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  • ¿Qué va a pasar cuando crezcan los millennials?

    2017-05-05 15:41:34 | El Pionero

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    ¿Cuándo vamos a dar por terminada nuestra adolescencia prolongada?


        

    Compartimos departamento con gente que no conocemos o con nuestros papás, vivimos al día y seguimos una cultura de ansiedad. Tenemos problemas de autoestima y nuestra vida social se desarrolla en internet. Sabemos lo que se supone que deberíamos ser porque lo aprendimos de nuestros padres, que se casaron a nuestra edad, tuvieron hijos, una hipoteca y, unos años más tarde, un portón trasero.

    Pero, ¿y nosotros? Somos adultos viviendo en un estado de infancia suspendida. ¿Qué va a pasar en 20 años cuando todos seamos casi de mediana edad? ¿Qué va a pasar cuando crezcan los millennials?

    Esta es la imagen que me viene a la mente: un soltero de 43 años de edad, agobiado por problemas de salud mental, viviendo en un departamento diminuto que cuesta 20 mil pesos al mes, usando Tinder de forma obsesiva y tuiteando sobre el último lanzamiento de Palace para una audiencia de gente igual de desesperada.

     

    Pero en realidad es un terreno inexplorado; nadie sabe qué va a pasar. De las decenas de intelectuales, científicos y economistas a los que contacté por correo, la mayoría no quiso hacer conjeturas. Aunque, en muchas formas, este panorama desagradable no suena tan descabellado.

    Somos pobres y probablemente vamos a seguir viviendo al día en 20 años. Ryan Bourne, director de políticas públicas del Instituto de Economía en Reino Unido, dijo que nuestra generación va a llegar a los 40 años de edad con una riqueza acumulada menor y que vamos a ser mucho más pobres de lo que deberíamos. "Esta falta de riqueza se debe en parte a que los millennials no tienen casa propia porque tienen que pagar tanto de renta que es difícil ahorrar siquiera para una pensión o para invertir. Ese es un gran problema". El experto en generaciones Jason Dorsey concuerda: "Vamos a ver personas de 30 o 40 años que todavía dependen de sus padres, que siguen viviendo con ellos y que todavía esperan que les paguen el recibo del celular. Este fenómeno ejerce más presión sobre la generación mayor. Si el salario no incrementa drásticamente, vamos a tener graves problemas". 

     

    Básicamente, si creíste que tener veintitantos ya era mucha presión, imagínate cómo va a ser cuando llegues a los 30 o lo 40. Bourne cree que va a llegar un momento en nuestra mediana edad en el que nos vamos a dar cuenta de la gravedad de la situación. "El riesgo es que mucha gente de nuestra generación va a llegar a los 40 años y va a entrar en pánico porque no tienen suficientes activos acumulados para sobrevivir en 30 años, cuando llegue el momento de su retiro", explicó. "Entonces, vamos a ver mucha gente de 40 y tantos preocupada porque no va a tener un retiro particularmente feliz".

    ¿Podremos alcanzar lo estándares de vida y de riqueza acumulada que tienen nuestros padres? Según los economistas con los que platiqué: probablemente no.

    "El problema es que todavía queremos muchas de las mismas cosas que otras generaciones también quieren pero están fuera de nuestro alcance", explicó Dorsey. "Sería interesante ver si nuestros colegas millennials logran su idea de adultez cuando se acerquen a los 40". El peor temor de los lectores de VICE es no encontrar el amor, lo cual indica que no hemos rechazado por completo la idea del matrimonio. Así mismo, nuestra ira por la crisis inmobiliaria demuestra que todavía queremos tener un lugar seguro para vivir.

    Dorsey y otros expertos con los que platiqué dicen que vamos a seguir frustrados e infelices mientras sigamos esperando a que estos marcadores tradicionales de la adultez lleguen a nuestra vida después de los 30.

    A esa edad, como no somos económicamente capaces de tener hijos, vamos a querer tenerlos entre los 35 y los 45 años. "Tener hijos después de los 35 años es más difícil y riesgoso, y creemos que va a haber mucha presión a esa edad para casarse y tener hijos", dijo Dorsey. "Es la tormenta perfecta. El ánimo va a ser: si quieres hacerlo, hazlo ya. Y, por obvias razones, como va a ser mucho más difícil, también va a generar otra clase de debate. Es probable que la gente tenga menos hijos porque, si empiezan tarde, no pueden tener tantos".

     

    La carga sicológica resultante va a recaer sobre las mujeres —algunas se van a dar cuenta de que no pueden tener hijos— pero toda la sociedad la va a sentir. Como dijo Amy Kaler, profesora de estructura social en la Universidad de Alberta, para VICE, "Primero nos daríamos cuenta de la caída de la actividad económica que depende de los niños pequeños y los padres, las tiendas para bebés, las niñeras, las guarderías. Después se verían afectadas las escuelas primarias y los deportes infantiles. También nos volveríamos totalmente dependientes de la inmigración para seguir existiendo como país. Veríamos más esfuerzos para atraer inmigrantes jóvenes, para traer más gente".

    Carole Easton —directora ejecutiva de Young Women's Trust, una organización que apoya y representa a mujeres de entre 16 y 30 años de edad que luchan para vivir con un salario bajo o sin salario en Inglaterra y Gales— está muy preocupada por el futuro de las mujeres. "En nuestra opinión, la razón por la que las mujeres tendrán que esforzarse más", dijo, "es que en el transcurso de su vida se les pagará menos, son más propensas a quedarse estancadas en empleos mal pagados e inseguros y, sobre todo, tienen mayor probabilidad de terminar cuidando a sus familiares". 

     

    Nadie es capaz de predecir cómo va a ser nuestra salud mental y bienestar en 20 años, pero es probable que sigamos siendo una generación que se caracteriza por la ansiedad y los problemas de salud mental, en especial si tomamos en cuenta nuestra apertura a la hora de discutir estos temas. Sin embargo, la prevalencia de las enfermedades mentales a los veintitantos es preocupante. Como regla general, mientras más rápido tratemos los problemas de salud, más probabilidades hay de recuperarnos y de tener una mejor salud mental (o al menos más controlada) en el futuro.

    "Ignorar los síntomas no sólo puede causar un sufrimiento innecesario para el individuo sino que también puede interferir con el desarrollo de una vida plena y significativa", explicó la sicóloga clínica Lisa Orban. Con respecto a la ansiedad que los millennials reportan a sus 20 años, Orban dijo: "El cerebro de los adultos jóvenes todavía es maleable y verse expuesto al estrés en el entorno propio a una edad temprana puede afectar el curso natural de la salud mental. Si los adultos jóvenes aprenden a identificar el estrés y a desarrollar estrategias de respuesta desde el principio, lo más probable es que sean más capaces de controlar el estrés, lo cual puede prevenir o atenuar los problemas salud mental en un futuro ".

    ¿Pero qué tan buenos hemos sido hasta ahora para desarrollar mecanismos de respuesta?

    La mayor preocupación de los profesionales de la salud es que no sabemos cuáles son los efectos a largo plazo de vivir en nuestra "adolescencia suspendida". Lucy Lyus, de la organización de caridad para la salud mental MIND, dijo: "Sabemos que todo lo que sufren los jóvenes en la actualidad contribuye a la falta de bienestar y puede causar ansiedad. Es preocupante no saber qué va a pasar cuando esta generación crezca". Lyus agregó que ninguno de los factores que influyen en nuestro estilo de vida va a cambiar pronto. La solución está en el equilibrio: si queremos mejorar el futuro de la salud mental de los millennials, los cambios deben hacerse ahora. "Sabemos que el gobierno va a decir que está comprometido a hacer de la salud mental una prioridad por encima de la salud física y que planea invertir miles de millones de dólares durante los próximos cinco años para que esto suceda", señaló. "Pero en realidad no sabemos si va a funcionar".

     

    Por lo menos en nuestra desgraciada mediana edad podemos esperar un retiro largo, ¿cierto? No. Vamos a trabajar más tiempo que cualquier generación, en parte debido a nuestra obligación que apoyar a los hijos que tuvimos a una edad muy avanzada, un problema que se agrava por el hecho de que el gobierno está empeñado en hacernos trabajar hasta en nuestro lecho de muerte. "La edad de jubilación va a tener que elevarse de manera drástica para nuestra generación por el envejecimiento de la población", explicó Bourne. "El gobierno implementó este mecanismo de triple bloqueo que hace que la pensión que ofrece el Estado sea más generosa, algo que carece de sentido cuando se tiene una población que envejece. Algo tiene que ceder y la medida más obvia es elevar considerablemente la edad de jubilación".

    Todo esto suena muy pesimista pero, por suerte, nuestra generación no existe dentro de una burbuja. No nos pueden ignorar y estos problemas —la crisis de vivienda, la falta de ahorro, la mala salud mental, etcétera—ya llevan mucho tiempo en el olvido. Con el tiempo, los efectos colaterales van a convertirse en en una carga y nuestros problemas sociales y financieros deben volverse una prioridad. "Lo que puede pasar si no solucionamos todos estos problemas es tan feo que ni quiero imaginarlo", dijo Rachel Laurence del comité de expertos New Economics Foundation. "Si no solucionamos la mayoría de estos problemas, habrá un choque económico importante y una depresión masiva. Pero espero que este sea un momento decisivo ahora que hay tanta gente que está por entrar a la segunda y la tercera fase de la edad adulta con esta situación".

     

    ¿Cuándo vamos a dar por terminada nuestra adolescencia prolongada? ¿Acaso enfrentarnos a todo esto significa que finalmente habremos crecido en el momento en que superemos la peor parte, si es que llegamos a esa etapa? Dorsey predice que vamos a sentir que hemos llegado a la edad adulta cuando alcancemos los 40 años de edad y creo estar de acuerdo con ella. Pero lo único que sabemos con certeza es que el significado y la definición de "adultez" van a cambiarán por completo con nuestra generación.

    Pasar los 18 años pronto ya no va a significar nada más que una excusa para fiestar y poder comprar bebidas alcohólicas sin necesidad de una identificación falsa. También podrían dejar de existir muchos otros marcadores tradicionales de la edad adulta. Es posible que "Ser un adulto" ya no signifique tener hijos o una casa. Así como nuestros padres establecieron lo que para nosotros significa ser adulto, nos toca decidir lo que significa ser un adulto para la generación Z y otras generaciones posteriores.

    Sigue a Hannah Ewens en Twitter.

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    ¿Por qué no soy capaz de perder peso?

    2017-12-13 07:32:07 | El Pionero

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    La pérdida de peso sigue siendo un desafío increíble para la mayoría de la gente, como lo demuestra la creciente epidemia mundial de obesidad.


        

    Según las últimas estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU., se considera que más de dos de cada tres adultos en EE.UU.  tiene sobrepeso (definido como un índice de masa corporal entre 25 y 30) y el 36,5% de los adultos estadounidenses caen en la categoría de obesidad (IMC mayor de 30).

    Muchas personas quieren perder peso. Según un estudio reciente en el Journal of the American Medical Association,aproximadamente la mitad de los adultos con sobrepeso y obesos dicen que están tratando de perder peso. Por eso mis pacientes a menudo preguntan: "¿Por qué no estoy bajando de peso?".

    No hay una respuesta simple y universal a esta pregunta, pero después de casi dos décadas de trabajar con pacientes tratando de perder peso y con la ayuda de dos líderes en el campo de la nutrición y la medicina de la obesidad, he reunido esta lista de algunas de las razones conductuales y médicas más comunes por las que podrías nos estar perdiendo peso, aunque creas que estás haciendo todo bien. También traté de incluir sugerencias para guiarte por el camino correcto hacia la pérdida sostenida de peso.

    Tienes 'amnesia' de calorías

    Este es uno de los problemas más comunes y fáciles de solucionar que veo en mi práctica: en pocas palabras, las personas suelen comer más calorías de lo que creen.

    Las calorías totales consumidas son importantes cuando se trata de perder peso, a pesar de lo que afirman algunas dietas populares. Con frecuencia las personas se olvidan de las pequeñas cosas durante o entre las comidas que se suman de forma calórica y pueden interferir significativamente con la pérdida de peso.

    La solución: mantener un diario de alimentos o realizar un seguimiento de tu ingesta de alimentos con una aplicación. La investigación muestra que este comportamiento simple puede duplicar la pérdida de peso y, a menudo, ayuda a mis pacientes a superar las frustrantes etapas de pérdida de peso.

    Relajas tu dieta demasiado los fines de semana

    Este es otro problema muy común que es un poco más difícil de solucionar, ya que los fines de semana generalmente son mucho menos estructurados y más sociales que los días de la semana. Tres días (viernes, sábado y domingo) de comer más relajado (y en muchos casos beber) pueden borrar fácilmente cuatro días de esfuerzo más concentrado.

    No espero que seas perfecto siete días a la semana, pero la mayoría de los que mantuvieron la pérdida de peso exitosamente del Registro Nacional de Control de Peso (un estudio en curso que rastrea personas que han perdido al menos 13 kilos y han mantenido el peso al menos durante un año) mantener una dieta bastante consistente durante toda la semana, no solo los días de la semana.

    La solución: trata de limitar las indulgencias si estás tratando de perder peso. Una noche de la semana toma una copa de vino o un plato más indulgente, pero no ambos. En otra noche, divide un postre, sáltate el vino e intenta elegir un plato más saludable. Ten cuidado con comer una comida "trampa" completa, o peor, un día de "trampa", ya que esto puede interferir con la pérdida de peso.

    Tu medicación te está perjudicando

    La mayoría de los médicos no reciben la capacitación adecuada en medicina y nutrición para la obesidad. Muchos pueden no ser conscientes de que los medicamentos que recetan pueden llevar al aumento de peso o hacer que la pérdida de peso sea más difícil.

    Según la Dra. Caroline Apovian, presidenta de la Obesity Society, los medicamentos recetados frecuentemente que pueden causar aumento de peso incluyen el Benadryl, Ambien, benzodiazepinas, antidepresivos y antipsicóticos más antiguos, Paxil, betabloqueantes (para la presión arterial alta), varios medicamentos para la diabetes, incluidos la insulina, sulfonilureas y tialidazonas, y algunos métodos anticonceptivos, especialmente Depo-Provera.

    La solución: si estás tomando alguno de estos medicamentos, habla con tu médico para ver si existe una alternativa adecuada. (No debes suspender ningún medicamento recetado sin antes hablar con su médico). Hay una lista completa de medicamentos que pueden causar aumento de peso en línea.

    Comes demasiado de algo bueno

    Es cierto que las recomendaciones sobre la grasa en la dieta han cambiado en la última década, y la ciencia de la nutrición ha descubierto que la grasa no saturada, que incluye nueces, semillas, aguacate y aceite de oliva, desempeña un papel importante en una dieta saludable.

    Sin embargo, puedes estar comiendo demasiada grasa saludable junto con otros alimentos saludables, incluidos los granos integrales.

    La grasa tiene más del doble de calorías que los carbohidratos o las proteínas, por lo que las calorías de grasa, incluso si son saludables, se acumulan más rápidamente. Los granos integrales tienen tres veces el número de carbohidratos que las verduras sin almidón por porción, por lo que, una vez más, el tamaño de la porción es importante.

    La solución: Practica el control de porciones cuando se trata de alimentos saludables pero más calóricos como nueces, mantequilla de maní, semillas, aguacate, aceite de oliva y granos integrales, incluida la quinua, el cereal integral, la pasta y el arroz integral.

    Tu cuerpo es resistente a la insulina

    Este es un problema que a menudo encuentro en los pacientes y uno que mi colega, el Dr. Michael Rothkopf, presidente de la Junta Nacional de Especialistas en Nutrición Médica, confirma que es una razón que a menudo se pasa por alto para la pérdida de peso.

    Es un problema que también puede requerir la realización de pruebas especializadas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, aproximadamente el 30% de los adultos y casi el 70% de los adultos con sobrepeso tienensíndrome metabólico, una constelación de anomalías fuertemente asociadas con la resistencia a la insulina y el exceso de producción de insulina.

    La insulina suprime la liberación de grasa almacenada y promueve la formación de grasa del azúcar. El metabolismo de una persona que tiene resistencia a la insulina o exceso de insulina se desplazará desde la pérdida de grasa hacia el almacenamiento de grasa.

    La solución: si eres mujer y tu circunferencia de cintura es más de 88 centímetros o eres un hombre con una cintura de más de 101 centímetros, habla con tu médico para verificar la resistencia a la insulina. Si la tienes, puede haber modificaciones en la dieta y en los medicamentos que podrían ayudarte a perder peso.

    Hay otras razones potenciales por las cuales el número en la balanza puede no estar cambiando: corta duración del sueño, comportamiento sedentario excesivo, comer en exceso después de los entrenamientos, comer por estrés y comer una dieta altamente inflamatoria llena de alimentos procesados ​​y frutas y verduras inadecuadas. Pero la lista anterior debería ayudarte a comenzar a pensar en cómo mover la balanza en la dirección correcta.

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