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LEY. TORO. GARRAS. CUELLO. DELICIAS. MARADONA.

2018-11-25 22:58:40 | El Pionero

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Reprobable desde cualquier ángulo el video filtrado ayer en redes acerca del abuso de autoridad de un presunto empleado del municipio captado quitándole un miserable paquete de mercancía a un joven vendedor ambulante


    

En caso de comprobarse lo visto, descartándose que no se trate de un montaje u algún truco tecnológico, la autoridad tendrá que actuar con decisión y aplicar la ley a fondo y pronto. 

En Guerrero, su lugar de origen, el increíble senador Salgado Macedonio en conocido como “el toro sin cerca”. Su apodo lo dice todo, así que la tonta amenaza que lanzó  de erigirse en el verdugo de los gobernadores que están por la defensa de la soberanía de las entidades federativas, es más para mover a risa que para tomarlo en serio. Siempre ha sido un show man de la política. 

La multi consulta ciudadana de ayer en 538 municipios, en que supuestamente se decidirá la aplicación de diez de los principales proyectos del próximo gobierno federal, se efectuó alternativamente a la  la difusión de la animación en redes donde se promociona el Tren Maya, uno de las obras consultadas. Esas son bolas de cristal y no garras. 

Las argumentaciones de los gobernadores panistas contra algunas líneas de acción del gobierno que está por empezar, que dicen atentan contra la soberanía de los Estados, ante todo las de los mandatarios de Chihuahua y Jalisco, están bien planteadas y, según los que saben del asunto, legalmente bien sustentadas.Sin embargo, sólo un detallito: tanto  durante la campaña de AMLO como en su etapa de Electo, ha insistido en que su gobierno representará una cuarta transformación de la vida pública del país. Es decir, un cambio semejante a la Independencia, la Reforma y la Revolución.Bien, entonces esas líneas políticas son, en tiempos de cambios, algo normal: en la Independencia se acabó el virreinato, en la Reforma la República Centralista y en la Revolución, la dictadura. En las tres etapas el país cambió. En la primera el virrey en turno fue corrido. En la segunda y la tercera se corría, defenestraba o fusilaba a los opositores, incluidos muchos gobernadores, todo sustentado en el triunfo del movimiento que provocó el cambio. Así que si nos atenemos a la historia, será hora de pensar en las consecuencias que a dichos gobernadores les espera con AMLO y Macedonio. Copelas o cuello. 

En ecos de la presentación del libro El Trayecto de la Vida, del doctor Fernando Mata Carrasco, se alcanzó un récord local: nunca la presentación de un libro había llenado el Teatro de la Ciudad Manuel Talavera Trejo. Si vamos más allá, quizá hasta de un récord estatal se trate. Sólo en Delicias. 

Durante el juego del sábado entre Bravos de Juárez y Dorados de Sinaloa, se filtró a las redes una foto donde se ven juntos el alcalde Cabada y el diputado Juan Carlos Loera. Más rápido que un delantero, el futuro virrey de Chihuahua, como le dicen a Loera, se fue a donde estaba el senador Cruz Pérez Cuéllar y lo acusó de subir la foto para quemarlo. Se enfrascaron en fuerte discusión, sin que les importaran las incidencias del partido ni la augusta presencia de Maradona. Villamelones. 

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LA LEY DE VILLA

2019-07-19 07:53:59 | El Pionero

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Va un pequeño pasaje del gran libro de Martín Luis Guzmán acerca de Pancho Villa, ahora que estamos en plena cabalgata anual.


    

 —La primera noche de nuestra estancia en Juárez cogieron preso a un jovencito de nombre Paredes, que según me dijo el licenciado Neftalí Amador era colorado.

— Como, además, aquel muchachito llevaba encima la culpa de ser hijo de un grande enemigo nuestro, que nos había hecho entregas y persecuciones, algunos hombres revolucionarios me decían que al dicho joven sí era deber mío mandarlo fusilar.

— Me razonaban ellos: 

— Justo es, mi general, que el padre pague de este modo los daños que aquí hemos sufrido por su causa. 

— Y es lo cierto que yo, no sabiendo cómo contestar aquellas quejas nacidas de la razón, pero poco dispuesto a quitar la vida al dicho jovencito, ordené que el fusilamiento se quedara para el día siguiente; y a la otra mañana mandé llamar a Juan N. Medina y le dije:

— Usted, señor coronel Medina, que tanto de habla de los prebostes y sus papeles, encárguese de un muchacho colorado que cayó anoche prisionero, pues conforme a los hombres revolucionarios de aquí, parece conveniente fusilarlo. 

— Y luego de hablar con aquel muchacho, volvió Medina y me dijo: 

— Mi general, este muchacho no es colorado ni azul. Apenas acaba de criarse hombre. A lo que creo, no ha cometido más crimen que ser hijo de su padre; pero la verdad es que a los hijos no puede hacérseles pagar las culpas de sus padres, y eso está en ley. 

— Le dije yo:

— ¿Eso está en la ley, amiguito? 

— Él me contesta:

— Sí, mi general, eso está en la ley. 

— Y yo entonces vi en aquellas palabras de Juan N. Medina la razón que andaba buscando para no fusilar al dicho jovencito, por lo que llamé a los que pedían esa muerte y les expliqué por qué no podía ordenarla. Es decir, que hice entrega del muchacho a la madre y a la hermana, que me lo reclamaban con lloros, y hasta ordené que le dieran doscientos dólares y que lo llevaran con una escolta al puente internacional y allí lo pusieran libre.

Pues es la verdad que el dicho jovencito andaba de suerte ese día. Porque tres años después, el viernes santo de 1919, en Parral, el anciano José de la Luz Herrera y sus hijos Melchor y Zeferino no corrieron con igual fortuna. A los  tres ordenó asesinarlos en el panteón y sus cuerpos fueron colgados de un mesquite. Luego, en Torreón Luis, también hijo de don José de la Luz, fue acribillado inerme, sacado del hotel donde descansaba, arrastrado a la calle y ahorcado en un poste, donde lo dejaron podrirse. Sed de sangre saciada sobre ellos  por ser padre y hermanos del general Maclovio, quien en su derecho había defeccionado de la División del Norte.

¿Estaba en la ley?

En una parodia de La Paloma, la centenaria canción cubana, alguien cantó este verso:

 Si a tu ventana llega 

 Maclovio Herrera

  Ábrele con confianza 

  La casa entera. 

¿Le abrirían a Villa?

 

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