×
  • LOCAL
  • ESTATAL
  • EL GRILLERO
  • EL PAÍS
  • DEPORTES
  • LA OPINIÓN
  • TRIBUNA
  • INSÓLITO
  • ESPECTÁCULOS
  • POLÍTICA
  • MUNDO
  • CLASIFICADO
  • CONTACTO


  • Niño vive 6 semanas con el 'cerebro descubierto' por accidente el 19S

    2018-05-16 10:39:43 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    Debido al sismo del 19S una teja se desprendió de un techo y se le incrustó en la cabeza; pasó 6 semanas en terapia intensiva y fue sometido a 3 cirugías… al niño Erik Antonio la vida le dio otra oportunidad


        

    CIUDAD DE MÉXICO

    Erik Antonio a sus 11 años, la vida le dio una segunda oportunidad. El 19 de septiembre del 2017, Erik salió de su casa en Jojutla, Morelos para dirigirse a su escuela, sin imaginar que ese día, su vida cambiaría inesperadamente. El sismo de 7.1 en la escala de Richter afecto diversas viviendas que se fueron colapsando a su alrededor, una teja de una de esas viviendas se incrusto en su cabeza.

    La lesión provocada fue una fractura craneoencefálica que le dañó el cerebro, lo que le provocó una parálisis del lado derecho del cuerpo, más tarde el habla. Lo servicios de emergencia del estado lo llevaron a un hospital general donde lo operaron de inmediato con la finalidad de extraerle el pedazo de teja.

    INVI entrega 110 cheques para apoyo de vivienda por sismo

    Fueron horas de angustia para Ana María García Cazales, madre de Erik. Conforme pasaban los minutos y los días el panorama de su salud no parecía alentador; las oraciones para el pequeño no se hicieron esperar, familiares y amigos pedían un milagro, un milagro para que se pudiera recuperar. La lesión le había dejado al descubierto el cerebro.

    Seis largas semanas en terapia intensiva, el apoyo de los médicos del estado de Morelos, le dieron un pequeño empujón a la vida de Erik Antonio para comenzar a tener una recuperación que la misma ciencia no tenía contemplada.

     

    Erik Antonio saluda a los médicos Navales, el Neurocirujano, Alfonso Vega y Neurocirujano Pediatra, Enrique de Obieta Cruz
     

    Las oraciones y las lágrimas de Ana María, habían tenido resultado, Erik comenzaba a tener leves movimientos en su cuerpo y fue recuperando el habla paulatinamente, eso sirvió para que fuera dado de alta. Felices partieron al hogar, sin pensar que semanas después, una hernia se formó en su cabeza que lo llevó a una segunda operación.

    Nuevamente la fuerza del corazón del niño lo sacó a flote, un trabajo de rehabilitación le ayudaría a tener mayor movilidad motriz y recuperaría totalmente el habla, de acuerdo a lo estimado por los médicos.

    Las constantes visitas al médico, obligaron a que se le realizaran nuevamente diversos estudios, los cuales determinaron una tercera cirugía con la intención de conseguir que su cerebro alcanzara el ambiente adecuado, pero no se sabía si la podría soportar.

     

    Erik Antonio en compañía de su mamá durante su etapa de recuperación
     

    La cirugía era considerada de alto riesgo, eran decisiones que se manejaban con la cabeza fría, una cirugía que podría costarle la vida a Erik de tan solo 11 años. Fueron días de debate médico, de propuestas y opciones, la más votada fue pedir el apoyo de la Secretaría de Marina-Armada de México para que sus Neurocirujanos Navales hicieran la intervención en el Hospital General Naval de Alta Especialidad, en la ciudad de México.

    La atención y la experiencia del Capitán de Fragata Alfonso Vega, Médico Neurocirujano Naval, fue crucial para que el pequeño Erik saliera en perfecto estado de la operación.

    La cirugía consiste en cubrir nuevamente esa parte del cerebro que se encuentra desprotegida y expuesta a la presión atmosférica. La operación en la que nosotros ayudamos a Erik, se llama craneopatía, evidentemente después de que se hace la cirugía al quedar un hueco en el cráneo el cerebro queda desprotegido, el cerebro es una estructura que se encuentra en una caja cerrada y que requiere de situaciones fisiológicas específicas y una de esas es la presión intracraneal”.

     

    La evolución de Erik Antonio es satisfactoria, en la imagen, al lado de sus padres recibiendo el parte médico

    Una operación de tres horas en la que el Capitán de Fragata Alfonso Vega, fue apoyado con la experiencia y atenciones del también Capitán de fragata, Enrique de Obieta Cruz, Médico Neurocirujano Pediatra, quien se identificó de inmediato con su paciente.

    Con Erik desde que lo conocí, hubo una empatía, es un niño muy agradable que ha madurado mucho y entonces créame que fue una satisfacción poder colaborar en su recuperación”.

    Una cirugía que tiene las complicaciones de poder tocar un vaso sanguíneo del cerebro y poder desencadenar una hemorragia que no se pudiera contener, como lo menciona el Médico Neurocirujano Pediatra, Enrique de Obieta Cruz.

    Afortunadamente fue una cirugía que técnicamente, no fue tan compleja, afortunadamente tenía una buena separación el cerebro de la piel y logramos cubrir el defecto craneal con la malla de titanio”.

     

    Erik Antonio al momento de abandonar el hospital donde permaneció 6 semanas en terapia intensiva

    Hoy Erik Antonio ya se encuentra en su hogar con una segunda oportunidad para vivir, una oportunidad de la cual colaboraron dos integrantes navales quienes lo esperarán cada 15 días para examinarlo hasta que lo puedan dar de alta.

    Por su parte, los médicos Navales Neurocirujano, Alfonso Vega y Neurocirujano Pediatra, Enrique de Obieta Cruz, recorren los pasillos del Hospital General Naval de Alta Especialidad saludando a sus pacientes, quienes los observan con admiración.

     

    Erik Antonio agradece a la vida una segunda oportunidad

     

    Hoy estos elementos de la Marina, son dos héroes para toda una familia que semanas antes, habían perdido por momentos la fe de que su pequeño Erik ya no realizara una de las cosas que más le gusta, estudiar matemáticas.

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    Mafia china y narcos mexicanos conforman cárteles de la totoaba, revela informe

    2018-07-19 12:55:15 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    La organización Elephant Action League publicó una investigación en la que se revela la composición, ubicación y modus operandi de los cárteles de la totoba, conformados por la mafia china y el crimen organizado mexicano


        

    CIUDAD DE MÉXICO

    Tras una investigación encubierta de 14 meses, la organización Elephant Action League (EAL), puso al descubierto la composición, ubicación y modus operandi de los “cárteles de la Totoaba”, conformados por mafia china y crimen organizado mexicano, que, con la captura ilegal de este pez, bautizado como “la cocaína del mar”, tienen a la vaquita marina al borde de la extinción.

    La "Operation Fake Gold”, encabezada por un antiguo agente del FBI, un excapitán de la agrupación Sea Shepherd, especialistas en análisis delictivo y Andrea Crosta, director ejecutivo de EAL, que trabajaron para infiltrarse, y extraer información de primera mano, fue filmada para el documental “Vaquita - Sea of Ghosts”, producido por Leonardo DiCaprio, cuyo lanzamiento está programados para principios de 2019.

    El reporte final de la investigación establece que los “cárteles de la Totoaba”, están compuestos por peligrosos delincuentes mexicanos y narcotraficantes en Baja California, las comunidades pesqueras de San Felipe y Santa Clara, y comerciantes y empresarios chinos, principalmente con base en Tijuana y Mexicali.

    EL ‘M 11’

    Elephant Action League hizo el perfil de un traficante mexicano identificado como M11 de 37 años de edad, casado dos veces, que tiene hijos con cuatro mujeres diferentes y posee 17 casas en San Felipe y 27 vehículos.

    Según las fuentes, M11 amenazó e infundió miedo para tomar el control del comercio de Totoaba en San Felipe.

     

    Hasta que le disparó a un militar en una calle abarrotada en San Felipe el 31 de diciembre de 2017, fue el traficante de totoaba número uno en Baja California”.
    Se sabe que M11 fue muy agresivo con cualquiera que intentaba entrar al comercio de Totoaba. Él y su pandilla estaban armados con pistolas y granadas, y amenazaban de muerte a cualquiera que se cruzara en su camino. Si infundir miedo no ayudaba a su causa, recurrían a sobornos, pagando a las autoridades de todos los niveles, desde la policía local hasta los jueces federales”, indica el informe.

    De acuerdo con la "Operation Fake Gold”, M11 estaba involucrado con el cártel de la droga de Tijuana y le pagaba regularmente para poder transportar las vejigas natatorias (buches) de Totoaba a través de las rutas que controlan.

    P9, PROMINENTE EMPRESARIO CHINO

    Los activistas encubiertos también lograron hacer el perfil de un prominente empresario de origen chino identificado como P9, que “ha vivido y dirigido varios negocios en México durante muchos años. Opera en Tijuana y Ensenada y se lo conoce como uno de los ‘ancianos chinos’, una comunidad fuertemente conectada de hombres de negocios, bien educados que manejan empresas comerciales tanto legales como ilegales”.

    El hombre se ocupa del tráfico de especies silvestres, incluidos los buches de Totoaba, así como posiblemente del tráfico de personas. Admite estar en el negocio de productos del mar, pero no habla de la actividad actual en el comercio legal o ilegal de productos del mar. Actividad que mezcla con sus otras empresas comerciales, incluida la importación y exportación”, indica.

    El reporte señala que P9 suministra fondos a los integrantes de los “cárteles de la Totoaba”, para comprar buches directamente a los pescadores y las “mulas” que transportan las vejigas natatorias a Tijuana, Ensenada o Mexicali.

    Una fuente que está muy bien informada, indica que él no es directamente parte de la mafia china, pero trata con ella para mover productos ilícitos.

    CAPTURA ILEGAL

    La cadena de suministro de Totoaba comienza en el Alto Golfo de California, donde los propietarios de cooperativas pesqueras y los pescadores locales capturan ilegalmente los ejemplares de esta especie en veda desde el 24 de mayo de 1974, con redes de de enmalle, que también atrapan vaquitas marinas.

     

     

    La vejiga natatoria o buche se extrae de la Totoaba en el mar y el cadáver se arroja de nuevo al agua. El producto se entrega a una tripulación que espera en tierra en camionetas pick-up, que pagan hasta cinco mil dólares por kilogramo de buche.

    Las actividades de los traficantes se realizan al aire libre, ya que la costa es desértica y sin árboles; aviones no tripulados y aviones podrían detectar fácilmente sus movimientos. Sólo hay una carretera principal que lleva al sur a San Felipe y al norte a Mexicali. Los buches generalmente se descargan en las playas locales, los cazadores furtivos también toman las vías marítimas y descargan el producto en Puertecitos, Santa Clara, donde existe total impunidad ya que el área está gobernada por los cárteles de la Totoaba”, revela.

    Fuentes locales en San Felipe, calculan que más del 80 por ciento de todos los pescadores en el Alto Golfo de California, ahora están pescando ilegalmente Totoaba.

    El salario promedio para un pescador legal en la región es de 400 a 500 dólares por mes. Una sola vejiga natatoria de totoaba, si es femenina (de mayor tamaño), puede valer más de cinco mil dólares por una noche de trabajo.

    Desde las costas del Alto Golfo, el buche es llevado a lugares en San Felipe, Baja California, Santa Clara, y en ocasiones Puerto Peñasco, Sonora, para ser vendido a los primeros compradores.

    En estos pueblos es donde el buche crudo se prepara para trasladarlo a un lugar de secado. El comprador pesa las vejigas natatorias y paga de tres mil 500 a 100 mil dólares por kilogramo”, se lee en el documento.

     

    Los buches se enrollan para que puedan ser transportadas discretamente, generalmente dentro de compartimentos ocultos en automóviles o camionetas, amarradas al cuerpo de alguien, en bolsas, o en cualquier lugar oculto que esté disponible.

    En este punto es cuando el segundo comprador entra en juego, son generalmente ciudadanos chinos de Mexicali, Tijuana, Ensenada, Calexico, Mazatlán, Puerto Peñasco, Guaymas o La Paz, quienes compra las vejigas natatorias y las mueven con mulas”, agrega.

    Los buches se trasladan a las ciudades del interior de Baja California, en los centros de contrabando operados por ciudadanos chinos.

    Las vejigas se pasan de contrabando a través de países de tránsito como Hong Kong, Corea del Sur, Japón, Taiwán y otros, incluido Estados Unidos.

     

    Un medio de envío es en el equipaje documentado que viaja en vuelos conectados. “Este sistema parece eludir los controles actuales de los aeropuertos. Las fuentes indican que Beijing, China, es una de las estaciones de transferencia donde no hay inspección del equipaje documentado”.

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn