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FUEROS. MACHO. NERVIO. CUENCA. DESAYUNO. ATESTADA. CLAVE.

2019-05-10 07:31:00 | El Pionero

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Domingo de Narro. El sábado los dirigentes del PRI Municipal se ocuparán de ultimar detalles y minucias para la visita dominguera del doctor José Narro, uno de los tres aspirantes a dirigir el tricolor a nivel nacional


    

Dueño de un gran bajare cultural y político, el ex Rector de la UNAM  encontrará un partido dividido, minimizado, con ciertas y contadas expectativas de volver a alzar el vuelo, sobre todo por culpa de su dirigente estataL, el desacreditado Bazán, al que sobrando motivos para correrlo lo han dejado hacer y deshacer. Repudiado por una importante parte de la militancia, acusado de cualquier cantidad de irregularidades, la aún presidenta, Claudia Ruiz Masseu, se negó a quitarlo y en el pecado lleva la penitencia: también a ella la señalan como culpable de la debacle. Ese es el poco halagüeño panorama para el doctor Narro, refiriéndonos a todo el Estado, y en particular a Delicias, donde estará a las 12 del día, el asunto no pinta mejor: desánimo, cansancio de las mismas caras, desengaño, éxodo hacia otros partidos, brazos caídos. Mucho trabajo, una sacudida de arriba a abajo, obediencia total al estatuto, democracia interna, tantas cosas que tendrán que hacer para que vuelva por sus fueros.

Ni las mamás  escapan a la furia de las redes. Bastó y sobró con que el señor presidente las felicitara por su día para que se le echaran encima con meme y medio, a cual más de pesado. Si bien su popularidad sigue en un altísimo 70%, quienes mal lo quieren seguirán dándole guerra, haciéndole bulling, confiando en que algún día lo bajarán del macho. Tienen cinco años y medio para minarlo.  

Otra del PRI: Vero Arrieta, enjundioso aspirante a la CNC estatal, ha estado un poco enfermito, de ahí que no se le haya visto en sus acostumbradas jornadas grillas en pos de su afán. Un doloroso estropicio en el nervio ciático lo ha mantenido out. Pero ya está mejor y seguramente el domingo se presentará ante el doc Narro a fin de hacerle saber sus inquietudes. Si le dan chance hasta la palabra toma. Tantas son sus ganas.

El diputado Valenciano logró un jonrón de campo al exponerle a Bernardo Fernández, directivo de importante empresa lechera de alcance nacional, la difícil situación de esa industria a nivel regional. De la exposición pasaron a los resultados, con un 10% de aumento, logro no menor en relación a los millones de litros diarios que se ordeñan en la cuenca del Centro Sur de la entidad. Buen bateo. 

Ivonne Ortega, la bomba yucateca, estuvo en ciudad Juárez haciendo por su causa, pues se ha anotado como competidora del galeno Narro: sobres la presidencia del PRI. Según las fotos y videos de su presentación, quiene  estuvo en primera fila fue Enrique Serrano, ex candidato al Gobierno del Estado. Cuántos adeptos podrá sumarle, no se sabe, pero por lo pronto desayunó gratis. 

En una más de la atribulada mejor frontera de México, siguen las oleadas de inmigrantes, ya no solo de Centroamérica, sino literalmente de todo el mundo. Tantos han llegado y seguirán llegando, que aquello amenaza con convertirse en una inmensa concentración de milles y miles de desesperados que pueden colapsar la de por sí atestada comunidad.

Asustados por este mundo colapsado, mejor nos vamos antes de que nos echen la culpa. El lunes volveremos, primero DIos, si es que no ha llegado el apocalipsis tan anunciado. En tanto, por si acaso fueran las horas postreras, diviértase como y donde pueda. Nada más que si la semana que entra aún sigue aquí, aguántese la pena de ser señalado como un ser pervertido si es que se fue grande. Moderación, es la clave.    

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LA LEY DE VILLA

2019-07-19 07:53:59 | El Pionero

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Va un pequeño pasaje del gran libro de Martín Luis Guzmán acerca de Pancho Villa, ahora que estamos en plena cabalgata anual.


    

 —La primera noche de nuestra estancia en Juárez cogieron preso a un jovencito de nombre Paredes, que según me dijo el licenciado Neftalí Amador era colorado.

— Como, además, aquel muchachito llevaba encima la culpa de ser hijo de un grande enemigo nuestro, que nos había hecho entregas y persecuciones, algunos hombres revolucionarios me decían que al dicho joven sí era deber mío mandarlo fusilar.

— Me razonaban ellos: 

— Justo es, mi general, que el padre pague de este modo los daños que aquí hemos sufrido por su causa. 

— Y es lo cierto que yo, no sabiendo cómo contestar aquellas quejas nacidas de la razón, pero poco dispuesto a quitar la vida al dicho jovencito, ordené que el fusilamiento se quedara para el día siguiente; y a la otra mañana mandé llamar a Juan N. Medina y le dije:

— Usted, señor coronel Medina, que tanto de habla de los prebostes y sus papeles, encárguese de un muchacho colorado que cayó anoche prisionero, pues conforme a los hombres revolucionarios de aquí, parece conveniente fusilarlo. 

— Y luego de hablar con aquel muchacho, volvió Medina y me dijo: 

— Mi general, este muchacho no es colorado ni azul. Apenas acaba de criarse hombre. A lo que creo, no ha cometido más crimen que ser hijo de su padre; pero la verdad es que a los hijos no puede hacérseles pagar las culpas de sus padres, y eso está en ley. 

— Le dije yo:

— ¿Eso está en la ley, amiguito? 

— Él me contesta:

— Sí, mi general, eso está en la ley. 

— Y yo entonces vi en aquellas palabras de Juan N. Medina la razón que andaba buscando para no fusilar al dicho jovencito, por lo que llamé a los que pedían esa muerte y les expliqué por qué no podía ordenarla. Es decir, que hice entrega del muchacho a la madre y a la hermana, que me lo reclamaban con lloros, y hasta ordené que le dieran doscientos dólares y que lo llevaran con una escolta al puente internacional y allí lo pusieran libre.

Pues es la verdad que el dicho jovencito andaba de suerte ese día. Porque tres años después, el viernes santo de 1919, en Parral, el anciano José de la Luz Herrera y sus hijos Melchor y Zeferino no corrieron con igual fortuna. A los  tres ordenó asesinarlos en el panteón y sus cuerpos fueron colgados de un mesquite. Luego, en Torreón Luis, también hijo de don José de la Luz, fue acribillado inerme, sacado del hotel donde descansaba, arrastrado a la calle y ahorcado en un poste, donde lo dejaron podrirse. Sed de sangre saciada sobre ellos  por ser padre y hermanos del general Maclovio, quien en su derecho había defeccionado de la División del Norte.

¿Estaba en la ley?

En una parodia de La Paloma, la centenaria canción cubana, alguien cantó este verso:

 Si a tu ventana llega 

 Maclovio Herrera

  Ábrele con confianza 

  La casa entera. 

¿Le abrirían a Villa?

 

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