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¿Debiera haber derecho de réplica en las mañaneras?

2019-09-26 10:13:52 | El Pionero

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Las conferencias mañaneras son un fenómeno de comunicación. Se dice, con razón, que ningún otro mandatario en el mundo responde tantas preguntas todos los días como lo hace el presidente Andrés Manuel López Obrador.


    

Pero las mañaneras son más que eso. Se trata, en los hechos, de actos de gobierno. Ahí el Ejecutivo y sus principales colaboradores anuncian y explican medidas y, en ocasiones, incluso, se toman decisiones. Hay muchos días en que son la principal actividad del Presidente.

Las más de 200 conferencias que han tenido lugar de diciembre a la fecha ya tienen una mecánica conocida por los gobernados. No son espontáneas. Suceden todos los días hábiles y comienzan siempre a la misma hora. Insisto, ya son parte de la gestión presidencial.

El mandatario ha defendido estas conferencias como un ejercicio de transparencia de su gobierno. Tiene razón. Muchas cosas que antes ocurrían a puerta cerrada hoy se hacen en público, a la vista de todos los que quieran ser testigos.

Este cambio requiere revisar los paradigmas del servicio público. Las palabras que pronuncia el Presidente cada mañana de cada día hábil se vuelven hechos de gobierno y, en una de esas, tienen valor legal, como si se tratara de documentos. Es decir, no son una charla del Presidente con sus familiares y amigos, donde reina la privacidad.

Cuando López Obrador emite en las mañaneras una opinión sobre un ciudadano o una organización de ciudadanos, lo hace no sólo como Presidente, sino que actúa en el marco de una actividad formal del ejercicio del gobierno, financiada con recursos públicos y quizá con efectos legales. De ahí que los gobernados sobre los que el mandatario emite una opinión en una de estas conferencias tendrían que estar protegidos por las leyes, más allá de los derechos que tiene cualquier ciudadano a proteger su reputación.

Mi decisión de escribir sobre esto tiene que ver con que se ha vuelto muy frecuente que el Presidente se refiera por su nombre a distintas personas y grupos que no forman parte de su gobierno e incluso que no son servidores públicos o representantes populares.

El favorito ha sido Claudio X. González, quien ha sido mencionado diez veces por López Obrador desde el pasado 22 de agosto, de acuerdo con datos del especialista Luis Estrada.

Ese día, el Ejecutivo señaló al empresario como uno de los promotores de los amparos contra la construcción del aeropuerto de Santa Lucía. “Imagínense –dijo–, están ahí todos los abogados opositores, hasta una asociación de Claudio X. González, que siempre ha tenido diferencias con nosotros, desde el tiempo de (Carlos) Salinas”.

Hay quienes, como el mencionado, dejan pasar las alusiones. Pero ayer López Obrador señaló a José Ramón Cossío, ministro en retiro de la Suprema Corte, de quien dijo asesora a aquellos que han presentado amparos contra Santa Lucía.

En entrevista para Imagen Radio, Cossío negó la acusación de forma contundente, pero para cuando lo había hecho, su nombre ya aparecía en decenas de portales informativos atado al señalamiento presidencial.

Le pregunté cómo se sentía escuchar su nombre en la mañanera. “Mal –me respondió–, sobre todo porque no se están expresando las cosas con verdad (…) Decirlo en las mañaneras, con toda la atención que están generando, es molesto”.

Un día antes, Isabel Miranda de Wallace manifestó la misma molestia y pidió que se le diera derecho de réplica.

¿No sería adecuado que –así como el Presidente defiende sus opiniones como un derecho de réplica– se diera a los aludidos por el mandatario la oportunidad de que, en ese mismo marco o en los sitios oficiales que reproducen las mañaneras, se corrija algo que a su juicio es erróneo o falso?

Eso sería todavía más transparente.

Por: Pascal Beltrán del Río/Bitácora del director

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#MásHombresComoCota

2020-02-25 09:48:14 | El Pionero

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En ese mensaje, en esa playera con México representado por una mujer asesinada, confirmamos lo que hemos escrito en este espacio en repetidas ocasiones: los hombres sí tienen un papel necesario en esta coyuntura. Aplaudo lo hecho por el arquero del León. También el respaldo que dio su club. “Hay mensajes que nos cruzan en el pecho...”, escribió el equipo en su cuenta de Twitter en una publicación que acompañó con la imagen de Cota y con la que dio aún más eco al mensaje


    

[% orquidea_tag %]Un gesto. Un momento de solidaridad, de indignación. Segundos de un acto que da la vuelta en las redes. Un instante que pone en boca de quienes habían sido omisos un tema que nos consume y del que urge hablar. Los feminicidios llegaron a un campo de futbol. Lo vimos todos: Rodolfo Cota, portero del León, utilizó su exposición para mostrarle a sus aficionados, y a los que no, que el tema importa y que es conversación de todos.

Y en ese mensaje, en esa playera con México representado por una mujer asesinada, confirmamos lo que hemos escrito en este espacio en repetidas ocasiones: los hombres sí tienen un papel necesario en esta coyuntura. Y éste es el reconocimiento de su propia responsabilidad, por más sutil que sea, para el engrosamiento de una sociedad y su configuración machista.

Aplaudo lo hecho por el arquero del León. También el respaldo que dio su club. “Hay mensajes que nos cruzan en el pecho...”, escribió el equipo en su cuenta de Twitter en una publicación que acompañó con la imagen de Cota y con la que dio aún más eco al mensaje.

Llevamos días dedicando el espacio a esto. Y la coyuntura nos explica el por qué. Los cuerpos de dos mujeres fueron hallados este lunes en calles de Ecatepec. Otra más fue encontrada dentro de su casa, en el municipio de García, Nuevo León, la mataron a golpes. Vecinos aseguran que momentos antes se escuchó una discusión entre la víctima y su pareja. Hace una semana, Dalia, de 33 años, fue ejecutada por su pareja, también dentro de su domicilio en Coronango, Puebla. Por decir sólo tres casos.

Por eso es importantísimo que comencemos con la solidaridad junto al grito de justicia. Que exijamos lo que le corresponde al Estado hacer; pero, de igual forma, reconozcamos lo que nos toca para mejorar este entorno de violencia. De nada sirve que hoy, lejos de aportar al debate, las autoridades deportivas analicen una posible sanción al jugador por no cumplir con el reglamento. Capítulo V, inciso J: “No mantener una postura neutral ante temas de carácter político y/o religioso: multa de 500 a 400 UMA’s y/o 1 a 3 partidos de suspensión...”. Más importante sería lo que, desde su trinchera, pueden hacer para terminar con la brecha de género que, en resumidas cuentas, también es un acto de violencia. ¿Cuándo hablaremos de la igualdad salarial entre la liga varonil o femenil?, por ejemplo.

A Cota, más que sancionarlo, más valdría hacerle segunda. Posicionarse al respecto, no por motivos políticos, sino en un acto de sensibilidad que llegue a quienes, hasta hoy, han sido reticentes a mostrar ligera empatía, en la sociedad y aquellos en el servicio público, y reducen este asunto a un tema de división política.

La playera del portero del León fue más que segundos de protesta. Fue una señal de lo urgente que es hablar de cómo terminar con esta realidad, donde el feminicidio, como la más atroz de las representaciones de la violencia de género, ocupa un lugar en la conversación de todos.

Yuriria Sierra/Nudo gordiano

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