×
  • LOCAL
  • ESTATAL
  • EL GRILLERO
  • EL PAÍS
  • DEPORTES
  • LA OPINIÓN
  • TRIBUNA
  • INSÓLITO
  • ESPECTÁCULOS
  • POLÍTICA
  • MUNDO
  • CLASIFICADO
  • CONTACTO


  • ¿Votos cruzados? (O sálvese quien pueda)

    2018-05-26 17:30:39 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    Con las experiencias de los años 2000, 2006 y 2012, PRI, PAN, PRD y sus aliados le apostaron a fórmulas probadas: pactos electorales y operaciones partidistas. Ésa será nuestra ventaja, solían decir: tenemos estructura, trabajo territorial y votos cruzados.


        

    Pero a cinco semanas del desenlace, esas apuestas partidistas suenan rebasadas por la ola anímica a favor de Andrés Manuel López Obrador.

     

    Porque más allá de la fidelidad de las encuestas, el candidato de Morena consiguió construir un clima de triunfo.

     

    Y ese ánimo de victoria logró su mejor momento después del debate del domingo.

     

    Como bien lo había reconocido Lorenzo Meyer, una de las escasas voces críticas de los intelectuales afines a Morena, su candidato les quedó a deber en el primer debate.

     

    Entonces, según diversos balances, Ricardo Anaya, del Frente PAN-PRD-MC, mostró sus ventajas escénicas.

     

    De manera que, cuando este domingo, AMLO asignó al frentista una celebrada etiqueta —“Ricky Riquín Canayín”— y actuó su temor de perder la cartera, ofreció a sus seguidores la esperada revancha.

     

    Lo sucedido, a partir de entonces, en términos de comunicación, tanto en redes sociales como en el cotidiano wasapeo de memes, nos remitía, a las clásicas y viejas premisas de la guerra.

     

    Inevitable no recordar el clásico De la guerra, de Carl von Clausewitz al describir que el mejor general es aquel que infunde en su ejército la certeza de la victoria.

     

    ¿Pueden competir, Anaya y José Antonio Meade, en los 34 días que le restan a la contienda, con ese ánimo de triunfo que parece cobijar, a nivel local, a los candidatos a gobernador, alcaldes, senadores y diputados más mediocres e incluso, con antecedentes corruptos?

     

    Y es que, al cierre de la competencia, el diagnóstico del voto del odio comienza a ser sepultado por el ánimo ganador, el ambiente de pitorreo hacia los candidatos, supuestamente, derrotados de antemano.

     

    ¿Voto de castigo? Pero si López Obrador ya aclaró que con su gobierno habrá borrón y cuenta nueva y, a diferencia de otros tiempos, ahora se toma el cuidado cotidiano de elogiar la promesa del presidente Peña de que se respetará el resultado.

     

    Nadie entre sus colaboradores contradice esa confianza del candidato hacia el gobierno. Pero, al mismo tiempo, nadie duda de su advertencia cuando señala que “la mafia del poder” puede intentar un fraude.

     

    A estas alturas, tampoco hay reclamos a la falta de consistencia de quien promete que el suyo será el triunfo del pueblo.

     

    Así, esta semana, en su deliberada tarea por convencer a los empresarios de que su gobierno no sería un peligro para sus inversiones, el candidato se negó a dar por vigente la promesa de cancelar la Reforma Energética, una bandera que en 2008 y en 2013 le permitió activar protestas contra el gobierno.

     

    Ante ese líder político capaz de desactivar el voto del odio y antigubernamental para dar paso a la idea del pueblo triunfador, sus competidores pierden margen de maniobra para diseñar alternativas anímicamente poderosas.

     

    ¿Puede hacerlo la estrategia de contraste del candidato Meade, centrada hoy en los presuntos delincuentes que desde ya habrían sido perdonados por AMLO?

     

    Parece remoto que el abanderado del PRI, heredero de la tecnocracia que se inició con el sexenio de Carlos Salinas, pueda convencer a los indecisos de que Nestora Salgado y Napoléon Gómez Urrutia son delincuentes, y no víctimas del pueblo agraviado, como López Obrador los presenta.

     

    El discurso oficial priista, sin embargo, sigue apostándole a la llamada maquinaria electoral, a la operación de tierra. No obstante, hasta ahora, el PRI se encuentra rezagado en las nueve elecciones para gobernador.

     

    Hay quienes desde el gobierno federal hablan todavía de la posibilidad de que Meade sea salvado por el milagroso “voto cruzado” que operarían, explican, algunos gobernadores del PAN y del PRD que, así, le darían la espalda al candidato del Frente.

     

    Se trata de una quimera, en un momento en el que esos gobernadores tienen problemas para retener el apoyo hacia sus candidatos locales, como es el caso de Veracruz y Puebla, donde la ola obradorista ha comenzado a poner en riesgo a los probados operadores electorales de 2016.

     

    Nos referimos al gobernador Miguel Ángel Yunes y al exgobernador Rafael Moreno Valle, quienes ahora saben que ya no es viable el “voto cruzado” a favor de Miguel Yunes hijo y de su esposa Martha Erika Alonso, respectivamente, sin importar el resultado presidencial.

     

    La nueva estrategia de Ricardo Anaya, focalizada en recuperar la paz, sólo tendría futuro si los portadores del logo del Frente asumieran que son parte de éste y se despojaran de la ilusión del voto cruzado, que no es más que un “sálvese quien pueda”.

     

    ¿Pueden los panistas, perredistas y emecistas revertir todavía la falta de cohesión en torno a su presidenciable, a quien algunos liderazgos y mandatarios estatales pensaban dejar morir solo?

     

    López Obrador ha cambiado las reglas del juego: o están con él o se hunden.

     

    Y, ante ese desafío, cruzar los votos es como hacer chonguitos.

     

    Ivonne Melgar/Retrovisor

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    Los italianos en Jalisco

    2018-06-16 16:17:05 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    Según lo escrito en el expediente de los italianos, ¿nadie sabe quién es don Ángel? ¿Es imposible dar con su paradero? ¿No hay posibilidad de conocer sus movimientos?


        

    La historia es atroz. La contamos ayer en Imagen Noticias, gracias al trabajo de Marinellys Tremamunno, corresponsal de Grupo Imagen en Italia. Habla Claudio Falletti, abogado de la familia de Antonio y Raffaele Russo y Vincenzo Cimmino, los tres italianos desaparecidos en el estado de Jalisco el 31 de enero pasado: “A través de los oficios de la investigación y de los interrogatorios de las audiencias que se llevaron a cabo en México, en febrero, un nombre quedó en evidencia y este nombre es un tal don Ángel (...) don Ángel siempre fue presentado como una figura abstracta, se podría creer que fuese un nombre para dar la culpa a alguien, pero en realidad no es así, porque del expediente de la investigación se evidencia que don Ángel existe realmente…”. ¿Y quién es don Ángel? “Un señor moreno, chaparro, fornido, de una edad aproximada de 45 a 50 años...”, así lo describe uno de los imputados en la carpeta de investigación 12320/2018 de la Fiscalía de Jalisco. “La Fiscalía mexicana jamás ha conectado las desapariciones de las tres personas, es decir, siempre ha separado la posición de Antonio Russo y Vincenzo Cimmino de aquella de Raffaele Russo. En realidad, los imputados que han sido interrogados han declarado que los tres fueron entregados a la misma persona y que los tres se encuentran, se encontrarían en el mismo lugar…”, según lo investigado por la corresponsal de Imagen.

     

    ¿Y qué fue lo qué pasó? “Uno de los policías narra que su comandante les dio la orden, a las 19 horas, de acudir a la calle Juárez, cerca de una gasolinera que se encuentra a la entrada del pueblo. Ahí les dio una segunda orden, dirigirse a la gasolinera y comprobar si había una camioneta blanca con dos personas de nacionalidad italiana a bordo. Según el relato del policía, tardaron diez minutos en localizar el vehículo saliendo de la gasolinera. Confirmaron a su comandante que se trataba de los italianos. Una nueva orden: escoltarlos a donde empieza la carretera Tecalitlán a Jilotlán, a la altura de un contenedor de basura a la salida de Jilotlán. Salió la caravana, dos policías al frente, el vehículo de los italianos y detrás de ellos la camioneta del comandante y un policía más. Cuando llegaron ahí ya los esperaba una camioneta cerrada de color vino marca Mazda, ahí el oficial escuchó a su comandante llamar a un señor por el nombre de don Ángel...”, según se anotó en el expediente. A partir de ahí, don Ángel se convirtió en personaje esencial en la investigación. Él, la figura central en el paradero de los italianos. ¿Cómo es posible que la familia no sepa nada más que lo difundido en redes? “Tenemos el derecho de saber. Yo tengo un niño de cuatro años y medio, como ya he dicho en tantas entrevistas, el niño me pide hacer una videollamada al papá (...) les ruego se hiciera en este gobierno, ahora se ha confirmado y nos deben ayudar. Tenemos el derecho de ser ayudados...”, habla Silvana Esposito, esposa de Raffaele Russo y madre de Antonio Russo en una de las varias entrevistas que ha dado a los medios de comunicación.

     

    Lo que ocurre, perdón, pero me recuerda mucho a lo que sabemos del caso Ayotzinapa, ciudadanos entregados al crimen organizado por las autoridades rebasadas en sus capacidades. Según lo escrito en el expediente de los italianos, ¿nadie sabe quién es don Ángel? ¿Es imposible dar con su paradero? ¿No hay posibilidad de conocer sus movimientos? Tres ciudadanos italianos le fueron entregados; han pasado casi cinco meses sin que sepamos nada de ellos, ¿en verdad las autoridades están imposibilitadas para conocer las operaciones de grupos criminales de ciertas regiones del país? Tanto en el caso de los 43 estudiantes, por su magnitud, como en el caso de los italianos, por los recursos que su familia ha invertido en su búsqueda, podemos darnos una idea de la manera en que actúa el crimen organizado. ¿Cuántos casos como estos desconocemos? Hace unos días vimos a un alcalde huir, literalmente, antes de la elección. El de Nadadores, Coahuila, encontrado en Tijuana. Antes de él, hemos contado a más de 114 políticos asesinados desde septiembre. ¿Qué dice eso de nuestro país? ¿Cómo podemos simular tranquilidad? ¿Cómo podemos estar en una campaña electoral que dista mucho de hablar, de plantear respuestas a estos problemas?

     

    Yuriria Sierra/Nudo gordiano

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn