×
  • LOCAL
  • ESTATAL
  • EL GRILLERO
  • EL PAÍS
  • DEPORTES
  • LA OPINIÓN
  • TRIBUNA
  • INSÓLITO
  • ESPECTÁCULOS
  • POLÍTICA
  • MUNDO
  • CLASIFICADO
  • CONTACTO


  • La candidata

    2017-08-26 18:07:41 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    La encuesta de Morena fue para resolver quién será su candidata, como ahora ya sabemos, para la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, fue un claro ejemplo de la utilidad de las encuestas y la apertura de sus mesas para la opción de sus militantes (y hasta de quienes no lo son).


        

    Porque de otra manera, no habría sido posible que midieran la rentabilidad de los aspirantes. Ningún partido en su sano juicio, se daría un balazo en el pie decidiéndose por quien les resta más de lo que les suma.

     

    Claudia Sheinbaum, ahora coordinadora de la Organización para la Ciudad de México (dicho así en lo que empieza formalmente la campaña) será quien aparezca en la boleta electoral. Según lo que se difundió en las cuentas de Twitter de Martí Batres y Mario Delgado el jueves por la tarde-noche, quienes fueron encuestados optaron por la delegada en Tlalpan, como la mejor opción para arrebatarle al PRD el Palacio del Ayuntamiento. En textos previos, he escrito aquí que sobre las cualidades que la hacen a ella la indicada: es una mujer sumamente inteligente, que conoce la ciudad desde varias perspectivas y que, además, cuenta con el respaldo de figuras académicas, políticas, de defensa de derechos humanos, científicos y un largo etcétera, que pocas veces se percibe para un político.

     

    Sheinbaum es una mujer respetada dentro y fuera de nuestras fronteras, no de gratis fue parte de un equipo de investigadores merecedores del Nobel. Si de por sí, y según lo que marcan las encuestas, Morena tiene esta elección en la bolsa, la figura de Sheinbaum les abona la seguridad de una campaña mucho más tersa de la que habrían conseguido con otro personaje. Y la encuesta les sirvió para ello, para medir qué tan mercadeables eran sus cuatro candidatos. Ni el empeño que le puso Monreal para crearse un falso apoyo (se decía ganador en prácticamente todas las encuestas que, según, estaban en su poder) lograron mermar las posibilidades de que Morena saliera avante de este episodio. Y es que, para tragedia del delegado en Cuauhtémoc, no sólo no fue el ganador, sino que incluso en los resultados oficiales fue rebasado por Martí Batres, el dirigente capitalino del partido. Monreal logró un decoroso tercer lugar, que no habría querido, pero que resultó ante la simpatía de quienes fueron encuestados.

     

    De ahí que Monreal, por mucho que haya dicho la noche del jueves, previo a conocer los resultados, que Morena se mantendría unido, ni siquiera apareció en la conferencia que ayer por la mañana ofreció Claudia Sheinbaum junto a los otros contendientes. Y si Morena quiere diferenciarse del resto de las organizaciones políticas, debe enviar un mensaje contundente de que saben perder hasta en las decisiones internas, hasta en las que resultan por encuestas. Tal como lo hizo Mario Delgado quien, a pesar de que le avisaron muy tarde de la fecha de la encuesta, no sólo participó de todas formas, sino que con toda madurez democrática acompañó a Sheinbaum y fue el primero en conceder el triunfo a la delegada de Tlalpan, así como hablar de lo necesario que es mantenerse como un grupo donde caminan todos en la misma dirección. Y es que, con la candidatura definida, se colocan en una posición de ventaja que, si no saben aprovecharla, irá en su perjuicio. Y es que hoy, Claudia será el blanco de tiro de los otros partidos que aún están lejos de definir a sus abanderados, aunque eso no es algo que desconozca la delegada.

     

    Por eso están obligados en Morena a dejar a un lado las rabietas y comenzar a trabajar en el proyecto que los lleve fuertes a la elección. Mal haría Monreal en irse, mal haría cualquier otra organización política en recibirlo. La de la Ciudad de México, es una elección que tienen casi en la bolsa, sería un despropósito fracturar lo que hoy se pronostica en las encuestas. Sobre todo si tienen a una candidata con las credenciales necesarias para la batalla.

     

    Yuriria Sierra/Nudo gordiano

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    Estupidovich

    2018-01-21 11:08:39 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    Parece que los precandidatos y sus equipos están empeñados tanto en fomentar el humor mexicano y llevarlo a su máxima expresión como en sorprender al ciudadano de a pie con cosas que nunca pensó que vería.


        

    Las mal llamadas precampañas de los aspirantes presidenciales siguen dando de que hablar por sus ocurrencias. Parece que los precandidatos y sus equipos están empeñados tanto en fomentar el humor mexicano y llevarlo a su máxima expresión como en sorprender al ciudadano de a pie con cosas que nunca pensó que vería.

     

    ¿Un panista vestido de perredista y un partido en campaña pidiéndole a los medios no preguntar? Pues sí, en 2018 esto y más sucede en lo que es apenas el comienzo. Lo que antes parecía un sueño guajiro, Ricardo Anaya, el abanderado de Por México al Frente, lo hizo realidad. Un miembro de la derecha disfrazado de izquierda. Perredistas aplaudiendo rabiosamente a un panista vestido de amarillo, ahora es posible. 

     

    Y qué decir de Dante Delgado, líder del partido Movimiento Ciudadano, que queriendo “ayudar” a su abanderado, le dijo a los medios que no habría más entrevistas banqueteras para que no preguntaran ocurrencias. La nota, por supuesto, la dio esa “ocurrencia” del exgobernador de Veracruz. Seguramente, en el momento en que estaba hablando, Anaya pensó “¿por qué en lugar de Dante no está Yuawi dando esta conferencia conmigo?”.

     

    Eso no es todo, ahora resulta que el nuevo peligro de México no es la terminación unilateral del Tratado de Libre Comercio, la corrupción de los gobernadores o funcionarios, tampoco la inseguridad, el crimen organizado o el narcotráfico.

     

    Esas amenazas ya son cosa del pasado. Ahora, el mayor riesgo es el diabólico, perverso y malintencionado ¡gobierno ruso!, ese que hizo que ganara Donald Trump, ahora está en México. El extraño enemigo del que hablaba el Himno Nacional ha osado profanar con su planta su suelo y lo ha hecho de la mano del morenista Andrés Manuel López Obrador.

     

    A juicio de sus detractores, el tabasqueño un día es chavista; otro, putinista, y uno más, amigo cuasi-hermano de Trump. Los lunes tiene el código postal en Venezuela y los miércoles y viernes recibe instrucciones desde el mismísimo Kremlin.

     

    Morena ahora ya se llama Morenanovich, su candidato Andrea Manuelovich Vladimir López y por supuesto están impulsando una especie de política chavista y la perestroika. Seguramente, en los distintos partidos políticos están pensando que si ya funcionó una vez que López Obrador era un peligro para México ¿por qué no va a funcionar que se trate de crear la idea que El Peje realmente es un esturión?

     

    Por el momento, López Obradorovich ha tomado con sentido del humor las ocurrencias, ahora habrá que ver qué tan lejos quieren llevar esta teoría los estupidovich y si realmente le va a pegar, o de plano sale contraproducente y la gente piensa que es mejor tener a un Putin que a un Peña.

     

    Pero al menos ha quedado claro cuál es el nivel de debate que se verá en los siguientes meses. Así que no hay que dudar que se diga que Anaya es realmente es un extraterrestre y tiene superpoderes como hablar idiomas o tocar instrumento y José Antonio Meade es Carlos Salinas de Gortari disfrazado.

     

    Ahora, los precandidatos presidenciales no han sido los único que han estado involucrados en escándalos. Las palmas se las han llevado los aspirantes a candidatos independientes que quisieron sorprender a las autoridades electorales haciendo trampa en la recolección de firmas. Seguramente van a alegar ignorancia, van a decir que “fue sin querer queriendo” o que simplemente confiaron en su equipo y éste no actuó de mala fe. Lo que es un hecho es que la cultura de la transa se da en todos los niveles y parecería que se está aprovechando de la mínima oportunidad para demostrar de que están hechos.

     

     Vianey Esquinca/La inmaculada percepción

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn