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REDES. FOROS. BANCO. RECUERDOS. IMAGEN. DESTELLOS. DESFILE.

2018-08-09 06:22:55 | El Pionero

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La estrella refulgente del universo político local es Tato de la Garza. A raíz de que en el aeropuerto de Ciudad Juárez se puso trucha y se tomó una foto con Alfonso Durazo, futuro Secretario Seguridad Pública, sus bonos se elevaron más allá de la capa de ozono


    

El retrato, claro, lo subió a las redes, y de ahí  la voló a la estratósfera.  Desde el día del debate entre los aspirantes a la Presidencia Municipal, cuando la hizo de couch de Yazmín Botello, auxiliando al Yanki Leyva en la vital tarea, se supo que le esperaba un futuro de promesa en caso de que ganara AMLO, y como eso se hizo realidad, se apresta a soltar las redes de sus aspiraciones. 

Pasó y voló. Como los cientos de cientos de trillones de noticias que se han generado desde antier al inicio  de los tiempos, así se esfumó la provocada en el foro por la paz realizado en ciudad Juárez, la ciudad de las tormentas.Poco novedosas las tesis ahí expuestas, sólo cambio de actores. Si acaso lo nuevo fue  la orden de que los señorones comodinos que se habían sentado en las filas VIP, como se acostumbra, fueron invitados no muy comedidamente a que se hicieran para atrás y esas sillas fueran ocupadas por los familiares de los desaparecidos. Fuera de eso, el bla bla tradicional. Lo realmente importante puede estar por suceder: que el ya Presidente Electo y el Gobernador del Estado se entiendan y tiendan lazos de colaboración para en conjunto ir contra el crimen, contra la desigualdad social, contra el desempleo, contra la corrupción, contra el abuso, contra tanta lacra disfrazada de servidor público que cada seis años toma al país como botín. Eso es lo que esperamos, exigimos y anhelamos, con o sin foros.

El mundo financiero deliciense está a punto de escalar un peldaño de suma importancia, señero en su historia: en menos de dos meses Unión Progreso mutará a banco, luego de sortear las dificultades que usted ya sabe por las causas que usted recuerda. Todo lo han solventado sus persistentes directivos y pronto tendremos banco propio. Noticias com ésta no hay muy seguido. De hecho es la primera en su tipo desde que la población es tal.

Lo de siempre: luego de las campañas, ganadas o perdidas, quedan huellas aquí y allá, afeando y contaminando nuestro entorno.La ley que dice que cada quien se haga cargo de lo suyo es ley muerta, como son tantas cosas en México. La elección pasada también dejó su estela de descuido y desidia, sobre todo, desde luego, de los perdedores, cuyas promesas y mentiras se ven aún en bardas y paredes. Hasta por vergüenza y para evitarse recuerdos ingratos deberían borrarlas.

La nota que vino a acabar de opacar el foro de Juárez fue la liberación de Elba Esther Gordillo, la Quina del sexenio. El mar de especulaciones que provocó su exoneración se llevó de lejos el manejo mediático del día, de la semana, compitiendo con la entrega del acta de Presidente Electo extendida a AMLO. Con estrechas amistades en Delicias, sobre todo en las personas de Fernando Baeza y Mario Tarango, la ex lideresa magisterial se apresta a rehacer su imagen. Que recupere las glorias perdidas está en chino, pero desde la tranquilidad de casita podrá diseñar nuevas rutas para sus inquietudes y para sus reconocidas habilidades, que la elevaron de modesta profesora rural a manejar el sindicato más poderoso de América.

La evocación de don Lorenzo Treviño Santos, el carismático alcalde parmista 80/83, traído a la actualidad través del trabajo periodístico de Raúl Rivas en este su espacio, ha provocado numerosos y elogiosos comentarios, tanto de quienes lo trataron como de quienes lo recuerdan, incluso de quienes no sabían de él y lo han conocido merced a la notable y profesional tarea de Raúl. Nos congratulamos de ser parte de algo así. Estos destellos reivindican la profesión, que seguido olvida ejercicios como éste.

Donde no sabemos en qué piensan es en el PRI estatal. Más bien no piensan. A quién se le ocurre, salvo al estulto de Bazán, invitar a Mario Trevizo a presidir una comisión encargada de analizar los daños de julio y a encontrar el trapito para tratar de remediar los estropicios. No ha de saber que si bien Mario es de noble estirpe, lo han involucrado en los temibles expedientes ex, quizá sólo por haber fungido como funcionario del régimen estatal pasado. Con eso basta para inhabilitarlo. Todos lo entienden menos Bazán, siempre a tres o cuatro cuadras del desfile.   

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LA LEY DE VILLA

2019-07-19 07:53:59 | El Pionero

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Va un pequeño pasaje del gran libro de Martín Luis Guzmán acerca de Pancho Villa, ahora que estamos en plena cabalgata anual.


    

 —La primera noche de nuestra estancia en Juárez cogieron preso a un jovencito de nombre Paredes, que según me dijo el licenciado Neftalí Amador era colorado.

— Como, además, aquel muchachito llevaba encima la culpa de ser hijo de un grande enemigo nuestro, que nos había hecho entregas y persecuciones, algunos hombres revolucionarios me decían que al dicho joven sí era deber mío mandarlo fusilar.

— Me razonaban ellos: 

— Justo es, mi general, que el padre pague de este modo los daños que aquí hemos sufrido por su causa. 

— Y es lo cierto que yo, no sabiendo cómo contestar aquellas quejas nacidas de la razón, pero poco dispuesto a quitar la vida al dicho jovencito, ordené que el fusilamiento se quedara para el día siguiente; y a la otra mañana mandé llamar a Juan N. Medina y le dije:

— Usted, señor coronel Medina, que tanto de habla de los prebostes y sus papeles, encárguese de un muchacho colorado que cayó anoche prisionero, pues conforme a los hombres revolucionarios de aquí, parece conveniente fusilarlo. 

— Y luego de hablar con aquel muchacho, volvió Medina y me dijo: 

— Mi general, este muchacho no es colorado ni azul. Apenas acaba de criarse hombre. A lo que creo, no ha cometido más crimen que ser hijo de su padre; pero la verdad es que a los hijos no puede hacérseles pagar las culpas de sus padres, y eso está en ley. 

— Le dije yo:

— ¿Eso está en la ley, amiguito? 

— Él me contesta:

— Sí, mi general, eso está en la ley. 

— Y yo entonces vi en aquellas palabras de Juan N. Medina la razón que andaba buscando para no fusilar al dicho jovencito, por lo que llamé a los que pedían esa muerte y les expliqué por qué no podía ordenarla. Es decir, que hice entrega del muchacho a la madre y a la hermana, que me lo reclamaban con lloros, y hasta ordené que le dieran doscientos dólares y que lo llevaran con una escolta al puente internacional y allí lo pusieran libre.

Pues es la verdad que el dicho jovencito andaba de suerte ese día. Porque tres años después, el viernes santo de 1919, en Parral, el anciano José de la Luz Herrera y sus hijos Melchor y Zeferino no corrieron con igual fortuna. A los  tres ordenó asesinarlos en el panteón y sus cuerpos fueron colgados de un mesquite. Luego, en Torreón Luis, también hijo de don José de la Luz, fue acribillado inerme, sacado del hotel donde descansaba, arrastrado a la calle y ahorcado en un poste, donde lo dejaron podrirse. Sed de sangre saciada sobre ellos  por ser padre y hermanos del general Maclovio, quien en su derecho había defeccionado de la División del Norte.

¿Estaba en la ley?

En una parodia de La Paloma, la centenaria canción cubana, alguien cantó este verso:

 Si a tu ventana llega 

 Maclovio Herrera

  Ábrele con confianza 

  La casa entera. 

¿Le abrirían a Villa?

 

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