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  • 10 errores comunes que los padres cometen con los recién nacidos (y cómo evitarlos)

    2018-01-30 10:35:46 | El Pionero

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    Tener un nuevo bebé en casa puede ser estresante para cualquier padre. Si es tu primer hijo, el miedo de cometer algún error puede ser abrumador


        

    Pero también inevitable es hacer algo incorrecto, así que aquí te dejamos algunos consejos para eliminar estas fallas comunes de tu lista.

    1. Seguridad en el asiento de bebé para el auto

    Algunos padres cometen el error de no practicar ciertas labores de cuidado antes de que el bebé llegue a casa. Aunque forma de cambiar un pañal puede ser intuitiva para la mayoría, no todo lo que necesitas saber lo es. Por ejemplo, los asientos para el coche.

    “Como los hospitales exigen que el bebé vaya a casa en un asiento apropiado para el coche, asegúrate de tenerlo instalado antes del parto”, indicó la doctora Jennifer Shu, coautora del libro Heading Home with Your Newborn (Dirigiéndote a casa con tu recién nacido). Puedes encontrar un técnico capacitado para esta tarea a través del sitio del Certificado Nacional en Seguridad para los Niños en Automóviles.

    Pero, aún cuando los padres pudieron haber comprado el asiento e incluso aprendido cóo instalarlo correctamente, la educadora de partos Polly Gannon explicó que algunos ni siquiera se han tomado la molestia de usarlo antes de que llegue el bebé.

    Un estudio, publicado en 2016 por la revista Journal of Pediatrics, evaluó cerca de 300 familias y encontró que el 91% de los padres cometieron graves errores cuando instalaron el asiento de bebé o cuando pusieron a sus recién nacidos en ellos. El 86% de esas fallas consistían en la manera cómo ubicaron al niño en la silla. ¿Lo preocupante? La mayoría de esos errores fueron “críticos” y aumentaron el riesgo de lesiones que podría sufrir el niño en cualquier accidente.

    En el caso de los recién nacidos, los padres deben asegurarse de que la cabeza del bebé no se incline hacia adelante, pues eso podría restringir la respiración. De tal manera que es necesario instalar el asiento en el ángulo correcto para mantener los pies del recién nacido hacia arriba, con el cuerpo reclinado, para que el bebé pueda girar la cabeza hacia un lado y respirar normalmente.

    2. ¿Cómo volver a dormirlo?

    La campaña estadounidense “Back To Sleep” (Volver a dormir) de la década de los 90 llamó la atención sobre el síndrome de la muerte súbita del lactante (SIDS, por sus siglas en inglés), así como sobre otras causas de muerte en los recién nacidos relacionadas con el sueño. Las directrices de la Academia Estadounidense de Pediatría insisten en que todos los bebés deben dormir de espaldas, en su propia cuna, sin juguetes ni ropa de cama suave.

    Las cifras revelan que todos los años unos 3.500 bebés siguen muriendo por causas relacionadas con la manera en que duermen.

     
     
     
     
     
     
     

    En 2015, un estudio de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades encontró que 1 de cada 5 madres informó que acostaba a su bebé de lado o sobre el estómago y el 39% de las mamás aseguró que mantenía ropa de cama suave en la cuna con el bebé.

    “Wow, eso es alarmante porque uno pensaría que todo el mundo sabría la forma recomendada para dormir a sus bebés”, dijo la pediatra Tanya Altmann, autora del nuevo libro Baby and Toddler Basics (Aspectos básicos de los bebés y niños pequeños). “Pero lo que muchos padres aún no saben es que ya no deberías usar parachoques, y tampoco quieres almohadas, juguetes o cosas extra en la cuna”, agregó.

    3. Alimentar al bebé sólo cuando te lo pida

    Algunos padres primerizos cometen el error de dejar que el bebé duerma demasiado tiempo entre cada sesión de alimentación, probablemente por al agotamiento y la necesidad propia de descansar un poco. Pero, según los expertos, eso es un error.

    “Las primeras semanas, el bebé necesita alimentarse ... cada dos o tres horas, incluso si no lo piden”, explicó Altmann. “Pero una vez que hayan recuperado su peso al nacer y obtengas la aprobación del pediatra, está bien cruzar los dedos y esperar que pasen entre tres y cinco horas sin que el bebé se despierte para alimentarse. Pero en las primeras semanas, necesitas despertar al bebé”, añadió.

    Si estás haciendo todo bien y tu bebé está creciendo y desarrollándose perfectamente, continuó Altmann, es perfectamente posible que duerma toda la noche a los 2 o 3 meses. Pero ten en cuenta que algunos bebés tienen una regresión entre los tres y cuatro meses y comienzan a despertarse con más frecuencia y a alimentarse más a menudo.

    4. No sacarle los gases correctamente

    Uno de los errores clave que pueden cometer los padres primerizos es no tomarse el tiempo suficiente para sacarle todos los gases al bebé. El resultado de hacerlo incorrectamente es que el recién nacido pueda escupir o vomitar, perdiendo algo de la leche, o incluso levantarse alrededor de una hora después gritando del dolor. Frota suavemente o dale algunas palmaditas hasta que los gases salgan.

    Hay varias técnicas para sacar gases que puedes probar hasta que encuentres la que mejor funciona para tu bebé. En la más conocida, ubicas al recién nacido en lo alto de pecho con su barbilla apoyada en tu hombro y la cara hacia un lado. La barriga debe estar apoyada contra el pecho.

    “Puede llevarte uno 10 minutos adicionales, después de alimentarlo”, indicó Gannon, “pero el bebé estará feliz”.

     
     
     
     
     
     
     

    Otra técnica usual es colocar al bebé boca abajo sobre tu regazo, y acariciar y frotar. Otros métodos también incluyen ejercicios para bebés. Puedes colocarlo en el piso sobre una manta y comenzar a mover sus piernas como si estuviera montando en bicicleta o hacia arriba y alrededor en un movimiento circular en cada dirección.

    Gannon ha encontrado que una sentar al bebé para sacarle los gases suele funciona mejor para sus clientes. Ella coloca al bebé sentado en posición vertical sobre su regazo, mirando hacia un lado. Mientras una mano apoya la cabeza del bebé en el frente (asegurándose de no sujetar el cuello), la otra se ubica sobre la espalda.

    “Manteniendo el trasero del bebé firmemente sobre mi regazo, muevo todo su cuerpo en círculos pequeños y lentos, primero hacia la izquierda por un rato y después hacia la derecha”, indicó Gannon. “Siento al bebé erguido un par de veces y generalmente recibo un buen y abundante eructo, incluso sin una suave palmadita en la espalda”, añadió.

    5. No sacarle los gases antes de alimentarlo

    La mayoría de nosotros piensa en sacarle los gases al bebé después de que come. Pero los expertos dicen que también es necesario tomarse un tiempo para esta actividad antes de alimentarlo.

    “Trato de sacarle los gases durante al menos dos minutos antes de cualquier alimento”, recomendó Gannon. “Esto ayuda a eliminar el problema común de escupir y de los gases gases que los recién nacidos suelen tener durante los primeros 30 días”, insistió.

    6. Errores al mezclar la fórmula o al amamantar

    Según Altmann, las fallas al mezclar la fórmula con el agua son tan comunes en sus pacientes que ella adoptó la práctica de preguntarles a los padres cómo preparan el alimento de sus bebés. También lo hace con las mamás que están lactando.

    En ocasiones descubre que uno de los padres puede estar mezclando la fórmula equivocadamente, al hacerla demasiado concentrada o muy diluida.

    “Por lo general, es demasiado diluida”, dijo Altmann. “Entonces, el bebé no está recibiendo la nutrición suficiente y es ahí cuando no pueden desarrollarse. Siempre debes asegurarte de que estás leyendo y siguiendo las instrucciones de la fórmula de manera adecuada”, señaló.

     
     
     
     
     
     
     

    Y algunas de las mamás que amamantan pueden no tener al bebé completamente pegado al pecho, por lo que mientras parece que están alimentándose, él o ella en realidad no están tragando ni comiendo, expuso Altmann.

    “Para las madres que están lactando es una buena idea consultar con un especialista en lactancia si tienen alguna preocupación o dolor durante el amamantamiento”, indicó Altmann. “Luego consulta con tu pediatra regularmente para asegurarte de que el bebé está aumentando de peso adecuadamente”, concluyó.

    7. Poco tiempo en brazos

    Altman también reveló que un error desafortunado y que muchos padres primerizos cometen –y continúan haciéndolo mientras el bebé crece– es mantener al bebé restringido al asiento del auto, a los coches o a otras herramientas para cargarlos.

    “Veo padres con su bebé, en un restaurante, en un parque, hablando con amigos y están cargando al bebé en el asiento para autos”, relató Altmann, quien también es portavoz de la Academia Estadounidense de Pediatría. “Siempre les dijo a los padres: ‘los asientos del auto son para el auto, no cargues al bebé todo el tiempo en eso’”, insistió.

    Además de que el hecho de pasar demasiado tiempo recostado puede crear un punto débil en la parte posterior de la cabeza, explicó Altmann, no interactuar con el bebé puede causar retrasos en el lenguaje y otros problemas debido a la falta de estimulación.

    “Cuando tu bebé no está durmiendo o no está viajando en el automóvil, realmente deberían estar boca abajo o en brazos de sus padres”, añadió Altmann.

    8. Exagerar –o ignorar– una fiebre

    Las fiebres en los recién nacidos pueden ser serias. Si tu bebé tiene menos de tres meses y desarrolla una fiebre de 38 grados Celsius o más, llama a tu pediatra o profesional médico inemdiatamente. Pero, cuando se trata de bebés y niños mayores, el consejo es más complejo.

    “Para los bebés con más meses, suelo decirles a los padres que no se asusten por lo que dice el número en el termómetro”, explicó Altmann. “En cambio, lo que debes hacer es observar detenidamente a tu hijo para descubrir qué está pasando con ellos, porque no todas las fiebres deben tratarse”, añadió.

    Mire a tu bebé y observa. ¿Está bebiendo líquidos? ¿Está feliz y jugando? ¿Está durmiendo bien? ¿Está teniendo problemas para respirar? Esas son las preguntas que hay que hacer, dijo Altmann. Los expertos señalan que la mayoría de las fiebres son inofensivasy probablemente sean el resultado de una infección leve.

    9. La temperatura adecuada del hogar para el bebé

    Otra preocupación de los padres: cuán cálido o frío debería estar el bebé. Shu explicó que los padres le preguntan a menudo por la temperatura adecuada para el hogar. La respuesta, dijo ella, depende de la época del año y del aislamiento del hogar. Pero en general “un ajuste del termostato alrededor de los 20 a los 22 grados centígrados es probablemente cómodo para el bebé”.

     
     
     
     
     
     
     

    Mientras Shu dijo creer que muchos padres mantienen al bebé demasiado caliente, Gannon ha descubierto todo lo contrario. En las casas de sus pacientes, relató, los nuevos padres pueden tener al niño en una camiseta y un pañal, sin envolver. Según ella, la piel de un bebé siempre debe ser cálida, no caliente ni fría, al tacto.

    “Si el bebé se enfría, entonces su cuerpo necesitará quemar calorías adicionales para elevar la temperatura de su cuerpo, en lugar de que esas calorías vayan destinadas a un aumento de peso saludable”, explicó Gannon.

    Shu también advirtió que los recién nacidos no tienen buena circulación en un principio, por lo que “es normal que tengan las manos y los pies fríos”.

    10. Llevar a los recién nacidos a lugares concurridos

    Algunos padres quieren llevar a su bebé a una gran reunión familiar para que todos puedan conmoverse con su pequeño milagro. Pero eso podría ser un error, señalaron los expertos.

    “Me asusta un poco cuando veo a los recién nacidos fuera de casa, especialmente durante la temporada de resfriados y gripe”, dijo Altmann. “En los dos primeros meses de vida de tu bebé, realmente debe protegerlo de la exposición a gérmenes y a personas potencialmente enfermas. El sistema inmunitario del niño es débil”, añadió.

    Sin embargo, eso no significa que no puedas salir nunca de la casa. Los expertos recomiendan caminatas diarias y dicen que está bien sentarse en tu patio trasero o en el porche delantero.

    “Pero no los lleves a espacios llenos de gente”, insistió Altmann. “Ahí es cuando puedes exponerlos a personas que potencialmente tienen gripe u otra enfermedad contagiosa que podría propagarse, incluso si están a metros de distancia”, concluyó.

    CNN

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    Luis Miguel, nos nos dejes así

    2018-07-16 08:49:55 | El Pionero

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    Netflix se despide de uno de los grandes éxitos del año: la primera temporada de la serie sobre la vida del cantante. Así ha sido el último capítulo y el culebrón que ha mantenido en vilo a México cada domingo


        

    Hacía demasiados años que Luis Miguel no estaba tan presente en la vida mexicana como en estos últimos cuatro meses. La serie sobre la vida del cantante ha sobrevivido a domingos de debates electorales en prime time, unas elecciones presidenciales y hasta un Mundial. Ha marcado los temas de conversación de cualquier sobremesa y ha conseguido que en las discotecas pinchen, después de un tema de Daddy Yankee, su himno: Culpable o no, una balada de 1988. Este domingo se ha terminado la primera temporada de la serie y con ella se escapa —de momento— uno de los culebrones que ha mantenido en vilo a México y parte de Iberoamérica cada domingo.

    Así como Luis Rey se ha convertido en El villano de México, Marcela Basteri (su madre) y su desaparición han sido desde el pasado 22 de abril el dolor de cabeza de millones de espectadores. El artista había prometido contar "la única verdad" sobre su vida privada y puede que no hubiera un episodio más siniestro que la explicación de por qué su madre lo abandonó y cuál fue su destino. Los capítulos pasaban y la paciencia del público se iba agotando. Hasta ahora.

    En 1986 Marcela viaja a la casa que tenía el matrimonio en Madrid para ver a su hijo. Luis Rey le había prometido que se encontraría con él después de meses sin verse. Pero lo que su marido quería realmente era solo una cosa: una firma para conseguir un contrato millonario con una discográfica. Luis Miguel no está ahí y pronto se da cuenta de que su expareja, un manipulador, machista y violento, le había vuelto a mentir. Rey cierra la puerta con llave. Marcela no volvió a salir de ahí.

    En este capítulo 13, Luis Miguel, contra todo pronóstico, viaja a un hospital de Madrid para ver a su padre en 1992. Y el último episodio se une así con el primero: se está muriendo. Mencionan que la enfermedad que consume a Luis Rey "tiene mala fama", es probable que fuera sida. Y su hijo abandona la gira más importante de su carrera, cruza el Atlántico, y se aferra a la cama de hospital no por el amor a su padre, no porque le haya perdonado: sabe que él es el único que conoce la verdad sobre lo que le sucedió a su madre. Esta escena es la más impactante de toda la serie. 

    —¿Por qué me niegas algo que yo sé que tú sabes?, ¿sabes el daño que me hace esto a mí?

    Le suplica destrozado Luis Miguel a su padre. Luis Rey está a pocos minutos de morirse. El personaje más odiado, pero también el más respetado por una interpretación única del actor español Óscar Jaenada, se despide en este episodio y con él se esfuma también uno de los pilares de la serie. Un papel que había conseguido seducir a los espectadores hasta tal punto de que en cada rincón de México imitaran su acento gaditano y su "coño, Mickey". Con los pómulos afilados por la extrema delgadez, ojeras malva y voz de ultratumba se dirige por última vez a su hijo. Cualquier espectador cree haber llegado al momento culmen, al segundo exacto donde quería que le llevara la serie 12 capítulos atrás. Rey se quita la mascarilla de oxígeno y le responde, por fin.

    —Tú ya sabes dónde está.

    Muere. Luis Rey se ha muerto. Al capítulo le quedan cinco minutos y todavía no se sabe nada de la madre de Luis Miguel. Su hijo escupe lo que opinan en ese momento muchos espectadores: "¡Hijo de puta!". 

    Hugo López, su máganer y hombre más cercano al cantante, intenta calmarlo. Saca de su maletín una carpeta y, de repente, ese gesto levanta la trama que parecía haberse hecho añicos un minuto antes: "Pensé que te lo diría tu padre". Es un informe del Mossad, la agencia de investigación israelí que habían contratado para la búsqueda

    —Encontraron a tu madre.

    Luis Miguel, interpretado por Diego Boneta, llora incrédulo. Nunca abren la carpeta. No desvelan si está viva o muerta, si se volverán a ver. Tendrán que emitir una segunda temporada —Netflix no lo ha confirmado— para desvelar de una vez el misterio ante una parte del público que se ha sentido decepcionada por este final. Y la banda sonora del episodio los acompaña: No me puedes dejar así.

    De la pantalla a los escenarios

    La ficción ha llegado a su fin este domingo. Pero mientras Luis Miguel: la serieconseguía todo; el cantante real estaba cosechando también los mayores beneficios de taquilla que había tenido en los últimos años, con una gira por México, España y Estados Unidos. Un trampolín perfecto, han llegado a comentar muchos críticos, para un artista en la cuerda floja —demandas millonarias, años sin sacar un solo éxito, cancelaciones de conciertos—.

    Incluso las nuevas generaciones, alérgicas a los boleros, se acercan ahora a él como el Elvis latino al que todavía pueden ver sobre un escenario. Habrá que esperar a que se diluya el furor de la serie para comprobar si el artista es capaz de no volver a defraudar a un público entregado como en su mejor época. 

    ISSABELA CAMIL Y MICHELLE SALAS

    El episodio final de esta primera temporada también toca dos puntos importantes en la vida del cantante. Uno es su reconciliación con quien fuera su primera pareja estable —después de una relación adolescente con la fotógrafa Mariana Yazbek—, Issabela Camil. Y otro, la hija que tuvo cuando era muy joven con la modelo Stephanie Salas, Michelle Sallas, que ahora tiene 28 años.

    La serie, producida y supervisada por el cantante, muestra en una escena del final cómo Luis Miguel le pide a Camil matrimonio. No se lo dice tal cual, pero le da a entender que quisiera que formaran una familia. Ella decide pensárselo. Acaba de conocer la noticia de que tiene una hija secreta y él está a punto de enterrar a su padre.

    Aunque la serie muestra que Luis Miguel reconoce a Michelle como su hija en 1992, cuando ella apenas tenía dos años, siempre lo negó públicamente hasta que cumplió la mayoría de edad, en 2008. 

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