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  • ¿El futbolista soñado?

    2017-03-02 11:50:25 | El Pionero

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    El futbol mexicano lo ha esperado paciente y también impacientemente. Algunos se quedaron en el intento, otros los insinuaron con mayores argumentos. No fue ni Cuauhtémoc, ni Giovani y se hace tarde para Vela. La nueva generación ha tenido nombres interesantes: se asomó y se escondió Javier Aquino, se apuntó "El Tecatito" Corona


        

    El que sigue juega para el Pachuca y se llama Hirving Lozano. Él debe ser la siguiente gran apuesta del futbol mexicano por el futbolista mexicano...Hirving Lozano "se cae de maduro" desde el complicado árbol de exportación del futbol mexicano que espera muy pronto pueda competir en otros niveles del juego y que le terminen potencializando como el gran futbolista que todavía promete ser.

    En Pachuca, saben, están conscientes, de que llegó el momento de venderlo. El palco del Estadio Hidalgo estaba lleno el martes por la noche de promotores, agentes y representantes de distintos clubes europeos mientras Lozano encabezaba al Pachuca en su camino a las semifinales de la Liga de Campeones de la Concacaf. Puede ser España --se habla del Celta de Vigo-- o puede ser Holanda --en su momento había cierto interés del Ajax-- o quizá también se asome la posibilidad de Portugal --vía el Porto o el Benfica que son especialistas en potencializar la carrera de jugadores jóvenes en su entrada al futbol de Europa-- puede ser donde sea, lo que está claro es que el llamado "Chucky" debe jugar, a partir de este verano, en una Liga y en un futbol de mayores dimensiones a la de México.

    Futbolista vertical --casi nunca pierde momentos o tiempos en el juego lateral--, con condiciones para profundizar, cambios de velocidad, rebasar rivales con fintas, levantar la cabeza para encontrar el mejor hueco para penetrar o para pasar el balón y con gol, con la condición de patear a portería. Sus condiciones se comparan directamente con la de futbolistas como Javier Aquino o Jesús "El Tecatito" Corona, que fueron parte de exportaciones en la última época. Lozano podría tener aún condiciones más desarrolladas que esos dos ejemplos. En la ficha de venta deberá decir eso y también que es un chico ordenado, tranquilo y que no tiene ningún problema en su convivencia y comportamiento más allá de las canchas. 

    La inconsistencia ha sido una de las principales preocupaciones alrededor del futbolista. Lozano no suele mantener un nivel medio en sus actuaciones y también se le imputa por no aparecer en momentos claves de un juego o de una eliminatoria: con el Pachuca, se recuerda la final del campeonato del Clausura 2016 --que a pesar de ello terminaron ganado los Tuzos en Monterrey-- y con la selección se recuerda con frescura el torneo olímpico de futbol de Río de Janeiro, donde México, como campeón defensor del oro, terminó eliminado en la ronda de grupos.

    Para Lozano, a sus 21 años, la oportunidad de jugar en el futbol europeo es invaluable y para el futbol mexicano es una maravillosa ocasión de que un futbolista de características diferentes crezca y eleve sus condiciones de cara al Mundial de Rusia 2018.

    ¿El futbolista soñado? Con Lozano resurge cierta esperanza, pero debe dar ya el primer paso, el obligatorio, el necesario: jugar en el futbol de Europa. A partir de ahí y desde ahí, todos los sueños son posibles para un futbolista.

    David Failtelson 

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    Evidente: al Tri de Osorio lo dirige el fantasma del 7-0

    2017-03-29 09:15:57 | El Pionero

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    Me faltó valor. Fui un auténtico #PechoFrío. Pensé en llamar a mi Editor e implorarle que recicláramos el Blog de hace unos días: El Tri a la imagen y semejanza de Osorio.


        

    No me atreví. Seguro me iba a mirar como El Padrino y yo me sentaría en silencio a tratar de ordenar palabras y conceptos sobre una victoria desordenada de un equipo desordenado.

    Y pensé en Arquímedes: "Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo". Sí, dadme un punto neurálgico del México 1-0 T&T, y moveré el teclado.

    ¿Decir que ganó, que es líder, que está a seis puntos del Mundial, que sigue invicto? Hasta el menos espabilado y más aburrido de los aficionados al Tri lo sabe.

    ¿Hablar de Diego Reyes como el autor del gol, cuando sus restantes minutos fueron en realidad una lamentable exhibición como algún presidente latinoamericano enclaustrado en una biblioteca?

    ¿O hablar de la imposibilidad de entender que a la Panamá que hizo ver mal a México en la segunda ronda, le tundiera esta versión cromañón -futbolísticamente hablando- de T&T?

    ¿O descargar de los archivos las voces de Cruyff, Guardiola, Rinus Michel, de que las formas de jugar son la mejor retribución al aficionado, aunque entendiendo que en México sólo hay dos clubes que lo ofrecen: Chivas y a veces Pachuca, y que eso ha enquistado de conformismo las papilas gustativas de las otras aficiones?

    ¿O tratar de descifrar los estrafalarios inventos de Juan Carlos Osorio, inventando posiciones para jugadores probados o inventando jugadores para posiciones probadas, como si el acto artísticamente marrullero fuera desconcertar o despistar más a sus propios jugadores que a los adversarios?

    ¿O evocar las explicaciones del mismo Osorio, en el sentido de que las rotaciones pretenden "tener contenta a la familia (equipo)", permitiendo a todos jugar, para que todos se sientan parte del compromiso?

    ¿O empatizar y entender a los aficionados que sostienen en alto la bandera de la victoria, por más horrorosa, aburrida, sosa, y poco orgullosa que sea, tal vez, porque ya en dos procesos eliminatorios pasados tragaron amargo y ácido por el riesgo de no ir al Mundial?

    ¿O insistir en el descaro del cuerpo arbitral jamaiquino que roba un gol legítimo a T&T y que además perdona tarjetas y marca faltas al revés, sin saber si es una decisión desde los escritorios maquiavélicos de Justino Compeán y Sunil Gulati por salvar al Tri o por tratar de sofocar las últimas cenizas de Jack Warner?

    Trinidad y Tobago llega a despertar incluso sospechas. ¿Dónde quedó la sangre casi barbárica con la que jugaba cada partido, especialmente contra México, para hoy, más allá del gol anulado, dieron una exhibición de futbol bobalicón y asustadizo?

    Y de repente, en el momento de las explicaciones, de las declaraciones, aparecen argumentos como que "mi equipo me gustó" y "los jugadores hicieron todo lo que planeamos", entre otra larga hilera de lugares comunes.

    Entiendo el miedo. Entiendo el pánico. Entiendo la herida abierta. Entiendo que el 7-0 sigue siendo el principal táctico de la selección mexicana. La fobia hacia la eventualidad de otro siniestro igual, ha tomado la batuta del Tri.

    En términos campiranos, se dice que "el que con leche se quema hasta al requesón le sopla". Hoy, tras los juegos ante Panamá, Costa Rica y T&T, queda claro que en la banca del Tri le soplan hasta a la nieve de yogurt...

    Octavio Paz escribió que "el mexicano teme más a la victoria que a la derrota". De vivir, y de interesarle, un poquito al menos, esa exacerbada pasión nacional por el futbol, diría que el mexicano (y su técnico colombiano) le teme más a otro convulsivo y compulsivo 7-0 que a la victoria.

    Al final, que ese aficionado mexicano, ese festivo de hoy, con todos sus conformismos y temores, que celebre como se le pegue la gana, que viva su carnaval concakafquiano del Hexagonal, pero, que al menos por un segundo, se atreva a decir si ve o no a esta selección mexicana capaz de llegar a ese quinto partido... y más allá.

    Lo sostengo pues: es evidente que al Tri de Osorio lo dirige el fantasma del 7-0.

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