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Reconocen a japonesa de 116 años como la persona más longeva del mundo

2019-03-09 19:13:02 | El Pionero

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Kane Tanaka gusta de estudiar matemáticas y es asidua a los juegos de mesa.


    

Una japonesa de 116 años que adora jugar el juego de mesa Othello fue reconocida el sábado como la persona viva más longeva del mundo por los Guinness World Records.

La autoridad mundial oficial reconoció oficialmente a Kane Tanaka en una ceremonia en el asilo donde vive en Fukuoka, en el suroeste de Japón. Su familia y el alcalde estuvieron presentes para celebrar.

Tanaka nació el 2 de enero de 1903, es la séptima de ocho hijos. Se casó con Hideo Tanaka en 1922, tuvieron cuatro hijos y adoptaron a otro.

Ella normalmente se levanta a las 6 a.m. y le gusta estudiar matemáticas.

Antes de Tanaka, la persona más longeva era otra japonesa, Chiyo Miyako, quien falleció en julio a los 117 años.

Los japoneses dominan la lista de personas de más edad. La edad también se respeta tradicionalmente aquí, lo que significa que las personas se mantienen activas y se sienten útiles a los 80 años y más.

Pero Tanaka tiene mucho camino por recorrer antes de que sea la persona más vieja, un logro de una mujer francesa, Jeanne Louise Calment, que vivió 122 años, según el Guinness World Records.

Guinness dijo que el hombre más viejo del mundo aún está bajo investigación luego de que el que recibió los honores, Masazo Nonaka, que vive en la isla más al norte de Japón, Hokkaido, falleció en enero a los 113 años.

Con información de AP

 

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Justicia de Brasil ordena el arresto de Temer, acusado de corrupción

2019-03-22 19:14:00 | El Pionero

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Río de Janeiro.- Desde el último día del año pasado, cuando terminó su mandato presidencial y perdió el derecho al fuero, la duda no era si Michel Temer y algunos de sus ministros serían detenidos, sino cuándo sucedería, ya que existen 10 juicios por corrupción contra el ex presidente.


    

Además de Temer fueron detenidos Wellington Moreira Franco, su brazo derecho y ex ministro de Minas y Energía, y Joao Baptista Lima, coronel retirado de la policía militar de Sao Paulo, acusado de ser su testaferro desde hace 40 años en un esquema de corrupción. Los tres se encuentran en prisión preventiva por tiempo indeterminado, de acuerdo con la legislación brasileña.

La defensa presentó ya un recurso en segunda instancia, y según medios jurídicos, es probable que haya una decisión favorable al ex mandatario.

La prisión preventiva a Temer ocurre en un momento propicio para el gobierno. La noticia concentrará la atención durante los próximos días, justo cuando la popularidad del ultraderechista Jair Bolsonaro, el capitán que lo sucedió en el cargo, se desploma a velocidad vertiginosa. Apartarse de los reflectores será, aunque sea por algún tiempo, un alivio.

Además, la noticia sirve para rescatar la imagen de la operación Lavado Rápido (Lava Jato) y la de su mentor, el ex juez y actual ministro de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro, quien se encuentra sumamente desgastado.

Hasta hace poco ídolo de la clase media, de los grupos hegemónicos de comunicación y de los dueños del capital, encargado de encarcelar e impedir que Luiz Inácio Lula da Silva contendiera en las elecciones presidenciales, Moro fue nombrado superministro.

Sin embargo, rápidamente perdió fuerza al sufrir sucesivas derrotas. La más reciente se dio cuando fue duramente criticado en público por el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, precisamente el día anterior a las prisiones.

A propósito, puede que sea coincidencia, pero vale la pena recordar que Moreira Franco está casado con la suegra de Maia. La orden de prisión firmada por el juez de primera instancia de Río de Janeiro, Marcelo Bretas, tiene fecha del pasado viernes.

Esta nueva erupción se da a pocos días de que el Supremo Tribunal Federal impuso varias limitaciones al establecer que los casos de uso de dinero ilegal en campañas políticas sean llevados por la justicia electoral. Bajo esa acusación, la operación Lavado Rápido cometió una vasta serie de arbitrariedades.

Además, sus integrantes impidieron que Lavado Rápido se apoderara, para crear una fundación privada, de unos 630 millones de dólares de un acuerdo entre la estatal Petrobras y la justicia de Estados Unidos. Desatado el escándalo, el máximo tribunal actuó con inusual velocidad.

El juez Bretas, al ordenar el arresto de Temer, trató de pasar al electorado bolsonarista el mensaje de que, pese a las presiones, la operación Lavado Rápido sigue combatiendo la corrupción.

Es verdad que en el caso de Temer y los demás detenidos, al contrario de lo que pasa en la situación del ex presidente Lula, sobran las pruebas. Las acusaciones se remontan a los tiempos en que Temer era diputado local en Sao Paulo, y siempre fueron conocidos sus intereses en el puerto de Santos, que controló durante décadas. Las pruebas van desde grabaciones de audio hasta filmaciones que no dejan lugar a dudas, como la de su entonces asesor especial Rodrigo Rocha Loures, corriendo por la calle arrastrando una valija con unos 200 mil dólares. Según la fiscalía, se trataba de la cuota semanal del esquema de sobornos destinada al entonces presidente.

Ya instalado en el poder gracias a un golpe institucional, Temer no sólo mantuvo la costumbre de cobrar sobornos, sino que la amplió enormemente.

Sin embargo, la noticia, que sirvió de alivio para el ultraderechista Bolsonaro, podría traerle problemas.

Las relaciones de su gobierno con el Congreso andan mal y la escandalosa prisión de Temer y Moreira Franco servirá para elevar el precio de cada diputado a cambio del apoyo a las reformas pretendidas por Bolsonaro.

Es natural que el capitán presidente pretenda capitalizar los beneficios de los arrestos de ayer ante la opinión pública, pero para aprovecharlos tendrá que demonizar una vez más a la clase política, justo cuando más la necesita.

La Bolsa de Valores se desplomó, el dólar y el euro se dispararon, la difusa opinión pública aplaudió. Ahora, a ver qué pasa. Todo depende del tiempo que Temer y compañía sigan presos.

La Jornada

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