×
  • LOCAL
  • ESTATAL
  • EL GRILLERO
  • EL PAÍS
  • DEPORTES
  • LA OPINIÓN
  • TRIBUNA
  • INSÓLITO
  • ESPECTÁCULOS
  • POLÍTICA
  • MUNDO
  • CLASIFICADO
  • CONTACTO


  • 94 muertos y mil renuncias

    2018-05-12 18:12:21 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    ¿Qué pasa en una campaña electoral si nadie quiere ser parte de ella? ¿Cómo puede el Estado dar garantía en un proceso tan violentado? ¿Cómo les dice a los habitantes de las localidades afectadas que pueden salir a votar sin temor alguno?


        

    Ya son noventa y cuatro. Ayer fue ejecutado el candidato de Morena a la alcaldía de Apaseo el Alto, Guanajuato. Un día antes, en pleno Día de las Madres, le tocó a un candidato del PRI. Y así, si revisamos los últimos ocho meses, contamos noventa y cuatro asesinatos de aspirantes, militantes o funcionarios de los partidos. La campaña electoral más sangrienta, tal vez, desde el episodio de Luis Donaldo Colosio, en 1994. La mayoría de los asesinatos ha sido de aspirantes a una alcaldía en regiones con alta presencia del narcotráfico. ¿Qué mensaje quieren dar los operadores de esta ola de violencia?

     

    Este diario publicó ayer en primera plana: “Alrededor de mil candidatos a cargos públicos, tanto locales como federales, se han bajado de la actual contienda electoral por miedo al crimen organizado, obligados por sus partidos o debido a cuestiones personales...”. En detalle: 341 aspirantes a nivel federal han presentado su renuncia a la candidatura, dato del INE; a nivel local, otros 660, ya sea como aspirantes a una alcaldía o un lugar en los congresos estatales. ¿Nos parece normal? ¿No es esto más que una coincidencia?

     

    Oaxaca es el estado más afectado (306), le sigue el Estado de México (225), Chihuahua (80), Guerrero (24). A nivel federal, 39 bajas rumbo al Senado; 186 que tenían la mira en San Lázaro. El Partido Verde es el más afectado respecto a estas sustituciones, con 105; le sigue el PT, con 57; Nueva Alianza con 42. La coalición Por México al Frente cuenta 40 solicitudes; el PES 32. La Coalición Todos por México lleva 21; el PRD 11 y la coalición Juntos Haremos Historia ha presentado 10. Movimiento Ciudadano cuenta nueve; Acción Nacional seis y Morena sólo dos.

     

    Lo dijimos hace unos días es este espacio, cuando llegamos a la marca de los 90: ¿Cuántos ciudadanos sentirán miedo de salir a votar en sus comunidades, las mismas en las que han asesinado a un candidato, a un regidor o al representante de un partido? Es claro que las consecuencias de la violencia van más allá de las evidentes. Quienes sean los responsables buscan no sólo la desaparición de un personaje.

     

    ¿Qué pasa en una campaña electoral si nadie quiere ser parte de ella? ¿Cómo puede el Estado dar garantía en un proceso tan violentado? ¿Cómo les dice a los habitantes de las localidades afectadas que pueden salir a votar sin temor alguno? ¿Cómo se promueve la participación ciudadana y de políticos en activo, si no hay manera de asegurarles un clima de seguridad durante la contienda? ¿Cómo se puede dar aliento a una marcha que constantemente se detiene para contar muertos?

     

    A nivel federal, la campaña por la Presidencia sigue. Ninguno de los cinco candidatos parece darse por enterado de lo que sucede. Continúan con su agenda, tan llena de promesas, tan ausente de coyuntura. ¿Qué le estamos diciendo a un país que lo mismo cuenta desaparecidos que políticos asesinados? ¿Cómo se les podrá regresar la paz y tranquilidad a los mexicanos que habitan en municipios donde nadie quiere ser presidente municipal? ¿Cómo podrán sentirse protegidos si no hay quien los defienda? ¿Cómo se abona a un diálogo si no hay quien levante la mano para fungir de representante de la sociedad? ¿Así podemos abrir camino a la gobernabilidad? ¿Así podremos combatir la violencia y bajar sus estadísticas? ¿Tan fuerte es el alcance del crimen organizado?

     

    El martes comentamos que sólo nueve candidatos, incluidos dos presidenciales, habían solicitado la protección que ofrece el INE a través de la Secretaría de Gobernación; ayer, el instituto informó que la cifra subió a 22, al menos, pero el número sigue dispar si lo comparamos con las renuncias y los muertos.

     

    Yuriria Sierra/Nudo gordiano

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    ¿Cuál quieres escuchar primero?

    2018-07-15 11:07:43 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    El miércoles 11 de julio, el virtual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, sostuvo una reunión con quienes serán los legisladores federales en el próximo Congreso. Ahí les leyó la cartilla y les planteó la docena de reformas de ley que, respetuosamente a fuerzas, deberán discutir y en su caso aprobar. Esto se suma a las propuestas que había venido haciendo después de ganar la elección.


        

    Pero como suele pasar, todas las medidas que cambian el statu quo implican noticias buenas y malas. ¿Cuál quiere escuchar primero el amable lector?

     

    La buena: Dentro de su plan de austeridad, ningún funcionario de los tres Poderes de la Unión podrá ganar más de lo que percibe el Presidente de la República, esto es alrededor de 260 mil pesos mensuales. La mala: Es muy probable que los mejores cuadros del gobierno, al no ver ningún incentivo de trabajar de lunes a domingo, sin horarios específicos de entrada y de salida y con enormes responsabilidades, se vayan a la iniciativa privada donde, seguramente, ganarán muchos más. Los que se queden, o saben que tendrán un hueso o podrían buscar “complementos” de su sueldo en otros lados. La peor: Difícilmente, aceptarán bajarse el sueldo los jueces o ministros, por lo que se vendría una lluvia de amparos. El problema no debería haber sido el sueldo, sino la forma en que lo devengaban.

     

    La buena: Se reducirá la burocracia, eliminándose subsecretarías, direcciones, delegaciones en los estados y otros organismos. La mala: Se quedarán sin empleo cientos de personas.

     

    La buena: Habrá una descentralización de las dependencias del gobierno federal, lo que garantiza atención en distintas zonas del país. La mala: ¿Qué culpa tienen las familias de los funcionarios y trabajadores que van a tener que cambiarse? O las propias ciudades como Mérida, Chetumal, Ciudad del Carmen o León, por mencionar algunas, que verán trastocada su propia tranquilidad, ¿van a darle apoyo a todas las familias que se van a cambiar?, ¿de dónde saldrán los recursos? 

     

    La buena: Se va aumentar el salario mínimo. La mala: Sólo en la zona fronteriza del norte del país.

     

    La buena: Le quitará la pensión a los expresidentes. La mala: No se ha hablado de los pequeños ejércitos que cuidan no sólo a los expresidentes, sino también a toda su familia, ni tampoco en la reducción del personal de apoyo administrativo que también es pagado con dinero público.

     

    La buena: Se discutirán a conciencia los 10 decretos de reserva de agua que firmó el presidente Enrique Peña Nieto. La mala: López Obrador ya los calificó a priori como “privatización del agua”, aun cuando organizaciones sociales, académicos y expertos señalaron que no se privatizaba, sino al contrario, se protegía.

     

    La buena: Se establecerá el mecanismo de consulta para la revocación del mandato y se eliminarán trabas en los referéndum populares. La mala: ¿Se pondrá a referéndum los derechos ya ganados?, ¿se utilizará la democracia participativa sólo en casos que le convenga al gobierno?

     

    Hay otras medidas que son buenas sin ningún pero, como la eliminación del fuero para todos los funcionarios, incluyendo al Presidente de la República. Al fin se acabará la impunidad. Hay también otras malas que no tienen nada bueno, como es la modificación o revocación de leyes de la Reforma Educativa.

     

    Habrá quien diga que para resolver los grandes males del país, tiene que haber grandes sacrificios, pero habría que cuidar que los sacrificados no sean las personas que ni la deben ni la temen, y que sólo quieren hacer su trabajo en paz.

     

    Por Vianney Esquinca/La inmaculada percepción

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn