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  • Seis errores financieros que podrían arruinar tus finanzas personales

    2017-05-10 12:38:16 | El Pionero

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    Los errores con el dinero pueden ocurrirte sin que te des cuenta. Es posible que no sepas cuánto efecto pueden tener estos errores en tus finanzas hasta que pierdas mucho dinero.


        

    Si aprendes a detectar en tus finanzas los pasos en falso y a corregirlos desde el principio, puedes ahorrarte miles de dólares, y unas cuantas noches sin dormir.

    1. Comprar una casa que no puedes costear

    Todo el mundo sabe que una casa puede ser un gran activo financiero. Sin embargo, comprar una casa no es como comprar algunas acciones. Es una gran inversión de dinero, tiempo y energía. Y si te extralimitas económicamente para comprar esa casa, puede terminar siendo una inversión muy mala.

    Si comprar una casa te hunde profundamente en la deuda y te obliga a recurrir a las tarjetas de crédito para estar a flote, terminarás gastando más en cuotas e intereses de lo que posiblemente podrías obtener como retorno de tu “inversión”.

    Los prestamistas hipotecarios normalmente recomiendan limitarse a un pago hipotecario mensual que no supere el 28% de tu ingreso antes de impuestos. Si no puedes encontrar una casa por menos de eso, es mejor alquilar hasta que cambie tu situación.

     

    2. No ahorrar al menos el 10% de tus ingresos (ahorrar más es mejor)

    Apartar una porción razonable de tus ingresos de manera regular puede cosechar grandes recompensas para ti. En primer lugar, comprar inversiones que tienen décadas para crecer te dará un enorme rendimiento, gracias al interés compuesto.

    En segundo lugar, tener una cuenta de ahorros con el valor de algunos meses de gastos puede salvarte de depender de las tarjetas de crédito durante alguna emergencia, lo que significa que ahorrarás una fortuna en intereses y otros cargos relacionados con las deudas.

    Y, en tercer lugar, tener dinero ahorrado te da más flexibilidad en tus opciones de estilo de vida. Por ejemplo, si deseas hacer una carrera en un campo que tiene un gran potencial de ganancias en el futuro, pero paga muy poco en este momento, tener algún colchón en el banco hará que sea mucho más seguro y más fácil perseguir el trabajo de tus sueños.

    3. Ignorar tus inversiones

    Una estrategia de inversión de comprar y retener tiene muchas ventajas, y la mayor de ellas es que requiere mucho menos tiempo y esfuerzo de tu parte para mantenerla. Sin embargo, eso no significa que puedes configurar un plan de inversión automático y luego ignorarlo durante los próximos 30 años.

    Como mínimo, revisa tus inversiones una vez al año y decide si estás o no satisfecho con su desempeño. Esta revisión anual te permitirá volver a equilibrarte y reemplazar las inversiones que ya no se adapten a tus necesidades, ya sea por su bajo rendimiento o porque ya no encajan dentro de tu estrategia cambiante.

    Por ejemplo, si estás cerca de retirarte y todavía tienes 70% de tu cartera asignada en acciones, entonces una repentina caída del mercado podría acabar con una gran parte de tus ahorros justo antes de que los necesites para vivir.

     

    4. Tratar de medir los tiempos del mercado

    Sí, es posible hacer una fortuna si mides tus inversiones perfectamente al comprar de acciones en los mínimos del mercado y al venderlas en los máximos. Sin embargo, también es posible hacer una fortuna ganando la lotería; y yo aún así no recomendaría comprar billetes de lotería como una buena inversión.

    Medir los tiempos del mercado convierte a la inversión en apuestas simples y llanas. Porque nadie puede predecir con certeza si las acciones subirán o bajarán, incluso los gestores de inversión profesionales se equivocan más a menudo de lo que aciertan.

    Para empeorar las cosas, tendrás que pagar comisiones y, posiblemente, impuestos cada vez que realices una transacción; y sincronizar con el mercado suele requerir de muchas transacciones. Estos gastos pueden erosionar gravemente tus rendimientos, incluso si logras cronometrar todas tus operaciones perfectamente (y no será así).

    Así que, a menos que tengas una bola de cristal que te diga exactamente lo que el mercado está a punto de hacer, sigue comprando inversiones de calidad y manteniéndolas durante largos periodos.

    LEE: Joven de 16 años ganó 43.000 dólares con acciones de Tesla, Google y Netflix

    5. Mantener todo tu dinero en ahorros

    Si simplemente tienes todo tu dinero en tu cuenta de ahorros, a tu banco le encantará; pero la inflación consume ese dinero a través del tiempo hasta que no queda nada. Debido a que la inflación promedia alrededor del 3% a largo plazo, necesitas obtener al menos un retorno del 3% en tu dinero solo para quedar en equilibrio.

    Y ciertamente no existe una cuenta de ahorros que pague un interés del 3%. Mantén el suficiente dinero en tu cuenta de cheques para cubrir tus gastos y protegerte de los sobregiros, y solo destina lo suficiente en una cuenta de ahorros para cubrir emergencias (quizás con un banco que opere únicamente en línea, lo cual rendirá mucho más intereses). Luego, dirige el resto a inversiones para el retiro y/o en una cuenta de corretaje.

    Como un ejemplo rápido, si dejas 10.000 dólares en una cuenta de ahorros que paga un interés del 1% durante 20 años, terminarías con 12.202 dólares. Si dejaras esos mismos 10.000 dólares en una cuenta de retiro con impuestos diferidos que rindiera un promedio de 7% anual durante 20 años, tendrías 38.697 dólares.

    6. No tener metas

    ¿Dónde quieres estar en 10 años, financieramente hablando? ¿Qué tal en unos 20 años? Si no tienes una meta, te costará mucho idear a un plan de ahorro, y eso significa que tu dinero saldrá volando en gastos en lugar de generar miles de dólares en inversiones cuando se lleguen a término.

    Pero si estableces metas financieras razonables y tienes un plan para satisfacerlas, puedes lograr cosas asombrosas. Tal vez te gustaría tener lo suficiente ahorrado para dar el pago inicial de una casa dentro de cinco años, y te gustaría ser un millonario dentro de 30 años.

    Siéntate con una calculadora financiera, idea un plan de ahorro que te conduzca allí, y en 30 años podrías estar sentado en el porche de tu casa pagada mirando un estado de cuenta bancario de siete cifras. Ese es un futuro financiero que vale la pena esperar.

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    Luis Miguel, nos nos dejes así

    2018-07-16 08:49:55 | El Pionero

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    Netflix se despide de uno de los grandes éxitos del año: la primera temporada de la serie sobre la vida del cantante. Así ha sido el último capítulo y el culebrón que ha mantenido en vilo a México cada domingo


        

    Hacía demasiados años que Luis Miguel no estaba tan presente en la vida mexicana como en estos últimos cuatro meses. La serie sobre la vida del cantante ha sobrevivido a domingos de debates electorales en prime time, unas elecciones presidenciales y hasta un Mundial. Ha marcado los temas de conversación de cualquier sobremesa y ha conseguido que en las discotecas pinchen, después de un tema de Daddy Yankee, su himno: Culpable o no, una balada de 1988. Este domingo se ha terminado la primera temporada de la serie y con ella se escapa —de momento— uno de los culebrones que ha mantenido en vilo a México y parte de Iberoamérica cada domingo.

    Así como Luis Rey se ha convertido en El villano de México, Marcela Basteri (su madre) y su desaparición han sido desde el pasado 22 de abril el dolor de cabeza de millones de espectadores. El artista había prometido contar "la única verdad" sobre su vida privada y puede que no hubiera un episodio más siniestro que la explicación de por qué su madre lo abandonó y cuál fue su destino. Los capítulos pasaban y la paciencia del público se iba agotando. Hasta ahora.

    En 1986 Marcela viaja a la casa que tenía el matrimonio en Madrid para ver a su hijo. Luis Rey le había prometido que se encontraría con él después de meses sin verse. Pero lo que su marido quería realmente era solo una cosa: una firma para conseguir un contrato millonario con una discográfica. Luis Miguel no está ahí y pronto se da cuenta de que su expareja, un manipulador, machista y violento, le había vuelto a mentir. Rey cierra la puerta con llave. Marcela no volvió a salir de ahí.

    En este capítulo 13, Luis Miguel, contra todo pronóstico, viaja a un hospital de Madrid para ver a su padre en 1992. Y el último episodio se une así con el primero: se está muriendo. Mencionan que la enfermedad que consume a Luis Rey "tiene mala fama", es probable que fuera sida. Y su hijo abandona la gira más importante de su carrera, cruza el Atlántico, y se aferra a la cama de hospital no por el amor a su padre, no porque le haya perdonado: sabe que él es el único que conoce la verdad sobre lo que le sucedió a su madre. Esta escena es la más impactante de toda la serie. 

    —¿Por qué me niegas algo que yo sé que tú sabes?, ¿sabes el daño que me hace esto a mí?

    Le suplica destrozado Luis Miguel a su padre. Luis Rey está a pocos minutos de morirse. El personaje más odiado, pero también el más respetado por una interpretación única del actor español Óscar Jaenada, se despide en este episodio y con él se esfuma también uno de los pilares de la serie. Un papel que había conseguido seducir a los espectadores hasta tal punto de que en cada rincón de México imitaran su acento gaditano y su "coño, Mickey". Con los pómulos afilados por la extrema delgadez, ojeras malva y voz de ultratumba se dirige por última vez a su hijo. Cualquier espectador cree haber llegado al momento culmen, al segundo exacto donde quería que le llevara la serie 12 capítulos atrás. Rey se quita la mascarilla de oxígeno y le responde, por fin.

    —Tú ya sabes dónde está.

    Muere. Luis Rey se ha muerto. Al capítulo le quedan cinco minutos y todavía no se sabe nada de la madre de Luis Miguel. Su hijo escupe lo que opinan en ese momento muchos espectadores: "¡Hijo de puta!". 

    Hugo López, su máganer y hombre más cercano al cantante, intenta calmarlo. Saca de su maletín una carpeta y, de repente, ese gesto levanta la trama que parecía haberse hecho añicos un minuto antes: "Pensé que te lo diría tu padre". Es un informe del Mossad, la agencia de investigación israelí que habían contratado para la búsqueda

    —Encontraron a tu madre.

    Luis Miguel, interpretado por Diego Boneta, llora incrédulo. Nunca abren la carpeta. No desvelan si está viva o muerta, si se volverán a ver. Tendrán que emitir una segunda temporada —Netflix no lo ha confirmado— para desvelar de una vez el misterio ante una parte del público que se ha sentido decepcionada por este final. Y la banda sonora del episodio los acompaña: No me puedes dejar así.

    De la pantalla a los escenarios

    La ficción ha llegado a su fin este domingo. Pero mientras Luis Miguel: la serieconseguía todo; el cantante real estaba cosechando también los mayores beneficios de taquilla que había tenido en los últimos años, con una gira por México, España y Estados Unidos. Un trampolín perfecto, han llegado a comentar muchos críticos, para un artista en la cuerda floja —demandas millonarias, años sin sacar un solo éxito, cancelaciones de conciertos—.

    Incluso las nuevas generaciones, alérgicas a los boleros, se acercan ahora a él como el Elvis latino al que todavía pueden ver sobre un escenario. Habrá que esperar a que se diluya el furor de la serie para comprobar si el artista es capaz de no volver a defraudar a un público entregado como en su mejor época. 

    ISSABELA CAMIL Y MICHELLE SALAS

    El episodio final de esta primera temporada también toca dos puntos importantes en la vida del cantante. Uno es su reconciliación con quien fuera su primera pareja estable —después de una relación adolescente con la fotógrafa Mariana Yazbek—, Issabela Camil. Y otro, la hija que tuvo cuando era muy joven con la modelo Stephanie Salas, Michelle Sallas, que ahora tiene 28 años.

    La serie, producida y supervisada por el cantante, muestra en una escena del final cómo Luis Miguel le pide a Camil matrimonio. No se lo dice tal cual, pero le da a entender que quisiera que formaran una familia. Ella decide pensárselo. Acaba de conocer la noticia de que tiene una hija secreta y él está a punto de enterrar a su padre.

    Aunque la serie muestra que Luis Miguel reconoce a Michelle como su hija en 1992, cuando ella apenas tenía dos años, siempre lo negó públicamente hasta que cumplió la mayoría de edad, en 2008. 

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