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Ponchado

2019-03-31 17:33:23 | El Pionero

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La Sección 22 ha secuestrado el estadio y ha puesto sus reglas blanqueando al Estado. Hoy, el marcador está 6-0 a favor de la Coordinadora.


    

Esta semana, el líder de la temporada con una alta efectividad y una docena de blanqueos en su récord personal, el presidente Andrés Manuel López Obrador le regaló el juego al equipo contrario.

La racha ganadora se cortó el 23 de marzo. El partido abrió abanicando al Presidente cuando la porra lo recibió con abucheos en el estadio de beisbol de Los Diablos Rojos.

Aunque el tabasqueño intentó batear la bola varias veces, llamando a la afición parte de la porra fifí, su pejemoña no sirvió y fue retirado por la vía del ponche.

El martes siguiente, en Mexicali el mandatario conectó un foul cuando mandó la bola fuera del área reglamentaria al enfrentarse a los reporteros locales con quienes tuvo un encuentro desagradable.

Cuando los medios vieron que el Presidente de México les estaba mandando puras bolas bajas, lo increparon y hasta una reportera llegó a sus pies, y no necesariamente como algunos lo hacen en la conferencia mañanera, sino que realmente se cayó.

Entrada la semana con el conquista-gate, el Presidente de México trató de conectar un jonrón con casa llena e informó a través de un video que había enviado cartas al rey de España, Felipe VI, y al papa Francisco pidiéndoles una disculpa para los pueblos indígenas víctimas de la invasión española.

 Más allá del debate profundo-filosófico-justiciero al que su afición trató de llevar el debate, la verdad es que eso dio pie a que sus críticos le metieran dobles, triples y varios cuadrangulares.

¿Es mucho pedir que se disculpen?, preguntó el presidente López Obrador.

¿Es mucho pedir que le exija a Holanda que se disculpe porque no era penal, a España por mandarnos a Locomía? ¿En lugar de juzgar a Hernán Cortés no sería mejor que empezará por el expresidente Enrique Peña Nieto? Fueron algunas de las respuestas con las que respondió el equipo de enfrente.

Todavía sin recuperarse, la Reforma Educativa también llevó a la banca al gobierno federal y al Poder Legislativo, también.

Los maestros disidentes que en otros momentos han jugado en su equipo demostraron que “el perico donde quiera es verde y la CNTE donde quiera muerde”.

La Sección 22 ha secuestrado el estadio y ha puesto sus reglas blanqueando al Estado. Hoy, el marcador está 6-0 a favor de la Coordinadora.

Y por si fuera poco, el Ejecutivo le dio base por bolas a sus detractores, quienes aprovecharon una declaración que hizo el viernes para decir que  el presidente López Obrador estaba comparando a la gente pobre con animalitos y mascotas que requieren que se les dé el alimento que necesitan para comer.

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también entró al juego y ponchó al gobierno federal mandándole tres bolas rápidas con sus declaraciones contra el país, sin que el gobierno federal pudiera responder.

Hasta el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, tuvo que hacer un batazo de sacrifico mandando un tibio tuit en el que pedía respeto.

Definitivamente, ésta no fue una buena semana para el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero la buena noticia para él y sus seguidores es que ya se acabó y la serie tiene muchos juegos por delante.

Vianey Esquinca/La inmaculada percepción

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He’s back

2019-06-20 08:52:03 | El Pionero

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El nombre de Enrique Peña Nieto se ha escuchado cada vez con más frecuencia cuando se habla de procesos judiciales. Si durante su sexenio las leyes le dieron tranquilidad respecto a investigaciones como la de la Casa Blanca, ahora el panorama no parece serle tan favorecedor.


    

Habrá creído que lo único que sabríamos de él sería lo referente a su vida personal. Su nueva novia, su divorcio. Las bodas a las que asiste. Detalles personales de su vida después de Los Pinos. Nada dentro del terreno político escandaloso, acaso sólo sus desmentidos sobre los lujos que, dijeron, se había llevado a España. Sin embargo, el nombre de Enrique Peña Nieto se ha escuchado cada vez con más frecuencia cuando se habla de procesos judiciales. Si durante su sexenio las leyes le dieron tranquilidad respecto a investigaciones como la de la Casa Blanca, ahora el panorama no parece serle tan favorecedor. Será que en los hilos que se tejen en las sombras pocas lealtades mantiene fijas.

La Fiscalía de Chihuahua ya puede poner la lupa sobre él, determinó ayer la Suprema Corte de Justicia de la Nación. La decisión fue unánime. La Segunda Sala modificó la suspensión que impedía indagar a Peña Nieto y a su gabinete por su participación en la llamada Operación Zafiro, mediante la cual siete gobiernos estatales desviaron más de 650 millones de pesos a empresas fantasma del PRI. La autoridad estatal podrá proceder en su contra, siempre que no se trate de delitos del orden federal.

Es un primer aviso. O uno que viene apenas como un foco rojo tras los señalamientos que se han hecho del expresidente en los últimos días. Apenas el lunes pasado, El Universal publicó sobre una investigación en Estados Unidos en contra del expresidente por un supuesto soborno en la compra-venta de Fertinal, la empresa de fertilizantes que le está sacando canas verdes a Emilio Lozoya Austin, el exdirector de Pemex. Y aunque el expresidente negó no sólo la acusación, sino también la investigación, alegando que se trata, otra vez, de un acto de mala fe, lo cierto es que su tuit no calla ninguno de los señalamientos que hay sobre él. Qué mejor ejemplo que lo decidido por la SCJN.

A esto habrá que agregarse lo expresado por la defensa de Lozoya Austin respecto a que su cliente es víctima de una persecución política de parte de Peña Nieto. “Como director general de Pemex no se mandaba solo, él tenía por encima, y así lo prevé la ley de Pemex, un Consejo de Administración que era el que autorizaba todas las operaciones de cierta envergadura y el Consejo estaba formado por el secretario de Hacienda, de Energía, la Contraloría, y yo no puedo creer que el presidente Peña no era informado de las decisiones que tomaba el Consejo...”, expresó Javier Coello Trejo.

Lo que viene en el caso Lozoya parece ser una batalla de su palabra contra la de los implicados que se vayan sumando a la causa. Pedro Joaquín Coldwell, el funcionario de Energía mencionado, ya pidió ser llamado a declarar por el caso Fertinal. Calificó de honorables a los exintegrantes del Consejo de Administración de Pemex. Él también es otro sobre quien está la lupa de la Fiscalía General de la República.

Lo que veremos a corto plazo, al parecer y más aún si alguno de los investigados llega a ser detenido, es una batalla de señalamientos. Lo que sea para sacudirse las denuncias y todo aquello que no se puede resolver con un tuit.

Yuriria Sierra/Nudo gordiano

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