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PLAN. DIMES. ESTRIDENCIA. CONTACTOS. TOMA. OVARIOS. VIRREY. RENTA.

2019-02-08 06:59:47 | El Pionero

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Los historiadores meoquenses profesor Francisco González y doctor Víctor Mata fueron los invitados de honor durante la sesión mensual de la Comisión de Estudios Históricos de Delicias AC


    

Trataron algunos temas comunes a ambos municipios y el profe Pancho, recordando sus días de orador cuando fue alcalde y diputado local, clausuró la reunión con un emotivo rollo. Entre otros temas, se trató el proyecto del Cronista de la Ciudad de devolverle al kiosko de la Plaza de Armas su apariencia original, para lo que solicitarán una audiencia con el presidente municipal para apoya el plan. Al final hubo gran tamaliza.

Qué lavadero de vecindad se traen los ex Fox y Calderón. Todos sabemos los odios viejos que se guardan con el presidente López Obrador, algo revivido con al friega que les puso de cancelarles su millonaria pensión, pero de ahí a tomar las redes y otros medios para dirimir sus rencores, es otra cosa, muy penosa para la ciudadanía, que tiene que aguantarles sus dimes y diretes. Pero el culpable principal es AMLO, que a diario les zumba en sus conferencias mañaneras y los otros se enganchan y dan el show. Trío terrible. 

Estos del PT, estos de Morena. Así se refieren unos a otros los líderes de ambos partidos en el municipio,  como su fueran de distintas corrientes políticas. Unos a otros se culpan de no haber triunfado totalmente en las elecciones pasadas. Como que ni la victoria saben administrar y se dan entre sí con todo lo que pueden. Ese ha sido el eterno problema de la izquierda mexicana. La estridencia y el divisionismo. Hay se verán. 

La semana próxima estará nuevamente en la capital del Estado Armando Cabada, alcalde de Juárez. Gestiones, grillas, contactos, acuerdos, de todo trae en la agenda. Prisas de la aún lejana sucesión.

La foto viral de  ayer en Face fue una toma aérea de una ciudad que dijeron era Delicias, pero que no era.Parecida pero pirata. La dieron por buena y cantaron las bellezas deliciences. Bueno, en esto no le erraron. 

La nota falsa de la semana fue el supuesto atentado que habría sufrido Trump. Hasta sangre de tomate le pusieron en un cachete. Ganas que le traen. Lo que sí resultó cierto fue la declaración valiente de la gobernadora de Nuevo México, quien dijo con todas las letras que se opone al muro. Ovarios los de la dama.

Van seis delegaciones que han cambiado de titular. Quedan muchas con los mismos responsables del sexenio anterior. Poco al paso irán llegando los relevos, de acuerdo a los secretarios del ramo respectivo, algo que no obviamente no cae nada bien al virrey Loera, quien quería ser mano en los nombramientos. La ciudadanía lo que exige es que sean personas capaces, trabajadoras y, si no fuera mucho pedir, honradas. Quién las pone es lo que menos les importa. 

Volvió el frío revuelto con el clásico aire de febrero. En previsión de algún catarro, mejor nos recogemos. Si Dios nos presta vida y salud nos leeremos nuevamente el lunes que viene, cuando otra vez sea tiempo de grillar. En tanto, aproveche para leer un buen libro. Si aún no llegan los que editará la cuarta transformación, que dicen costarán muy barato, compre uno aún más bara en la librería de Oasis, ahí con Miguel Herrera Goloso y la hermanas Navarro.Es más, si no quiere ni lo compre: réntelo y ya. Modas modernas estilo Delicias: renta de libros.  

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LA LEY DE VILLA

2019-07-19 07:53:59 | El Pionero

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Va un pequeño pasaje del gran libro de Martín Luis Guzmán acerca de Pancho Villa, ahora que estamos en plena cabalgata anual.


    

 —La primera noche de nuestra estancia en Juárez cogieron preso a un jovencito de nombre Paredes, que según me dijo el licenciado Neftalí Amador era colorado.

— Como, además, aquel muchachito llevaba encima la culpa de ser hijo de un grande enemigo nuestro, que nos había hecho entregas y persecuciones, algunos hombres revolucionarios me decían que al dicho joven sí era deber mío mandarlo fusilar.

— Me razonaban ellos: 

— Justo es, mi general, que el padre pague de este modo los daños que aquí hemos sufrido por su causa. 

— Y es lo cierto que yo, no sabiendo cómo contestar aquellas quejas nacidas de la razón, pero poco dispuesto a quitar la vida al dicho jovencito, ordené que el fusilamiento se quedara para el día siguiente; y a la otra mañana mandé llamar a Juan N. Medina y le dije:

— Usted, señor coronel Medina, que tanto de habla de los prebostes y sus papeles, encárguese de un muchacho colorado que cayó anoche prisionero, pues conforme a los hombres revolucionarios de aquí, parece conveniente fusilarlo. 

— Y luego de hablar con aquel muchacho, volvió Medina y me dijo: 

— Mi general, este muchacho no es colorado ni azul. Apenas acaba de criarse hombre. A lo que creo, no ha cometido más crimen que ser hijo de su padre; pero la verdad es que a los hijos no puede hacérseles pagar las culpas de sus padres, y eso está en ley. 

— Le dije yo:

— ¿Eso está en la ley, amiguito? 

— Él me contesta:

— Sí, mi general, eso está en la ley. 

— Y yo entonces vi en aquellas palabras de Juan N. Medina la razón que andaba buscando para no fusilar al dicho jovencito, por lo que llamé a los que pedían esa muerte y les expliqué por qué no podía ordenarla. Es decir, que hice entrega del muchacho a la madre y a la hermana, que me lo reclamaban con lloros, y hasta ordené que le dieran doscientos dólares y que lo llevaran con una escolta al puente internacional y allí lo pusieran libre.

Pues es la verdad que el dicho jovencito andaba de suerte ese día. Porque tres años después, el viernes santo de 1919, en Parral, el anciano José de la Luz Herrera y sus hijos Melchor y Zeferino no corrieron con igual fortuna. A los  tres ordenó asesinarlos en el panteón y sus cuerpos fueron colgados de un mesquite. Luego, en Torreón Luis, también hijo de don José de la Luz, fue acribillado inerme, sacado del hotel donde descansaba, arrastrado a la calle y ahorcado en un poste, donde lo dejaron podrirse. Sed de sangre saciada sobre ellos  por ser padre y hermanos del general Maclovio, quien en su derecho había defeccionado de la División del Norte.

¿Estaba en la ley?

En una parodia de La Paloma, la centenaria canción cubana, alguien cantó este verso:

 Si a tu ventana llega 

 Maclovio Herrera

  Ábrele con confianza 

  La casa entera. 

¿Le abrirían a Villa?

 

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