×

Ejecutan en NY a Franky Boy, jefe de la mafia siciliana

2019-03-14 09:17:34 | El Pionero

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

Nueva York.- El jefe mafioso Francesco “Franky Boy” Cali, líder de la familia Gambino, fue asesinado a tiros la noche del miércoles frente a su mansión en el barrio neoyorquino de Todt Hill de Staten Island, en un asombroso golpe de pandillas que recordó algunos de los asesinatos de la Mafia más infames en la historia de la ciudad.


    

Cali, de 53 años, recibió seis disparos en el pecho alrededor de las 21:20 hora local (05:20 GMT del jueves). El jefe mafioso fue trasladado al Hospital Universitario Staten Island, donde le declararon muerto.

En el momento del ataque, su esposa y sus hijos pequeños se encontraban dentro de su casa, informaron fuentes policiales al New York Post.

La familia Gambino, una de las cinco que integran la mafia siciliana en Nueva York, llegó a ser considerada la mayor organización criminal de Estados Unidos dedicada a todo tipo de actividades delictivas hasta su caída en desgracia en los años 1990 por los golpes de las autoridades.

De padres sicilianos de Palermo, Cali nació en Nueva York en 1965 y desde joven estuvo involucrado en la mafia neoyorquina. Entre 2008 y 2009 cumplió 10 meses de cárcel por un delito de extorsión. Cali tomó el control de la organización en 2015.

Las autoridades estadunidenses e italianas le consideraban miembro de la Cosa Nostra y como un embajador en Nueva York de familias mafiosas de Sicilia.

El asesinato de Cali es el primero en décadas de un jefe mafioso en Nueva York y el de mayor perfil en la familia Gambino desde que en 1985 John Gotti ordenó matar al entonces jefe de Gambino, Paul Castellano, para tomar el poder de la organización.

Gotti fue detenido a finales de 1990 gracias a la colaboración de su segundo al mando, Salvatore Gravano, con el FBI, una relación que provocaría la caída de varios jefes mafiosos y que la familia Gambino perdiese gran parte de su poder. Gotti murió en la cárcel en 2002.

Tomado de Excelsior.

 

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

Justicia de Brasil ordena el arresto de Temer, acusado de corrupción

2019-03-22 19:14:00 | El Pionero

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

Río de Janeiro.- Desde el último día del año pasado, cuando terminó su mandato presidencial y perdió el derecho al fuero, la duda no era si Michel Temer y algunos de sus ministros serían detenidos, sino cuándo sucedería, ya que existen 10 juicios por corrupción contra el ex presidente.


    

Además de Temer fueron detenidos Wellington Moreira Franco, su brazo derecho y ex ministro de Minas y Energía, y Joao Baptista Lima, coronel retirado de la policía militar de Sao Paulo, acusado de ser su testaferro desde hace 40 años en un esquema de corrupción. Los tres se encuentran en prisión preventiva por tiempo indeterminado, de acuerdo con la legislación brasileña.

La defensa presentó ya un recurso en segunda instancia, y según medios jurídicos, es probable que haya una decisión favorable al ex mandatario.

La prisión preventiva a Temer ocurre en un momento propicio para el gobierno. La noticia concentrará la atención durante los próximos días, justo cuando la popularidad del ultraderechista Jair Bolsonaro, el capitán que lo sucedió en el cargo, se desploma a velocidad vertiginosa. Apartarse de los reflectores será, aunque sea por algún tiempo, un alivio.

Además, la noticia sirve para rescatar la imagen de la operación Lavado Rápido (Lava Jato) y la de su mentor, el ex juez y actual ministro de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro, quien se encuentra sumamente desgastado.

Hasta hace poco ídolo de la clase media, de los grupos hegemónicos de comunicación y de los dueños del capital, encargado de encarcelar e impedir que Luiz Inácio Lula da Silva contendiera en las elecciones presidenciales, Moro fue nombrado superministro.

Sin embargo, rápidamente perdió fuerza al sufrir sucesivas derrotas. La más reciente se dio cuando fue duramente criticado en público por el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, precisamente el día anterior a las prisiones.

A propósito, puede que sea coincidencia, pero vale la pena recordar que Moreira Franco está casado con la suegra de Maia. La orden de prisión firmada por el juez de primera instancia de Río de Janeiro, Marcelo Bretas, tiene fecha del pasado viernes.

Esta nueva erupción se da a pocos días de que el Supremo Tribunal Federal impuso varias limitaciones al establecer que los casos de uso de dinero ilegal en campañas políticas sean llevados por la justicia electoral. Bajo esa acusación, la operación Lavado Rápido cometió una vasta serie de arbitrariedades.

Además, sus integrantes impidieron que Lavado Rápido se apoderara, para crear una fundación privada, de unos 630 millones de dólares de un acuerdo entre la estatal Petrobras y la justicia de Estados Unidos. Desatado el escándalo, el máximo tribunal actuó con inusual velocidad.

El juez Bretas, al ordenar el arresto de Temer, trató de pasar al electorado bolsonarista el mensaje de que, pese a las presiones, la operación Lavado Rápido sigue combatiendo la corrupción.

Es verdad que en el caso de Temer y los demás detenidos, al contrario de lo que pasa en la situación del ex presidente Lula, sobran las pruebas. Las acusaciones se remontan a los tiempos en que Temer era diputado local en Sao Paulo, y siempre fueron conocidos sus intereses en el puerto de Santos, que controló durante décadas. Las pruebas van desde grabaciones de audio hasta filmaciones que no dejan lugar a dudas, como la de su entonces asesor especial Rodrigo Rocha Loures, corriendo por la calle arrastrando una valija con unos 200 mil dólares. Según la fiscalía, se trataba de la cuota semanal del esquema de sobornos destinada al entonces presidente.

Ya instalado en el poder gracias a un golpe institucional, Temer no sólo mantuvo la costumbre de cobrar sobornos, sino que la amplió enormemente.

Sin embargo, la noticia, que sirvió de alivio para el ultraderechista Bolsonaro, podría traerle problemas.

Las relaciones de su gobierno con el Congreso andan mal y la escandalosa prisión de Temer y Moreira Franco servirá para elevar el precio de cada diputado a cambio del apoyo a las reformas pretendidas por Bolsonaro.

Es natural que el capitán presidente pretenda capitalizar los beneficios de los arrestos de ayer ante la opinión pública, pero para aprovecharlos tendrá que demonizar una vez más a la clase política, justo cuando más la necesita.

La Bolsa de Valores se desplomó, el dólar y el euro se dispararon, la difusa opinión pública aplaudió. Ahora, a ver qué pasa. Todo depende del tiempo que Temer y compañía sigan presos.

La Jornada

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn