también tenemos donaciones de caretas", detalla.

 

A veces las herramientas mínimas indispensables que les brindan, como las mascarillas, no son las adecuadas.

 

Aunque su vocación de servicio es inamovible, sabe que ella y los suyos se encuentran en peligro constante.

 

"Me gusta mi trabajo y me gusta la adrenalina, pero sí me daba miedo contagiar a mi mamá", confiesa.

 

Su hermana -también enfermera en La Raza- ya contrajo la enfermedad y, por fortuna, se alivió. Sin embargo, a pesar de estar en buenas condiciones de salud, María de los Ángeles sigue temiendo contagiarse.

 

"Conforme van pasando los días, ver a personas todos los días que se mueren, muchas muertes, sí te quedas así como que 'ay, a ver si no me toca a mí'", dice.

 

María de los Ángeles pretende seguir hospedándose en Los Pinos hasta que se termine la oportunidad, en una fecha que no ha sido comunicada a los trabajadores del IMSS que ahí se alojan.

 

La exresidencia Oficial de Los Pinos, con sus 127 mi 951 metros cuadrados de habitaciones amplias y jardines frondosos, se siente finalmente digna ante sus actuales ocupantes.

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