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Niñera mata a golpes a una bebé y dice a madre que está dormida

2019-01-08 15:54:48 | El Pionero

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Puso un sombrero sobre la cabeza de la niña para que su mamá no notara los golpes.


    

Una mujer de 28 años asesinó a golpes a una bebé de dos meses de edad y posteriormente la vistió y envolvió en cobijas para hacerles creer a sus padres que estaba dormida. 

 

Al entregarla, Marissa Tietsort la colocó en el asiento para bebés de la parte trasera del auto de la madre, argumentando que estaba durmiendo pero no fue hasta que la señora se detuvo en una lavandería cuando notó que su hija estaba muerta. 

 

Según informa Wausau Daily Herald, la niñera puso un sombrero sobre la cabeza de la niña para que su mamá no notara los golpes, sin embargo, fueron estos los que causaron su muerte y ahora se enfrente a un proceso penal en su contra.

 

La responsable tiene cinco hijos y está embarazada nuevamente, en su historial delictivo resaltan abusos contra varios menores de edad que acudían a su guardería clandestina ubicada en Estados Unidos; algunos terminaron con hemorragias cerebrales.

 

"No soy un monstruo. Soy una gran madre. Quiero una reducción de mi fianza, además en prisión no me dan cuidados prenatales adecuados. No soy una amenaza para la sociedad o un monstruo", declaró Tietsort.

 

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Justicia de Brasil ordena el arresto de Temer, acusado de corrupción

2019-03-22 19:14:00 | El Pionero

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Río de Janeiro.- Desde el último día del año pasado, cuando terminó su mandato presidencial y perdió el derecho al fuero, la duda no era si Michel Temer y algunos de sus ministros serían detenidos, sino cuándo sucedería, ya que existen 10 juicios por corrupción contra el ex presidente.


    

Además de Temer fueron detenidos Wellington Moreira Franco, su brazo derecho y ex ministro de Minas y Energía, y Joao Baptista Lima, coronel retirado de la policía militar de Sao Paulo, acusado de ser su testaferro desde hace 40 años en un esquema de corrupción. Los tres se encuentran en prisión preventiva por tiempo indeterminado, de acuerdo con la legislación brasileña.

La defensa presentó ya un recurso en segunda instancia, y según medios jurídicos, es probable que haya una decisión favorable al ex mandatario.

La prisión preventiva a Temer ocurre en un momento propicio para el gobierno. La noticia concentrará la atención durante los próximos días, justo cuando la popularidad del ultraderechista Jair Bolsonaro, el capitán que lo sucedió en el cargo, se desploma a velocidad vertiginosa. Apartarse de los reflectores será, aunque sea por algún tiempo, un alivio.

Además, la noticia sirve para rescatar la imagen de la operación Lavado Rápido (Lava Jato) y la de su mentor, el ex juez y actual ministro de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro, quien se encuentra sumamente desgastado.

Hasta hace poco ídolo de la clase media, de los grupos hegemónicos de comunicación y de los dueños del capital, encargado de encarcelar e impedir que Luiz Inácio Lula da Silva contendiera en las elecciones presidenciales, Moro fue nombrado superministro.

Sin embargo, rápidamente perdió fuerza al sufrir sucesivas derrotas. La más reciente se dio cuando fue duramente criticado en público por el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, precisamente el día anterior a las prisiones.

A propósito, puede que sea coincidencia, pero vale la pena recordar que Moreira Franco está casado con la suegra de Maia. La orden de prisión firmada por el juez de primera instancia de Río de Janeiro, Marcelo Bretas, tiene fecha del pasado viernes.

Esta nueva erupción se da a pocos días de que el Supremo Tribunal Federal impuso varias limitaciones al establecer que los casos de uso de dinero ilegal en campañas políticas sean llevados por la justicia electoral. Bajo esa acusación, la operación Lavado Rápido cometió una vasta serie de arbitrariedades.

Además, sus integrantes impidieron que Lavado Rápido se apoderara, para crear una fundación privada, de unos 630 millones de dólares de un acuerdo entre la estatal Petrobras y la justicia de Estados Unidos. Desatado el escándalo, el máximo tribunal actuó con inusual velocidad.

El juez Bretas, al ordenar el arresto de Temer, trató de pasar al electorado bolsonarista el mensaje de que, pese a las presiones, la operación Lavado Rápido sigue combatiendo la corrupción.

Es verdad que en el caso de Temer y los demás detenidos, al contrario de lo que pasa en la situación del ex presidente Lula, sobran las pruebas. Las acusaciones se remontan a los tiempos en que Temer era diputado local en Sao Paulo, y siempre fueron conocidos sus intereses en el puerto de Santos, que controló durante décadas. Las pruebas van desde grabaciones de audio hasta filmaciones que no dejan lugar a dudas, como la de su entonces asesor especial Rodrigo Rocha Loures, corriendo por la calle arrastrando una valija con unos 200 mil dólares. Según la fiscalía, se trataba de la cuota semanal del esquema de sobornos destinada al entonces presidente.

Ya instalado en el poder gracias a un golpe institucional, Temer no sólo mantuvo la costumbre de cobrar sobornos, sino que la amplió enormemente.

Sin embargo, la noticia, que sirvió de alivio para el ultraderechista Bolsonaro, podría traerle problemas.

Las relaciones de su gobierno con el Congreso andan mal y la escandalosa prisión de Temer y Moreira Franco servirá para elevar el precio de cada diputado a cambio del apoyo a las reformas pretendidas por Bolsonaro.

Es natural que el capitán presidente pretenda capitalizar los beneficios de los arrestos de ayer ante la opinión pública, pero para aprovecharlos tendrá que demonizar una vez más a la clase política, justo cuando más la necesita.

La Bolsa de Valores se desplomó, el dólar y el euro se dispararon, la difusa opinión pública aplaudió. Ahora, a ver qué pasa. Todo depende del tiempo que Temer y compañía sigan presos.

La Jornada

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