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  • Tomar siesta en la escuela ayudaría a rendimiento de alumnos: estudio

    2018-05-01 18:21:43 | El Pionero

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    La investigadora Xiaopeng Ji destaca que en China el tiempo dedicado a la siesta está incorporado en el horario posterior a la comida y la practican en sus trabajos y también en los colegios


        

    CIUDAD DE MÉXICO.

    Una investigadora de la Universidad de Delaware (Estados Unidos) ha analizado la relación entre la siesta y la función neurocognitiva en los primeros adolescentes, confirmando que esta práctica puede ayudar a su rendimiento en la escuela.

    ¿Por qué tomar siesta en la escuela ayudaría a rendimiento de alumnos?

    El estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y con participantes de escuelas en Jintan (China), las investigadoras Xiaopeng Ji y Jianghong Liu han observado la siesta de los alumnos, la duración del sueño por la noche, así como su rendimiento en varias tareas neurocognitivas.

    Sus hallazgos sugieren una asociación entre la siesta y la función neurocognitiva, especialmente en China, donde la siesta es una práctica cultural. "La siesta diurna es bastante controvertida en los Estados Unidos. En China, el tiempo dedicado a la siesta está incorporado en el horario posterior a la comida. La practican muchos adultos en sus entornos de trabajo y también estudiantes en las escuelas", ha señalado Ji.

    Las investigadoras analizaron principalmente dos dimensiones de la siesta, su frecuencia y duración. Los estudiantes que durmieron habitualmente, con siestas de cinco a siete días a la semana, mantuvieron mejor la atención en clase, y presentaron una mayor capacidad de razonamiento no verbal y memoria espacial.

    Además, también han reflexionado sobre el tiempo que es oportuno dormir durante la siesta. Ji señala que el punto justo se sitúa entre los 30 y los 60 minutos. "Una siesta de más de una hora interfiere con el ritmo circadiano", ha apuntado, recomendando no dormir la siesta después de las 16 horas.

    Por otra parte, las investigadoras se han mostrado "sorprendidas" al encontrar una relación positiva entre la siesta y el sueño nocturno, que contradice a los hallazgos científicos hasta la fecha.

    Esto difiere con lo que se pensaba en Estados Unidos, donde dormir la siesta sirve para reemplazar el sueño perdido durante la noche anterior. En consecuencia, se cree que eso puede interferir en el sueño", afirmó Ji.

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    7 formas en las que cambia tu cuerpo cuando estás en una relación

    2018-05-25 08:09:29 | El Pionero

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    Desde sentir las clásicas mariposas en el estómago, hasta creer que vuelas por las nubes mientras recibes un beso, lo que sientes e intentas describir cuando estás enamorado, más que reacciones físicas, son metáforas propias de un poema


        

    El hecho de que este sentimiento sea relacionado directamente con el corazón cobró popularidad durante el siglo XIX con la aparición de la teoría de los humores.

    Hipócrates ya había ahondado en este tema concluyendo que cada estado de ánimo provenía de un órgano específico del cuerpo —el enojo, por ejemplo, proviene del hígado y es trasmitido a través de la bilis amarilla, mientras que la depresión proviene del bazo en forma de bilis negra—, atribuyéndole al corazón la capacidad de “producir amor” por medio de la sangre. En nuestros días, gracias a la ciencia, hemos sido capaces de concluir que para poder enamorarnos interviene prácticamente todo el cuerpo.

    Pero sabiendo que no sólo el corazón es responsable del desarrollo de este sentimiento, es preciso preguntarnos de qué manera intervienen nuestros diferentes órganos al momento de enamorarnos.

    Reducción del dolor

    Constantemente escuchamos que el amor es la mejor droga y, aunque a veces suena ridículo, no es una idea muy disparatada. De acuerdo con un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, las áreas del cerebro que se activan al enfrentarse a un amor apasionado son las mismas que actúan al momento de contrarrestar el dolor.

    Aumento de testosterona

    Una investigación publicada en la revista científica Psychoneuroendocrinology reveló que, contrario a lo que se piensa, los niveles de testosterona en los hombres bajan considerablemente cuando se encuentran en una relación de amor verdadero; por otro lado, en el cuerpo femenino esta hormona aumenta, presuntamente, como resultado de un incremento en la actividad sexual.

    Liberación dopamina

    Esa sensación de querer estar constantemente con tu pareja se debe a la potencia con la que trabaja este neurotransmisor. Otra de las razones por las que el amor bien puede ser considerado como una droga es que la dopamina activa la sensación de alegría en el cerebro... Además está relacionada con las adicciones.

    La mente se distrae fácilmente

    No, no es que el amor te atrofie el cerebro, no obstante, la euforia que la gente experimenta al comenzar una relación provoca que nuestra mente se concentre en aquello que está causando esa alegría exacerbada. De acuerdo con un estudio publicado en Motivation and Emotion, esto es algo que le pasa a la mayoría de las personas, es por ello que en determinados momentos sienten que estar enamorados los distrae de ciertas actividades específicas.

    Liberación de oxitocina

    Esa conexión que surge entre dos personas que se aman no se debe a un vínculo místico que los hizo encontrarse en un lugar y tiempo específicos. En realidad, se trata de una hormona secretada por la hipófisis, cuyos efectos repercuten directamente en nuestra personalidad, sobre todo al estar con nuestra pareja. La oxitocina aumenta la sensación de intimidad entre ambas partes de la relación, lo que deviene en una mayor libertad para demostrarse su amor físicamente.

    Mejora la salud de los huesos

    Mucha gente comienza a tomar medidas más saludables con sus cuerpos cuando comienzan una relación, ya sea porque quieren ser personas más sanas frente a sus parejas o para ofrecerles una relación aún más estable. Sin embargo, un estudio realizado en la Escuela de Medicina de Harvard arrojó que el simple hecho de entrar en una relación hace que, especialmente las mujeres, sean más resistentes a enfermedades óseas.

    Aumenta la frecuencia cardiaca

    Las descargas constantes de adrenalina hacen que el corazón acelere sus latidos cuando estamos al lado de la persona que amamos. Sobre todo en la primera etapa de la relación, es común que esto ocurra ya que las emociones se encuentran en su máxima potencia. El único factor de riesgo es que algunos hombres comienzan a liberar citoquinas, proteínas que intervienen en el proceso inflamatorio, lo que puede ocasionar problemas cardiacos.

    Si bien hay quienes piensan que estas investigaciones terminan completamente con la idea romántica del amor como el producto de una intervención divina, también es verdad que debemos darle cierta importancia a la manera en que funciona nuestro cuerpo para tener un conocimiento más amplio de nosotros mismos.

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