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Transfuguismo

2018-01-28 14:38:20 | El Pionero

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Cada tres o seis años, una de las disciplinas más socorridas de los políticos mexicanos es el transfuguismo. Esta bonita tendencia de pasar de un partido a otro en busca de “mejores oportunidades de desarrollo” no sorprende a nadie, pero no deja de ser entretenida.


    

En general, los tránsfugas son muy criticados por propios y extraños. De “traicioneros”, “chaqueteros” o “desertores” no los bajan, pero no hay que ser tan injustos. De entrada, la mayoría de los tránsfugas tiene una deficiencia de calcio, por lo que requieren grandes dosis de este mineral. Cuando un partido no puede abastecerle su ración diaria, tienen que cambiar a otro en búsqueda de huesos.

 

Además, un tránsfuga profesional requiere concentración y seguir el “Manual del perfecto tránsfuga”. Por ello, lo primero que tiene que hacer es preparar su discurso de salida, ser convincente. Por supuesto nunca se deberá reconocer que se renunció a un instituto político porque no le garantizó el hueso, eso inmediatamente sería calificado como oportunista.

 

Así que puede escoger entre alguna de las frases más usadas en casos de renuncias: “El partido se ha alejado de la militancia, de las bases, de las estructuras”, “el partido ya no escucha a su gente, a las bases y ha optado por la imposición”, “ha perdido su identidad ideológica y los valores que me hicieron unirme a él”, “el partido ha quedado en manos de una dirigencia manipuladora”. El cielo es el límite de la creatividad, pero siempre hay que achacar la renuncia a la falta de democracia interna.

 

El estilo de la renuncia puede variar dependiendo de la personalidad del renunciante. El tránsfuga aprendiz deberá observar a los maestros e imitar el estilo que más le convenza. Si quiere algo sencillo, elegante o de plano no hay tiempo para escribir algo más profundo, se deberá optar por una línea, como la de Miguel Barbosa cuando renunció al PRD: “Renuncio de manera irrevocable a mi militancia partidaria”. Si es un amante de las redes sociales, nadie mejor que Javier Lozano para renunciar a su partido. El senador anunció a través del video su decisión y se fue rayando carro: “Estamos ante la imposición de un joven dictador que, imitando las peores prácticas que tanto criticamos en otros partidos, se replican en el PAN con absoluta candidez e impunidad”.

 

Un estilo más tradicional fue el de la senadora Gabriela Cuevas, quien renunció a su militancia panista para irse a Morena en conferencia de prensa. Aunque no contaba que el PAN dijo que detrás de esta decisión estaba el hecho de que no se le garantizó una diputación federal plurinominal que presuntamente exigía. Auchhh.

 

Claro, para renunciar a un partido, lo primero que se tendría que hacer es ser miembro de ese instituto político. En la semana, el precandidato presidencial por la coalición Todos por México, José Antonio Meade, anunció que Julio Di-Bella se integró a su equipo de precampaña tras su renuncia a Acción Nacional. Sin embargo, el PAN salió a señalar que Di-Bella no es ni ha sido militante de este instituto político.

La máxima de un tránsfuga es tener una red de protección antes de cualquier salto. Se tiene que ir con un partido que le garantice “la democracia perdida” o “el hueso anhelado”.

 

En este último punto llama la atención que en estas elecciones los saltos mortales han sido para unirse al PRI o a Morena, ¿por qué nadie quiere irse al PAN o al PRD? ¿será porque sienten que no les garantiza nada o porque  con el Frente que realizaron PAN, PRD y Movimiento Ciudadano todos se convirtieron en tránsfugas de facto?

 

Vianey Esquinca/la inmaculada percepción

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Las caídas de Morena

2019-04-14 18:26:02 | El Pionero

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El gobierno federal se ha lavado las manos de las huelgas que han ido surgiendo a lo largo del país en empresas y universidades.


    

Inicia la Semana Santa en la que se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Al que le ha tocado llevar la cruz de sus declaraciones es al subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, quien después de decir que la refinería Dos Bocas no iba a ser construida o que habría tenencia generalizada en todo el país fue castigado con el látigo de su desprecio por el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien le enmendó la plana y lo desmintió.

No ha sido el único, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, casi fue crucificado cuando dijo que no se había encontrado evidencia de corrupción en lo que sería el NAIM, lo cual fue corregido también por el mandatario.

Los empresarios han padecido un verdadero calvario después de la cancelación del NAIM y de los contradictorios mensajes que se envían en las conferencias mañaneras del mandatario, en las que se genera todo menos certeza y el viacrucis continúa para miles de mexicanos que no observan una disminución en los índices de violencia.

Ni hablar de caídas, se han registrado varias y de todo tipo: la cancelación de las estancias infantiles, dejar sin empleo a miles de personas en el gobierno federal, no pagarles a los médicos de los hospitales públicos y la de haberle exigido disculpas al gobierno español y al Vaticano por los agravios de la Conquista. La más reciente caída fue la del subsecretario de Turismo, Simón Levy, quien de plano se bajó de la Cuarta Transformación.

También se ha representado muy bien el papel de Poncio Pilatos, pues el gobierno federal se ha lavado las manos de las huelgas que han ido surgiendo a lo largo del país en empresas y universidades.

Las traiciones también se dan entre los discípulos de López Obrador.

Aunque los morenistas se reúnen para compartir el pan y el vino, bajo la mesa se están dando con todo en el gobierno, Congreso y partidos.

 ¿Quién se venderá por unas monedas?

Eso sí, el gobierno federal ha sido piadoso y ha puesto (varias veces) la otra mejilla ante las bravuconadas del presidente estadunidense Donald Trump. Además, debe reconocerse que el mandatario tabasqueño es experto en resurrecciones. Resucitó a Manuel Bartlett, a Napoleón Gómez Urrutia y hasta a Elba Esther Gordillo. Todo mundo los daba por muertos, y hoy están vivitos y coleando.

Lo que no deberá esperarse es que se celebre este Domingo de Ramos en la Cuarta Transformación, porque después de lo que pasó el viernes pasado en la conferencia de prensa, donde el periodista Jorge Ramos encaró al Ejecutivo, quedaron prohibidos los ramos de todo tipo.

Vianey Esquinca/La inmaculada percepción

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