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LA LEY DE VILLA

2019-07-19 07:53:59 | El Pionero

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Va un pequeño pasaje del gran libro de Martín Luis Guzmán acerca de Pancho Villa, ahora que estamos en plena cabalgata anual.


    

 —La primera noche de nuestra estancia en Juárez cogieron preso a un jovencito de nombre Paredes, que según me dijo el licenciado Neftalí Amador era colorado.

— Como, además, aquel muchachito llevaba encima la culpa de ser hijo de un grande enemigo nuestro, que nos había hecho entregas y persecuciones, algunos hombres revolucionarios me decían que al dicho joven sí era deber mío mandarlo fusilar.

— Me razonaban ellos: 

— Justo es, mi general, que el padre pague de este modo los daños que aquí hemos sufrido por su causa. 

— Y es lo cierto que yo, no sabiendo cómo contestar aquellas quejas nacidas de la razón, pero poco dispuesto a quitar la vida al dicho jovencito, ordené que el fusilamiento se quedara para el día siguiente; y a la otra mañana mandé llamar a Juan N. Medina y le dije:

— Usted, señor coronel Medina, que tanto de habla de los prebostes y sus papeles, encárguese de un muchacho colorado que cayó anoche prisionero, pues conforme a los hombres revolucionarios de aquí, parece conveniente fusilarlo. 

— Y luego de hablar con aquel muchacho, volvió Medina y me dijo: 

— Mi general, este muchacho no es colorado ni azul. Apenas acaba de criarse hombre. A lo que creo, no ha cometido más crimen que ser hijo de su padre; pero la verdad es que a los hijos no puede hacérseles pagar las culpas de sus padres, y eso está en ley. 

— Le dije yo:

— ¿Eso está en la ley, amiguito? 

— Él me contesta:

— Sí, mi general, eso está en la ley. 

— Y yo entonces vi en aquellas palabras de Juan N. Medina la razón que andaba buscando para no fusilar al dicho jovencito, por lo que llamé a los que pedían esa muerte y les expliqué por qué no podía ordenarla. Es decir, que hice entrega del muchacho a la madre y a la hermana, que me lo reclamaban con lloros, y hasta ordené que le dieran doscientos dólares y que lo llevaran con una escolta al puente internacional y allí lo pusieran libre.

Pues es la verdad que el dicho jovencito andaba de suerte ese día. Porque tres años después, el viernes santo de 1919, en Parral, el anciano José de la Luz Herrera y sus hijos Melchor y Zeferino no corrieron con igual fortuna. A los  tres ordenó asesinarlos en el panteón y sus cuerpos fueron colgados de un mesquite. Luego, en Torreón Luis, también hijo de don José de la Luz, fue acribillado inerme, sacado del hotel donde descansaba, arrastrado a la calle y ahorcado en un poste, donde lo dejaron podrirse. Sed de sangre saciada sobre ellos  por ser padre y hermanos del general Maclovio, quien en su derecho había defeccionado de la División del Norte.

¿Estaba en la ley?

En una parodia de La Paloma, la centenaria canción cubana, alguien cantó este verso:

 Si a tu ventana llega 

 Maclovio Herrera

  Ábrele con confianza 

  La casa entera. 

¿Le abrirían a Villa?

 

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AIRE. SACRIFICIO. TRAUMAS. LANA. PAZ.

2019-08-16 07:50:43 | El Pionero

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Con otro nombre, lo de anoche en la capital del Estado fue un relanzamiento del gobierno de Javier Corral. La gran inversión anunciada, la mayor de su gestión, así lo indica. Por razones y motivos varios, por la deuda heredada, por los expedientes ex, por la crisis nacional, por lo que usted guste y mande, no había podido poner sobre la mesa lo que anoche puso: más de 18 mil millones de pesos, un cerro de dinero para obra pública


    

Dijo que es una manera de cerrar con broche de oro su administración, aunque aún le quedan más de dos años. Quizá se le hace corto el tiempo para aterrizar bien lo que hizo oficial, tal vez toma en cuenta lo rápido que se van los días al acercarse el periodo electoral, en una nada y no confía mucho en las políticas del gobierno federal y quiso apresurar todo. Para nosotros, mejor. Mientras más pronto, más marrado. Pendientes pues de que lo programado llegue en tiempo y forma. Hablando de lo nuestro, de  lo más cercano al interés de los delicienses, lo hemos venido diciendo: le vemos la orilla al rollo eterno de las plantas tratadoras de aguas residuales, que en una región tan devastada en su medio ambiente, serán aire limpio. Y era hora. 

En otra del Plan de Inversión corralista, aquello fue un desfile, una pasarela de grillos y grillas. Nadie quiso quedarse en casa y desde Morelos hasta Juárez todos llegaron puntuales, con sus mejores garritas, con su más fresca sonrisa, con la que se ensaya ante el espejo. Buscaban la cámara, la luz de la fama, el reflector, procuraban el abrazo, el beso, el apapacho. Olvidaban rencores, partidos, agravios, malos ratos. Aprovecharon al máximo aquellas horas de roce amable, de saludos así fuera de dientes hacia afuera, intercambiando números telefónicos, correos, haciendo compromisos para desayunar, comer, cenar, hasta pistear, no le hace que sea a cargo del erario: que tanto ha de ser tantito. Todo sea por aprovechar la nueva relación, el nuevo conocido, el reciente amigo. El tiempo voló. Los que llegaron de más lejos calculaban si se quedaban en la ciudad o agarraban el camino real. Los de municipios más cercanos decidían explorar los sitios de moda de la gran capital, con planes para salir muy de mañana hacia sus lugares de origen, hacia la diaria rutina, hacia un nuevo día de trabajo y de sacrificio por la patria.

Veremos y diremos que tan largo se les hace el fin de semana a las elevadas autoridades de la UACH, quienes tren El Niño atravesado con motivo del nuevo y accidentado modelo educativo. Sobre todo en la Facultad de Derecho, ya rebautizada, como  las demás, como Unidad Académica. Ahí la temperatura va a la alza, con un Director en pie de guerra, con una plantilla de profesores amachada a no permitir que el rector dicte su política pasando sobre ellos, como acusan que viene sucediendo. Los traumas que ha sufrido la institución, muchos de ellos, ahí han nacido y crecido. ¿Uno más? Remember Fuentes Mares, Miller Hermosillo, Oscar Ornelas, Pato de las Casas. 

Le pegó un golpe de calor. Víctor Quintana, Secretario de Desarrollo Social del Gobierno del Estado, ha decidido lanzarse al ruedo de la aún lejana sucesión de Javier Corral. Nada raro: probó la tibieza de la nómina y le agarró sabor. Le dio la enfermedad del hueso, definió López Obrador. Lo que está por saberse es por cuál partido lo haría.En Morena no lo pasan, en el PAN menos, en el PRI muchos menos. Le quedan MC, PT, Verde, Nueva Alianza y el tambaleante PRD. Ha escoger y soltar lana.

El lunes será otro día. Por esta semana es todo. Que la vida les sonría. Que llueva. Que el sol no los tueste tanto. Que lean un buen libro. Que se reencuentren con alguien querido. Que la CFE les haga un descuento. Que las mañaneras les sean leves.  Que Dios guíe sus pasos. Paz, hermanos. 

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