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  • ¿Problemas de sobrepeso? Hierba tóxica podría ser la cura

    2017-04-18 08:19:54 | El Pionero

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    Investigadores chinos explican que químico celastrol, de la planta La Vid del Dios Trueno, podría usar sin riesgo; regula el metabolismo de células para reducir el peso


        

    CIUDAD DE MÉXICO

    Una solución para curar el sobrepeso podría ser la hierba tóxica llamada La Vid del Dios Trueno, descubrió un grupo de científicos chinos de la Universidad de Xiamen.

    El responsable de la investigación del equipo del Instituto de Investigación Biomédica de esa unidad, Zhang Xiaokun, explicó al diario China Daily que el celastrol, compuesto químico que se extrae de la hierba, se puede regular el metabolismo celular para ayudar a las personas a perder peso.

    Aseguró que esto se podría lograr con la eliminación de las mitocondrias inflamadas (generadoras de energía) de las células gracias al celastrol, el cual, de acuerdo con la revista Célular Molecular, es uno de los cinco compuestos herbales que tienen un gran potencial para tratar enfermedades incurables.

    El celastrol podría ser una poderosa herramienta para tratar a pacientes que sufren de obesidad y dolencias asociadas, como diabetes, hígado graso o enfermedades cardíacas”, afirmó Xiaokun.

    “Éste es un gran paso para convertir el celastrol en una medicina segura para los seres humanos”, agregó.

     

    La Vid del Dios Trueno es una hierba china que durante siglos ha sido usada para tratar la artritis y otras enfermerdades; sin embargo, el celastrol extraído para ello es mínimo ya que puede ocasionar graves problemas salud.

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    Los errores de padres malvavisco, aquellos que no ponen límites

    2017-05-16 17:07:01 | El Pionero

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    Tienen entre 30 y 45 años, son incapaces de decir no a sus hijos, son permisivos y no tienen jerarquía en su casa


        

    Por ser permisivos y condescendientes en la educación de sus hijos, a quienes no les ponen límites, los especialistas los definen como padres malvavisco.

    En entrevista con Excélsior, la directora del Centro de Especialización en Estudios Psicológicos de la Infancia (CEEPI), Claudia Sotelo Arias, señaló: “Un padre malvavisco, ya sea la mamá, el papá o ambos, es un padre que es suave como un bombón, dulzón con los hijos, porque no tiene claros los límites.

    No representa una figura de autoridad para el niño o la niña y se le dificulta poner hábitos o incluso hacer que los hábitos se cumplan”.

    La investigadora explica que se trata de padres que tienen entre 30 y 45 años y que generalmente fueron educados dentro de esquemas muy rigurosos que no desean aplicar a sus hijos.

    “Estamos hablando de padres que están tratando de modificar estos moldes cuadrados con los que fueron educados, como cuando con una sola mirada tu papá te regañaba. El problema es que se está cayendo en extremos, porque le tienen miedo al sufrimiento del niño y todo lo negocian siendo permisivos”.

    La sicóloga señala que este tipo de padres son profesionistas y trabajan, por lo que buscan compensar a los hijos complaciéndolos, sin establecer una disciplina.

    Si el niño no quiere comer lo que hay en casa, le compran lo que pide. Si no se quiere dormir a la hora que le corresponde, se lo permiten. No le fomentan hábitos”, señaló la directora del CEEPI.

    Añade que otro error que se comete es el hecho de ponerse al nivel del niño, porque los hijos deben aprender que dentro de las familias existen jerarquías y que los padres son los responsables y son quienes cuidan y protegen a los infantes.

    “Como no toleran el sufrimiento de sus hijos, siempre les dan la posibilidad de algo más. Si tienen mal comportamiento, responsabilizan a los maestros, a los abuelos o a quienes los cuidan.

    Les temen a sus hijos porque le temen al enojo, al berrinche o a la reacción si les dicen que no, y esto es un error. En el niño se debe fomentar el sentimiento de frustración para poder enfrentar la vida”, indicó.

    Claudia Sotelo Arias señala que los padres malvavisco no tienen la conciencia de que sin disciplina y sin reglas no están educando al niño para enfrentar al mundo.

    “El problema no sólo se sufrirá en el hogar, sino en la convivencia con otras personas. No se trata de ser autoritarios ni de imponer, se trata de ser una figura de autoridad siendo padres comprensivos y flexibles, sin afectar al niño”, explicó la sicóloga.

    SIN TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN

    De acuerdo con la maestra Susana Salazar Gómora, coordinadora del CEEPI, los hijos de padres malvavisco son niños que no logran desarrollar una tolerancia a la frustración y rivalizan en la escuela o en la familia porque no están acostumbrados a recibir una negativa como respuesta.

    “Son niños que van a hacer berrinche ante un no, son niños que siempre van a buscar que los padres puedan complacerlos en todo y donde estén.

    Son niños que dentro de la escuela no siguen normas y sin importar el grado escolar no logran trabajar con sus compañeros de clase”, detalla.

    La especialista en estudios de desarrollo infantil comenta que debido a la falta de reglas y de hábitos los niños también presentan trastornos alimenticios y del sueño.

    Salazar Gómora, señala que los hijos de padres malvavisco también corren el riesgo de ser rechazados por su comportamiento en su entorno de convivencia habitual.

    “Hay que poner atención: si de los tres a los ocho años el berrinche es su forma de comunicación, ya estamos hablando de un foco rojo”.

    Explica que si no se detiene este tipo de comportamiento, los hijos de padres malvavisco tendrán una adolescencia y una etapa adulta complicada.

    “Cuando un niño sin capacidad de frustración llega a la adolescencia, se vuelve más agresivo y pueden hasta agredir a los maestros.

     

    “Además, son jóvenes que no tienen buen rendimiento escolar constante y que son proclives a las adicciones”.

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