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Científicos crean en impresora 3D un corazón que palpita

2019-04-15 08:36:10 | El Pionero

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Científicos israelíes crean un corazón vivo que palpita utilizando tejido humano y una impresora 3D, en un avance que abre vías hacia los trasplantes del futuro


    

JERUSALÉN.

Investigadores de la Universidad de Tel Aviv han producido un corazón vivo que palpita utilizando tejido humano y una impresora 3D, en un avance que abre vías hacia los trasplantes del futuro, informó el centro de estudios.

Es la primera vez que se hace un corazón con una impresora 3D con tejido humano de un paciente", explicó el director de la investigación, profesor Tal Dvir.

Dvir explicó que el corazón "está completo, vivo y palpita" y ha sido hecho con células y biomateriales que vienen del propio paciente.

 

Tomamos una pequeña biopsia de tejido graso del paciente, quitamos todas las células y las separamos del colágeno y otros biomateriales, las reprogramamos para que sean células madre y luego las diferenciamos para que sean células cardiacas y células de vasos sanguíneos", detalló el investigador.

Después, se procesaron los biomateriales "para convertirlos en bio-tinta, que permitirá imprimir con las células".

 

 

El producto resultante, un corazón de unos 3 centímetros, equivalente al tamaño del de una rata o un conejo, "todavía es muy básico", admite el profesor, para quién "el próximo paso es madurar este corazón de modo que pueda bombear".

Las células se pueden contraer, pero el corazón completo no bombea. Necesitamos desarrollarlo más para lograr un órgano que pueda trasplantarse a un ser humano", comentó Dvir.

El próximo reto es madurar estas células y ayudarlas a que se comuniquen entre ellas, de forma que se contraigan juntas. Hay que enseñar a las células a comportarse adecuadamente. Y después tendremos otro reto, lograr desarrollar un corazon más grande, con más células. Tenemos que descubrir cómo crear suficientes células para producir un corazón humano", agregó.

 

Dvir tiene la esperanza de que "en diez o quince años tengamos impresoras 3D en hospitales, que provean de tejido para los pacientes. Quizás, corazones".

El estudio, que se publica hoy en la revista internacional Advanced Science, pavimenta el camino hacia la medicina del futuro, en la que los pacientes no tendrán que esperar a un trasplante o tomar medicación para evitar su rechazo. Los órganos que se necesiten serán impresos, totalmente personalizados para cada paciente, asegura la universidad.

 

El profesor Dvir trabaja en el Laboratorio para Ingeniería del Tejido y Medicina Regenerativa, en la Facultad de Ciencias Vivas George S.Wise, de la Universidad de Tel Aviv, donde investiga, entre otros, estrategias de nanotecnología para la ingeniería de tejido cardiaco grueso y la fabricación de tejidos híbridos.

 

 

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Se pone 4 kilos de ropa para no pagar equipaje extra

2019-04-22 16:15:18 | El Pionero

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Viajar en avión puede ser una grata experiencia o una pesadilla. No sólo por las enormes filas de espera, también por los compañeros de asiento, las azafatas malencaradas y que Todo, absolutamente todo es muy caro.


    

Esto lo sabe bien Natalie Wynn, una joven de 30 años que para no pagar equipaje extra decidió ponerse toda la ropa que pudo.

De acuerdo con información de The Sun, la pasajera había reservado unas vacaciones "todo incluido" y se había quedado sin dinero suficiente para facturar su equipaje, tal y como lo exigía la aerolínea.

En lugar de desembolsar 85 dólares (aproximadamente mil 600 pesos mexicanos) decidió sacar ropa de su maleta y ponérsela antes de abordar su vuelo de la compañía Thomas Cook Airlines.

"No quería usar el dinero que tenía para poder poner mi maleta en el avión”, dijo Wynn.

La viajera terminó usando siete vestidos, dos pares de zapatos, dos pantalones cortos, una falda y una chamarra  y estaba un poco abrigada mientras abordaba el avión que partía de Manchester, Inglaterra.

"Sentí que me iba a desmayar porque hacía mucho calor”, explica. 

"Tan pronto como subí al avión, me lo quité todo y lo guardé en mi maleta”.  

Según cuenta, su maleta pesaba casi 4 kg más del peso permitido.

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