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  • Acusan a dos supuestas monjas de torturar a más de 60 niños de un albergue en Colombia

    2018-05-12 12:26:12 | El Pionero

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    En la ciudad de Popayán (Cauca, Colombia), dos supuestas monjas han sido acusadas de tortura agravada a más de 60 niños de un albergue, informaron medios locales.


        

    De acuerdo con una investigación de la Fiscalía del Cauca, aunque las mujeres siempre vestían hábitos, se pudo comprobar que no pertenecían a ninguna comunidad religiosa, y fueron identificadas como Sor Inés Pérez y Rosa Elvira Tróchez. Ambas habrían cometido maltratos a los menores a su cargo en el Hogar Renacer Santa Clara, que acoge a huérfanos y desplazados por la violencia.

     

    El hecho se dio a conocer gracias a decenas de denuncias de los ciudadanos y tras la acción del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), que logró rescatar a varios de los pequeños. Los delitos fueron cometidos entre el 2014 y el 2017 y el hogar ya había sido cerrado en dos oportunidades, recoge Noticias Caracol.

     

    Según los testimonios de las víctimas, las acusadas les quemaban las manos, introducían sus cabezas a los inodoros y les cortaban el cabello a las niñas a modo de castigo. No obstante, las encargadas niegan su culpabilidad.

     

    "Necesitamos el apoyo de la Secretaría de Gobierno del municipio para que, de manera definitiva, se cierre ese albergue", aseguró el director del ICBF del Cauca, James Ruiz.

     

    Las autoridades continúan con la investigación. El lugar fue clausurado de nuevo y se iniciará el proceso de extinción de dominio.

     

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    Las víctimas de curas violadores de niños hablan: “Me eligieron porque no tenía padre”, recuerda Robert de 81 años

    2018-08-17 09:31:34 | El Pionero

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    Son más de mil los casos denunciados de niños que sufrieron durante décadas abusos sexuales en Pensilvania, Estados Unidos, por parte de sacerdotes de la Iglesia católica, pero se estima que el número de víctimas es mucho mayor, de acuerdo con la investigación de autoridades estadounidenses sobre las agresiones sexuales de religiosos.


        

    Robert Corby, de 83 años de edad, finalmente decidió hablar sobre la violencia sexual de la que fue víctima en su niñez. “Me eligieron porque era huérfano de padre”, señala su testimonio, revelado por la Procuraduría de Pensilvania, en el que describe los severos daños que acarreó durante su vida adulta tras la agresión sexual.

    “Fui muy poco cariñoso […] no podía cargar o abrazar a mis hijos”, lamenta Corby, que se caracteriza a sí mismo como un “sobreviviente”. “No podía mostrar ningún afecto hacia mi esposa […] el sacerdote me lo quitó”, añadió.

    “No tenía ningún deseo de tener hijos, ninguno, por causa de eso”, señala por su parte Sean Dougherty, de 48 años, quien afirma sentirse todavía hoy “absolutamente destruido”. “Te preparan para que te acostumbres a las manos de un hombre adulto […] Cuando tienes al sacerdote tocándote todos los días, ese es un recuerdo difícil de sobrellevar”, aseveró.

    “Nos enseñaron que los sacerdotes y las monjas eran Dios”, añade Dougherty.

    Dougherty lamenta que esa imagen “nunca desaparezca”. “El primer pensamiento que tienes en tu vida acerca de una erección es por medio de las manos de un sacerdote […] Nos llaman sobrevivientes por una razón”, lamenta.

    En ello coincide Carolyn Fortney, de 37 años de edad,  quien experimentó esta violencia desde que tenía 18 meses de edad. “Estaba en pañales […] y corrí directo hacia él”, señaló la víctima, y precisó que desde ese momento el sacerdote “siempre tenía sus manos sobre mí”.

    “Sólo pensar en la palabra ‘Dios’ me hace pensar en él […] Siento que toda mi vida ha sido una mentira”, expresó Carolyn Fortney. “Sientes mucha soledad, especialmente cuando es tu palabra contra la de Dios”, añadió, y señaló que hasta el día de hoy los abusos no le han permitido sentirse cómoda en las relaciones sentimentales.

    “Que un sacerdote en 1948 o 1947 abusara de uno o hiciera algo más… ¿quién me lo hubiera creído? Nunca se habría oído hablar de tal cosa, porque lo ocultaron”, condenó Corby.

    “Esto no es una venganza contra la Iglesia”, aclaró Dougherty, “[pero] tienen que rendir cuentas por lo que hicieron”.

    Un informe de la Fiscalía General de Pensilvania describe los abusos que alrededor de 300 sacerdotes cometieron contra más de mil niños en las diferentes diócesis de ese estado y contiene relatos detallados de algunos casos.

    Ese texto contiene más de mil 300 páginas y se basa en la revisión de medio millón de documentos internos de diferentes diócesis que “contienen alegaciones creíbles” contra los sacerdotes acusados.

    Por ejemplo, un religioso habría violado a una niña de siete años cuando la visitó en el hospital después de una operación de amígdalas, mientras que otro habría obligado a un niño de nueve años a mantener relaciones sexuales de tipo oral y, después, le habría enjuagado la boca con agua bendita.

    Vía RT/SinEmbargo

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