×
  • LOCAL
  • ESTATAL
  • EL GRILLERO
  • EL PAÍS
  • DEPORTES
  • LA OPINIÓN
  • TRIBUNA
  • INSÓLITO
  • ESPECTÁCULOS
  • POLÍTICA
  • MUNDO
  • CLASIFICADO
  • CONTACTO


  • Evidente: al Tri de Osorio lo dirige el fantasma del 7-0

    2017-03-29 09:15:57 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    Me faltó valor. Fui un auténtico #PechoFrío. Pensé en llamar a mi Editor e implorarle que recicláramos el Blog de hace unos días: El Tri a la imagen y semejanza de Osorio.


        

    No me atreví. Seguro me iba a mirar como El Padrino y yo me sentaría en silencio a tratar de ordenar palabras y conceptos sobre una victoria desordenada de un equipo desordenado.

    Y pensé en Arquímedes: "Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo". Sí, dadme un punto neurálgico del México 1-0 T&T, y moveré el teclado.

    ¿Decir que ganó, que es líder, que está a seis puntos del Mundial, que sigue invicto? Hasta el menos espabilado y más aburrido de los aficionados al Tri lo sabe.

    ¿Hablar de Diego Reyes como el autor del gol, cuando sus restantes minutos fueron en realidad una lamentable exhibición como algún presidente latinoamericano enclaustrado en una biblioteca?

    ¿O hablar de la imposibilidad de entender que a la Panamá que hizo ver mal a México en la segunda ronda, le tundiera esta versión cromañón -futbolísticamente hablando- de T&T?

    ¿O descargar de los archivos las voces de Cruyff, Guardiola, Rinus Michel, de que las formas de jugar son la mejor retribución al aficionado, aunque entendiendo que en México sólo hay dos clubes que lo ofrecen: Chivas y a veces Pachuca, y que eso ha enquistado de conformismo las papilas gustativas de las otras aficiones?

    ¿O tratar de descifrar los estrafalarios inventos de Juan Carlos Osorio, inventando posiciones para jugadores probados o inventando jugadores para posiciones probadas, como si el acto artísticamente marrullero fuera desconcertar o despistar más a sus propios jugadores que a los adversarios?

    ¿O evocar las explicaciones del mismo Osorio, en el sentido de que las rotaciones pretenden "tener contenta a la familia (equipo)", permitiendo a todos jugar, para que todos se sientan parte del compromiso?

    ¿O empatizar y entender a los aficionados que sostienen en alto la bandera de la victoria, por más horrorosa, aburrida, sosa, y poco orgullosa que sea, tal vez, porque ya en dos procesos eliminatorios pasados tragaron amargo y ácido por el riesgo de no ir al Mundial?

    ¿O insistir en el descaro del cuerpo arbitral jamaiquino que roba un gol legítimo a T&T y que además perdona tarjetas y marca faltas al revés, sin saber si es una decisión desde los escritorios maquiavélicos de Justino Compeán y Sunil Gulati por salvar al Tri o por tratar de sofocar las últimas cenizas de Jack Warner?

    Trinidad y Tobago llega a despertar incluso sospechas. ¿Dónde quedó la sangre casi barbárica con la que jugaba cada partido, especialmente contra México, para hoy, más allá del gol anulado, dieron una exhibición de futbol bobalicón y asustadizo?

    Y de repente, en el momento de las explicaciones, de las declaraciones, aparecen argumentos como que "mi equipo me gustó" y "los jugadores hicieron todo lo que planeamos", entre otra larga hilera de lugares comunes.

    Entiendo el miedo. Entiendo el pánico. Entiendo la herida abierta. Entiendo que el 7-0 sigue siendo el principal táctico de la selección mexicana. La fobia hacia la eventualidad de otro siniestro igual, ha tomado la batuta del Tri.

    En términos campiranos, se dice que "el que con leche se quema hasta al requesón le sopla". Hoy, tras los juegos ante Panamá, Costa Rica y T&T, queda claro que en la banca del Tri le soplan hasta a la nieve de yogurt...

    Octavio Paz escribió que "el mexicano teme más a la victoria que a la derrota". De vivir, y de interesarle, un poquito al menos, esa exacerbada pasión nacional por el futbol, diría que el mexicano (y su técnico colombiano) le teme más a otro convulsivo y compulsivo 7-0 que a la victoria.

    Al final, que ese aficionado mexicano, ese festivo de hoy, con todos sus conformismos y temores, que celebre como se le pegue la gana, que viva su carnaval concakafquiano del Hexagonal, pero, que al menos por un segundo, se atreva a decir si ve o no a esta selección mexicana capaz de llegar a ese quinto partido... y más allá.

    Lo sostengo pues: es evidente que al Tri de Osorio lo dirige el fantasma del 7-0.

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    7 formas en las que cambia tu cuerpo cuando estás en una relación

    2018-05-25 08:09:29 | El Pionero

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn

    Desde sentir las clásicas mariposas en el estómago, hasta creer que vuelas por las nubes mientras recibes un beso, lo que sientes e intentas describir cuando estás enamorado, más que reacciones físicas, son metáforas propias de un poema


        

    El hecho de que este sentimiento sea relacionado directamente con el corazón cobró popularidad durante el siglo XIX con la aparición de la teoría de los humores.

    Hipócrates ya había ahondado en este tema concluyendo que cada estado de ánimo provenía de un órgano específico del cuerpo —el enojo, por ejemplo, proviene del hígado y es trasmitido a través de la bilis amarilla, mientras que la depresión proviene del bazo en forma de bilis negra—, atribuyéndole al corazón la capacidad de “producir amor” por medio de la sangre. En nuestros días, gracias a la ciencia, hemos sido capaces de concluir que para poder enamorarnos interviene prácticamente todo el cuerpo.

    Pero sabiendo que no sólo el corazón es responsable del desarrollo de este sentimiento, es preciso preguntarnos de qué manera intervienen nuestros diferentes órganos al momento de enamorarnos.

    Reducción del dolor

    Constantemente escuchamos que el amor es la mejor droga y, aunque a veces suena ridículo, no es una idea muy disparatada. De acuerdo con un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, las áreas del cerebro que se activan al enfrentarse a un amor apasionado son las mismas que actúan al momento de contrarrestar el dolor.

    Aumento de testosterona

    Una investigación publicada en la revista científica Psychoneuroendocrinology reveló que, contrario a lo que se piensa, los niveles de testosterona en los hombres bajan considerablemente cuando se encuentran en una relación de amor verdadero; por otro lado, en el cuerpo femenino esta hormona aumenta, presuntamente, como resultado de un incremento en la actividad sexual.

    Liberación dopamina

    Esa sensación de querer estar constantemente con tu pareja se debe a la potencia con la que trabaja este neurotransmisor. Otra de las razones por las que el amor bien puede ser considerado como una droga es que la dopamina activa la sensación de alegría en el cerebro... Además está relacionada con las adicciones.

    La mente se distrae fácilmente

    No, no es que el amor te atrofie el cerebro, no obstante, la euforia que la gente experimenta al comenzar una relación provoca que nuestra mente se concentre en aquello que está causando esa alegría exacerbada. De acuerdo con un estudio publicado en Motivation and Emotion, esto es algo que le pasa a la mayoría de las personas, es por ello que en determinados momentos sienten que estar enamorados los distrae de ciertas actividades específicas.

    Liberación de oxitocina

    Esa conexión que surge entre dos personas que se aman no se debe a un vínculo místico que los hizo encontrarse en un lugar y tiempo específicos. En realidad, se trata de una hormona secretada por la hipófisis, cuyos efectos repercuten directamente en nuestra personalidad, sobre todo al estar con nuestra pareja. La oxitocina aumenta la sensación de intimidad entre ambas partes de la relación, lo que deviene en una mayor libertad para demostrarse su amor físicamente.

    Mejora la salud de los huesos

    Mucha gente comienza a tomar medidas más saludables con sus cuerpos cuando comienzan una relación, ya sea porque quieren ser personas más sanas frente a sus parejas o para ofrecerles una relación aún más estable. Sin embargo, un estudio realizado en la Escuela de Medicina de Harvard arrojó que el simple hecho de entrar en una relación hace que, especialmente las mujeres, sean más resistentes a enfermedades óseas.

    Aumenta la frecuencia cardiaca

    Las descargas constantes de adrenalina hacen que el corazón acelere sus latidos cuando estamos al lado de la persona que amamos. Sobre todo en la primera etapa de la relación, es común que esto ocurra ya que las emociones se encuentran en su máxima potencia. El único factor de riesgo es que algunos hombres comienzan a liberar citoquinas, proteínas que intervienen en el proceso inflamatorio, lo que puede ocasionar problemas cardiacos.

    Si bien hay quienes piensan que estas investigaciones terminan completamente con la idea romántica del amor como el producto de una intervención divina, también es verdad que debemos darle cierta importancia a la manera en que funciona nuestro cuerpo para tener un conocimiento más amplio de nosotros mismos.

    Facebook Twitter Pinterest Google Reddit LinkedIn