×

¡Qué razón tenía mi madre!

2018-05-10 06:20:50 | Lizeth Rivas

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

Fue tan acertada en decir que no la comprendería hasta que tuviera a mis hijos. Ahora ya te entiendo, Doña.


    

Ser madre sin duda es la mejor experiencia para la mayoría de las mujeres que conozco, una extremadamente difícil, cada día, y aunque suene a cliché, hay algo nuevo por aprender y superar. Desde el berrinche hasta la sonrisa borra males, todo es único y maravillosamente caótico. 

Sin embargo, al convertirme en madre hay una cosita que me ha resultado más difícil que el hecho de no volver a dormir bien y tener que cambiar pañales que no comprendes como alguien tan lindo pueda ser capaz de producir; al ser madre me enfrenté a esa nueva ola "feminista" que clama que quienes decidimos tener hijos somos mujeres sumisas a la sociedad que nos "dicta" que ese es nuestro fin y única labor en la vida. 

Seguramente enfrentarme a ese pensamiento es una broma del destino, ya que mi yo juvenil creía que ser madre era un acto de egoísmo y vanidad, y es que hace años pensaba que no había cosa más engreída que ir por la vida haciendo mini copias de uno mismo... ¡más rápido cae un hablador que un cojo! Mi crío, al menos físicamente, es la mezcla perfecta entre su papá y yo. Así que, desde mis propias palabras, viejas pero al fin mías, soy una vanidosa, lo acepto, lo soy y jamás fui más feliz y plena. 

Aún así, tengo muy claro que por ser madre no dejo de ser una mujer que busca realizarse en los ámbitos que deseo, que no deja de ser productiva en su trabajo, en la sociedad, muy por el contrario, ser mamá me hace buscar ser una mejor versión de lo que era, y no sólo por mí, sino también porque creo firmemente que nuestro mundo necesita buenos seres humanos, buenos ciudadanos y que es trabajo de los padres actuales impulsar a nuestros hijos a ser personas sensibles, trabajadoras y soñadoras. Digo, ningún niño nace con los "males de nuestra sociedad" en sus pequeños corazones y mentes, esos los inculcamos los adultos. 

Entonces, si eres una de esas mujeres que han criticado a otra por ser mamá, por ser una "inconsciente" que trajo a este "repleto" mundo a otro humanito, te pido que midas tus palabras, uno nunca sabe cuándo lo que sale de nuestras bocas sea una lección y se nos regrese.   

¡Empatía! Vamos a ser mujeres empáticas entre nosotras, si tú crees que es mejor tener perrihijos, o si quieres bebitos gritones que no te dejen tranquila, o si quieres viajar, o cumplir tus metas laborales, o lo que sea que quieras que te haga sentir feliz y plena ¡adelante, hazlo! al final de cuentas de ninguna forma dejamos de ser mujeres, ni dejamos de lado el querer equidad, que nuestros derechos como género se respetan, se cumplan... si lo vemos bien, luchar por todo eso también lo hacemos pensando en nuestros hijos y su futuro. 

¡Qué razón tenía mi madre! No hay amor más grande que el que se le tiene a un hijo, desde que te enteras de su existencia, hasta el día que vez su carita por primera vez; amor que se hace cada minuto más inmenso, pero también no hay dolor como ese. La Doña me dijo antes de que viniera "la bendición" al mundo que con él nacerían todos los miedos habidos y por haber, pero se compensan con el amor que tu hijo tendrá por ti, cuánta razón tuviste mamita, ahora si te entiendo y te amo más que nunca. 

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

Horda de salvajes

2018-11-11 17:32:52 | El Pionero

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

“No somos suicidas ni somos hordas de salvajes…”, dijo contundente el senador Ricardo Monreal luego que su iniciativa para eliminar las comisiones bancarias a los usuarios, provocara una estrepitosa caída en la Bolsa Mexicana de Valores y, por supuesto, en las acciones de varios bancos.


    

“Explicación no pedida, acusación manifiesta”, pensarán algunos lectores, porque efectivamente los adjetivos que estaban en el aire eran los de ignorantes, insensibles, arrogantes, o hasta pentontos, pero nadie les había acusado de suicidas o salvajes. Si fue el subconsciente traicionero o un intento de desmarcarse de cualquier mal pensamiento no se sabe, pero no deja de ser curioso las palabras que utilizó el legislador morenista para explicar lo que no eran.

Por supuesto ningún ciudadano podría rechazar la propuesta que los bancos eliminen las comisiones, ¿a quién le gusta pagar extra por revisar su saldo o utilizar los cajeros?, como tampoco nadie estaría en contra de que eliminen el IVA o los impuestos; o que la luz y la electricidad sean gratuitas, pero hasta con el más mínimo sentido común se sabe que eso no es posible, al menos no en un país capitalista.

Una cosa, pues, es regular las comisiones, homologarlas a lo que se paga en otros países o incluso quitar algunas, y otra cosa es hacer de una ocurrencia una iniciativa generando que los de por sí ya nerviosos mercados tengan un ataque de ansiedad.

Pero entonces ¿qué se aprendió del pasado jueves negro, además que los legisladores no se consideran una horda de salvajes? 1. Que después de lo del aeropuerto, la bolsa está en un mírame y no me toques. Saben que si el gobierno electo fue capaz de cancelar el aeropuerto de Texcoco con un impacto de miles de millones de pesos, pueden hacer lo que quieran. Por eso, como diría el buen Tizoc: cuando el tecolote canta, el indio muere; cuando Morena habla, la bolsa cae.

2. Que los morenistas deben recordar que a veces más vale callar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo; 3. Que el equipo de transición económico, encabezado por Carlos Urzúa, se ha convertido en el bombero de moda. Un día le recuerda al PT que las reservas internacionales son del Banco de México y no, no, no son una cuenta corriente que puede ser utilizada para otra cosa que no sea blindar la economía, y al otro tiene que enmendarle la plana a sus compañeros, recordándoles que con los fundamentales no se juega. ¿Y si ofrece un taller llamado: “Las finanzas nacionales no son finanzas personales”?

4. Que el enemigo de un morenista es otro morenista. Yeidckol Polevnsky, presidenta del CEN de Morena, tuvo que salir al quite para decir que los senadores se fueron por la libre, que no es una propuesta de partido y que debieron haber consultado. Ante ello, Monreal contraatacó señalando que ellos eran un Senado autónomo (ternurita). Ésos sí son berrinches, no los de Mitre. Se deja claro, además, que Andrés Manuel López Obrador va a tener mucho trabajo tratando de armonizar egos y protagonismos.

5. Se ha criticado al diputado dormilón de Morena, Manuel Huerta Martínez de aprovechar las sesiones para echarse sus pestañitas. Sin embargo, ya más de un inversionista quisiera que otros legisladores hicieran lo mismo. Al menos así, son inofensivos.

Muchos ciudadanos y empresarios ya están rogando al cielo que llegue el 1 de diciembre. Les urge que López Obrador sea Presidente porque quieren comprobar que, efectivamente y como lo prometió, será el mejor presidente de México. Por lo pronto, desde el punto de vista económico, como gobierno electo ha sido el peor.

Vianey Esquinca/La inmaculada percepción

Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn