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  • 5 señales de que laboras en un pésimo lugar de trabajo

    2017-08-14 08:41:55 | El Pionero

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    No siempre es sencillo descubrir un mal lugar de trabajo cuando tomas un empleo, pero debería ser bastante rápido una vez que estás a bordo.


        

    Eso desgraciadamente significa que solo te darás cuenta de tu error hasta que esté hecho. Pero no todo está perdido.

     

    Piensa en un empleo en un mal lugar de trabajo como el medio para lograr un fin. Puede que no sea la situación en la que quieras involucrarte, pero la experiencia que ganes cuenta. También es importante recordar que no porque muchos, sino es que la mayoría de los trabajadores han tenido una mala experiencia en alguna compañía, eso te pasará a ti también.

    Pero, como dicen, si camina como pato y habla como pato, regularmente es un pato. Aquí hay cinco señales, y cuando más de una ocurre en algún lugar de trabajo, eso indica que la compañía no es el mejor lugar para trabajar.

    La rotación de personal es alta

    Si la compañía cambia de empleados rápidamente eso generalmente es una señal de que la gente no quiere trabajar ahí. Como regla, si el empleado promedio se queda menos de un año, eso debería ser una advertencia. Además, cuando un negocio tiene pocos empleados de mucho tiempo por debajo de los niveles superiores, esa es una señal importante de que no es un gran lugar para trabajar.

    Temor al jefe

    Hay una diferencia entre tener un sano temor al jefe o jefa y que realmente te asuste. Si los empleados están realmente preocupados de que cualquier pequeñez pueda hacer enfurecer al jefe, esa es una mala señal de una compañía. También deberías tomar nota de los compañeros que temen ser despedidos por fallas menores o incluso errores de rutina.

    Todo el mundo se va a su hora

    En una buena compañía, los empleados llegan temprano y no están desesperados por irse a su hora. Incluso en una situación en la que los empleados checan una tarjeta y su salario es por hora, si les gusta el trabajo, ellos no hacen un esfuerzo especial para estar presentes solo el mínimo tiempo requerido.  Que la gente trabaje solo sus horas es aún una alarma mayor en el caso de empresas que pagan un salario anual.

    Los compañeros no socializan entre ellos

    La gente feliz le habla a otros. Aunque las horas de trabajo sean solo negocios, una buena oficina tiene a trabajadores que platican durante la hora del café o en el almuerzo. Si los empleados se la pasan solos y apenas intercambian algún comentario, es probablemente porque no disfrutan trabajar ahí. No todos necesitan ser amigos ni salir después del trabajo, pero una oficina llena de gente que trata como extraños a los otros ciertamente califica como una mal lugar de trabajo.

    Todo es pedir, sin dar

    Si un empleo regularmente te pide dar más pero no ofrece nada a cambio, probablemente elegiste un mal lugar para trabajar. No se trata de dar y recibir por norma, pero debería ocurrir de forma razonable. Por ejemplo, si tu jefe regularmente te pide quedarte hasta tarde para terminar tu trabajo, pero no te deja salir temprano cada cuando por razones legítimas, entonces probablemente estás en un mal lugar de trabajo. Lo mismo ocurre cuando se trata de trabajar los fines de semana o se te pide ser flexible, pero no se te ofrece flexibilidad de vuelta.

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    Historias comunes

    2017-09-04 09:06:09 | Fernando Herrera Martínez

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    Siempre se ha sabido que los abogados de gobierno, independientemente del orden del que se trate, federal, estatal y municipal, porque están mal pagados, mal preparados y tienen exceso de trabajo


        

    El respaldo de un ministerio público es el agente investigador, si éste hace bien su trabajo, entregará un expediente sólido y defendible, incluso, ganable; de lo contrario, el ministerio público sólo hará los trámites ante los juzgados para ser derrotado. Históricamente, en nuestro país, los expedientes están mal armados, con una base indagatoria mal hecha, en donde el rigor del proceso para hacerse de pruebas no es respetado ni los derechos de los probables responsables, por lo que, aunque los capturen, terminan saliendo libres, por la mala actuación de la representación social.

    El dinero público no es suficiente para llevar a cabo un buen proceso de armado de expedientes contra alguien, siempre ha sido un problema para el país, la pésima actuación de toda la cadena que conforma la procuración de justicia.

    En cambio, quien enfrenta problemas con la justicia, si carece de dinero, sólo tiene que esperar el tiempo necesario para que brinquen los errores y los jueces los dejen libres, pero, teniendo dinero, se puede hacer lo que sea, hasta exhibir a los policías investigadores, ministerios públicos y sus jefes. Es algo con lo que la sociedad ha aprendido a vivir, algunos le han denominado la puerta giratoria, en donde los delincuentes entran para volver a salir, a salvo el tiempo que tardan unos u otros.

    En asuntos de los políticos también se ha sabido siempre que hay impunidad, que es más el ruido que las nueces, que entre ellos se protegen, al menos, en el tiempo del llamado partido hegemónico. A salvo, casos emblemáticos como el de Salinas De Gortari contra Joaquín, “la quina” a quien se le cobró a muy alto precio su traición y apoyo a Cuauhtémoc Cárdenas, o, el anterior, de Díaz Serrano, que pagó por el sexenio del perro, y por su pretensión de ser presidente. Recientemente, la Maestra Elva Esther Gordillo pagó, y sigue pagando, la indisciplina con el actual gobierno, amén de los apoyos dados a Fox y Calderón respectivamente.

    Esos asuntos fueron cobrados con altos intereses, por la gravedad de las ofensas al sistema o nomenclatura. De los escándalos más sonados de políticos caídos en desgracia está el del exgobernador Mario Villanueva Madrid, de Quintana Roo, que ha pasado 20 años en la cárcel, a partir de su captura, luego de huir, siendo gobernador. Andrés Granier de Tabasco, Jesús Reyna de Michoacán, Flavino Ríos de Veracruz. Luego hay dos amparados pero sujetos a proceso, Rodrigo Medina de Nuevo León y Reynoso de Aguascalientes. Antes, con Calderón, Pablo Salazar Mendiguchía pasó 17 meses en la cárcel en el sexenio, Narciso Agúndez sólo 203 días.

    Ahora, en la pluralidad de los partidos que cogobiernan el país, han entrado a la cárcel asuntos muy sonados de corrupción, como el Padrés de Sonora, que con una huelga de hambre consiguió que sacarán a su hijo de Almoloya, a otra cárcel menos dura y luego fuese liberado absuelto de cargos, dejando claro que él paga, pero que el sistema libra a su familia. Lo estamos viviendo con Duarte, el de Veracruz, en donde sólo él fue arrestado en Guatemala, extraditado, y con una huelga de hambre, paró las intenciones de arrestar a su esposa. Sigue en prisión, al igual que Padrés, pero uno y otro están peleando con ese sistema débil en el armado de expedientes y defensa de casos. Actualmente, están siendo investigados o perseguidos César Duarte de Chihuahua, Fidel Herrera de Veracruz y Gabino Cué de Oaxaca. Tomás Yarrinton está arrestado en Italia y será extraditado a USA y después a México. Roberto Borge está preso en Panamá y México quiere traerlo extraditado, veremos qué pasa. En medio de todo este entramado de impunidad, corruptelas, traiciones, investigados, perseguidos y presos, el abogado de Duarte, el de Chihuahua, Aguilar Zincer, demuestra, una vez más, la debilidad del armado de los expedientes punitivos por empleados de gobierno, al ganarles una partida en la larga lucha que les espera, por lo pronto, ya le entregaron algunas propiedades. Con la pena para el estado y sus autoridades.

     

     

    fernandoherrera1956@hotmail.com

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