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Messi se queda huérfano de Cristiano Ronaldo

2018-07-12 16:41:49 | El Pionero

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La Liga, el Clásico, y el fútbol español en general, perderán con la marcha de Cristiano Ronaldo a la Juventus un emblema que durante nueve años catapultó no solo la rivalidad entre Barça y Real Madrid, sino, más aún, el impacto de un cara a cara con Messi que engrandeció a todos los protagonistas y secundarios de una época irrepetible.


    

“La competición está por encima del nombre de los jugadores, igual que el Real Madrid está por encima de la marca Cristiano Ronaldo. Hace cinco años su salida me habría preocupado mucho más”, explicó el presidente de LaLiga Javier Tebas, en un discurso que, pretendiendo dar a entender la tranquilidad y confianza existente en el organismo… descubre, a la vez, que sí hay duda en cómo se acoja esta pérdida.

Disimular que para el Real Madrid la marcha del portugués supone un sobresalto mayúsculo deja paso a una obviedad palpable: en sus nueve temporadas como futbolista merengue Cristiano marcó 450 goles… y en el mismo periodo Benzemá anotó 192. Encontrar quien sea capaz de ocupar el vacío del mejor goleador de la historia del club y su mejor jugador desde la época de Alfredo Di Stéfano se aventura una tarea enorme para Florentino Pérez, a quien la digestión de la Champions conquistada en Kiev se le ha atragantado de mala manera.

El Barcelona, por su parte, pierde al gran enemigo, al único hombre capaz de poner en duda más allá del Camp Nou el liderazgo mundial de Messi, cuyo enfrentamiento directo se ha retroalimentado hasta niveles insospechados. Si el Madrid pierde el Barça gana, obvia lectura inicial de lo sucedido porque el equipo de Valverde no deberá preocuparse de la voracidad de un rival tan antipático como, en el fondo, admirado en territorio azulgrana.pla

El delantero de 33 años, quien pasó los últimos 9 en Madrid, se despide como el máximo goleador de la historia del club con 451 goles en 438 partidos.

¿La Liga?

“La Premier es la que mejor vende y no tiene ni los mejores futbolistas, ni los mejores clubs. Ningún país me ha dicho que rebajaría su oferta sin Cristiano o sin Messi. Eso no funciona así. Compran la competición. Se irá Cristiano y vendrá otro, pero todos los acuerdos se han renovado sin que el asunto de que hubiera un jugador u otro estuviera sobre la mesa”, proclamó el mismo Tebas ignorando, o pretendiendo apartar del foco, la incomodidad mediática que supone la pérdida del portugués.

¿Messi?

La aparición de Cristiano en España catapultó la capacidad futbolística y goleadora del argentino. Si en su primera temporada bajo las órdenes de Pep Guardiola, la 2008-09, sumó 38 goles, a partir de la siguiente, con el portugués en el Madrid, Leo nunca bajó de las 40 dianas… Cifras a las que respondió Cristiano a partir de su segundo curso de blanco.

En las últimas 9 temporadas, cara a cara, Messi anotó 472 goles en 476 partidos de azulgrana, por 450 dianas en 438 encuentros de Cristiano. El luso solamente levantó 2 títulos de Liga por 6 el argentino… Pero a las 2 Champions que conquistó el Barça respondió con el doble el Madrid, las 3 últimas consecutivas y de récord.

Seguirán mirándose de reojo, claro, en Europa, donde al reto que se enfrenta Messi por conquistar una Champions que se le escapó al Barça en las últimas tres campañas responderá el desafío mayúsculo que encarará Ronaldo por ofrecer a la Juventus un título que no levanta desde 1996.

Lo que está claro es que el 9 de julio de 2018 se acabó una época única en la historia del fútbol español. Y aunque se empiece a descontar el tiempo que le resta a Leo Messi como líder absoluto del barcelonismo, nada será igual sin Cristiano Ronaldo de madridismo, sin su ‘enemigo íntimo’.

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Golean al Madrid 3 a 0 en su casa en la Champions

2018-12-12 11:56:31 | El Pionero

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CSKA de Moscú acabó con un tibio Real Madrid.


    

En el futbol. No fue en la duela donde la rivalidad es pareja y de vez en cuando, más frecuente que no, llega a ser un motivo de disgusto para los merengues. Fue en el césped del Santiago Bernabéu, donde el conjunto ruso castigó la dejadez de los merengues con una goleada por 0-3.

El Madrid creía que nada se perdía en la derrota. Solo el honor.

Eso que a los rusos les sobró. Honor, autorrespeto y esperanza. Estaba escrito que se marchaban de Champions League, pero aún les quedaba la esperanza de quedar en tercer lugar y disputar la Europa League.

Suerte para Santiago Solari y sus hombres fue que tocó la 'matiné' de Champions League, y no fue un estadio repleto el que pitó a Isco al primer error, pues hasta la afición de precio reducido en partido de trámite se ha cansado de tanto fallo. Y le ha tocado al malagueño; el que ha copado las portadas en las últimas semanas debido a su nueva condición de suplente.

No fue, ni de lejos, el culpable del naufragio. Isco luchó. Corrió. Puso empeño en dar la vuelta a la situación. Pero Isco, siendo quien es, fue víctima de sus mañas. Quiere hacer 'magia' donde no debe, y falla de frente a la portería de manera inexplicable.

Tuvo a bien fallar una oportunidad clarísima cuando su equipo ya perdía 0-2. Su equipo en toda la extensión, puesto que el entrenador envió al escuadrón auxiliar con el que se juegan los partidos irrelevantes. Ese en que Isco y Asensio tienen la titularidad asegurada. Ese que con suficiente motivación responde para pelear oportunidades, pero que tiene un límite. Y lo ha alcanzado esta noche.

El partido bien pudo acabar al 37 con un gol que se vio venir desde que Sigurdsson recibió un pase en la media ante la mirada impasiva de Llorente para emprender la carrera hacia el área. Tenía a tres defensas cercándolo en el área, tan atentos a sus movimientos que a nadie se le ocurrió reparar en FEdor Chalov, que venía de atrás para recibir el balón y disparar a placer. Que no lo vieran los jóvenes Javi Sánchez o Jesús Vallejo, que apenas ha jugador, podría explicarse en pecado de juventud. Que no lo hiciera Marcelo, un después de que Solari le lanzara una advertencia pública, ni explicación, ni justificación.

No habían pasado cinco minutos cuando Schennikov duplicó la ventaja para el cuadro moscovita con un contrarremate al que Coutois no podía llegar después de que el belga despejara hacia delante un disparo de Mario Fernandes.

La noche se le vino encima al Madrid en ese momento. Al escarnio público al otrora ovacionado de cajón, se sumó el miedo cuando Bale, que había entrado tras el medio tiempo, recibió un duro golpe en el tobillo. El galés se espantó al grado de no querer apoyar el pie y el terror recorrió las gradas, pues dado su historial, ya lo veían fuera hasta el próximo año. No pasó a mayores. Cojeando un poco, pero se quedó en la cancha. Se dudará de su durabilidad, pero del 'commitment' jamás.

En eso estaba el Madrid, con un ojo en el eslabón más débil y otro en la puerta contraria, cuando Arnor Sigurdsson acabó de hundirlo con el 0-3 desde fuera del área y después de que el ataque ruso en pleno dejara mareada a la zaga. Y a Marcelo más que ninguno. Tan mal lo habrá visto solari, en forma y juego, que no lo dejó terminar. Apenas cayó el tercero lo sentó para mandar a Carvajal a la cancha.

Para entonces en el Bernabéu ya no quedaba más que algún despistado, la 'grada jóven' del fondo sur que no tiene permitido marcharse y los más de 1,500 rusos disfrutando una victoria. La segunda en menos de seis meses sobre el Real Madrid, ni más ni menos.

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