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Reforma educativa: sin plazas para la CNTE

2019-03-04 09:45:34 | El Pionero

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Pasado ya el trance de la Guardia Nacional, por lo menos en el terreno legislativo, no viene nada más importante que la nueva reforma educativa que pasa, en buena medida, por la reforma al artículo tercero constitucional, o sea, que para avanzar en ella se necesita nuevamente una mayoría calificada, es decir, de dos terceras partes de los votos, que el oficialismo, con la última defección perredista tiene en la Cámara de Diputados, pero no en el Senado. Y en esta ocasión será más difícil lograr un respaldo similar al de la Guardia Nacional, primero, porque priistas y panistas sienten a esa reforma como suya y, segundo, porque dentro del oficialismo los grupos ligados, sobre todo la Coordinadora, quieren dar un gran paso atrás.


    

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación quiere revertir el artículo 123 B, porque su objetivo está en recuperar el control de las plazas para maestros en Oaxaca, Chiapas, partes de Guerrero y Michoacán, entre otros lugares que controlan. La propuesta es que se regrese a un esquema en el cual ellos tendrán control sobre el 50 por ciento de las plazas disponibles y las autoridades del otro 50 por ciento. Es un regreso a los peores tiempos del sindicalismo de la Coordinadora y acabar con eso fue uno de los puntos que más apoyo le dio a la reforma de Peña Nieto.

Eso han planteado ya los dirigentes de la Coordinadora en las reuniones previas que han tenido con representantes oficiales. No tienen demasiado interés en los temas de evaluación, de contenidos, de formación. Lo que quieren es el control de las plazas: algo de eso estamos viendo ya en la huelga de la UAM, donde el tema salarial ha sido dejado de lado por el sindicato y lo que ahora quiere son plazas: 400 plazas que les otorgue la institución para que las manejen ellos.

La posición del gobierno en una reunión previa de la semana pasada con la CNTE fue terminante: las plazas son una línea roja que el gobierno no cruzará. De ninguna forma regresará al esquema de otorgarle a la Coordinadora o al sindicato el manejo de las plazas. Los dirigentes de la Coordinadora amenazaron en ese encuentro con paros y movilizaciones. La respuesta fue que están en su derecho, “si quieren váyanse a paro y los esperamos en el Zócalo”. Casi todo lo demás de la reforma puede ser debatido, pero, ese tema, el de las plazas, sencillamente no es negociable. Se quedará como está.

Los dirigentes de la CNTE se levantaron de la mesa y regresaron a sus estados para decidir qué curso seguir. Pero en el gobierno están convencidos, por lo menos en el entorno del presidente López Obrador, que negociar las plazas, volver a darle a la Coordinadora y otros grupos el manejo de las plazas magisteriales, sería de un costo demasiado alto, pero, además, incompatible con los objetivos que buscan en su propia reforma educativa.

A lo que se apuesta, además, ya lo habíamos señalado hace unos pocos días ante el desafío de la termoeléctrica de Huexca, es que en estos grupos radicales, al final, se tenga que optar entre seguir en la ruta del lopezobradorismo o seguir a sus dirigentes más ultras cercanos en muchos casos a grupos armados. Deshacerse de un ala ultra no le genera costos y sí beneficios al gobierno federal. Y perder la legitimidad de la Reforma Educativa que quieren sacar adelante por un regreso tan rotundo al pasado no tiene sentido, menos aún para simplemente darle más poder a la Coordinadora, en un momento donde mucho del interés gubernamental pasa por sacar la reforma con pleno apoyo del SNTE.

Por Jorge Fernández Meléndez/Razones

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Hay que ser marranos, pero no trompudos

2019-07-14 09:46:34 | El Pionero

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El lunes pasado, 21 diputados locales de Baja California aprobaron la ampliación de 2 a 5 años del periodo de la gubernatura de Jaime Bonilla, gobernador electo emanado de Morena, ¿por qué cometieron semejante marranada?, se preguntará el respetable, a lo que los legisladores podrán responder “¿por qué no? Lo hicimos porque podemos”.


    

Esta decisión tiene todos los agravantes, la sesión se hizo un lunes en la noche, cual delincuentes que esperan la obscuridad para hacer de las suyas.

Se llamó de última hora a una sesión extraordinaria para dar la puñalada trapera. Morena lo hizo con la complacencia de un Congreso de mayoría panista. Fuera de todo razonamiento y sensatez, tuvo el apoyo de todos los partidos políticos y cuando algo no es lógico, es metálico, y debió ser muuuuuy metálico.

Fue lamentable la forma en que se vendió la oposición, aunque ya no debería sorprender a nadie. Aberrante el papel de Morena por haber promovido la ampliación y ridícula e indignante la defensa que hizo su presidenta nacional, Yeidckol Polevnsky, señalando que es algo que la ciudadanía de Baja California estaba pidiendo, y que la gente ya está harta de tanta elección. Ufff, sí, fuchi, guácala con esos procesos electorales. Eso de andar haciendo cola para votar por un candidato es de lo peor, ojalá hubiera candidatos eternos en el cargo para evitar la fatiga de ir a votar y terminar con el dedo embarrado de tinta.

Bonilla llegó a la buena, pero se quiere quedar a la mala. Morena en Baja California se convirtió en lo que tanto criticaba, superando con creces al Partido Revolucionario Institucional.

Qué bueno que el presidente Andrés Manuel López Obrador lo pensó dos veces y después de buscar un tibio deslinde, que en nada abonaba a su imagen, dijo este viernes que si se lo hubieran consultado y se hubiera aprobado algo así, se le caería la cara de vergüenza. Ojalá les pasara tantita a sus legisladores, a Bonilla y a Polevnsky. Buena falta les hace.

El mandatario también señaló que, si se lo hubieran consultado, hubiera dicho que no; que lástima que no le preguntaron, que pena que la presidenta del partido que él creó, así como los gobernantes que ganaron, utilizando como plataforma a Morena, se vayan por la libre y no tengan la más mínima delicadeza de avisarle al Ejecutivo o darle por lo menos una pista. Andan muy sueltas esas criaturitas del señor y es bien sabido que, cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.

Pero, evidentemente, los 21 legisladores no sólo le quisieron ver la cara al Presidente o a los bajacalifornianos, sino que también lo hicieron con los propios presidentes de los partidos nacionales. PRI y PAN, al menos, calificaron de aberrante esta decisión y adelantaron que pondrían controversias constitucionales. Incluso la propia diputada Tatiana Clouthier, de Morena, pidió que se ratificara lo ocurrido.

Hubo algunos liderazgos que alzaron la voz, Cuauhtémoc Cárdenas señaló que es un fuerte insulto a la inteligencia, que los 21 diputados (y Yeidckol) quieran hacer creer a todo mundo que han actuado por el bien de sus representados. El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, de plano se pronunció por la desaparición de poderes en Baja California. 

¿Por qué tanta preocupación si, como algunas inocentes palomitas piensan, el Congreso de Baja California es autónomo? Básicamente, porque la marranería suele ser contagiosa y una vez que les enseñaron el camino, otros Congresos locales podrían hacer lo mismo.

Vianney Esquinca/La inmaculada percepción

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