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  • La reunión

    2017-02-24 19:29:34 | El Pionero

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    “El sistema Trump no sólo es engañoso, es enredoso e ignorante. Porque él destruye la relación, se trata de atacarnos y ofendernos. Él mete estas redadas allá en EU persiguiendo a nuestros paisanos. Él habla de millones de deportaciones en su lenguaje y a sus seguidores. Destruye y luego nos manda un par de ovejitas, todos mansitos, blancas palomas, a tratar de cortejar a la novia”, me dijo ayer Vicente Fox en Imagen Televisión sobre la llegada de Rex Tillerson y John Kelly a nuestro país.


        

    Acababan de pasar unos minutos de que ambos dieran una conferencia de prensa junto con Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio Chong, en la que dieron detalles de la reunión que sostuvieron por la mañana y en la que también estuvo presente José Antonio Meade.

    Habrá sido un encuentro largo y no tan sencillo. Los reporteros de la fuente ya estaban desesperados, pues habían sido citados para un mensaje a las 11 de la mañana en la Secretaría de Relaciones Exteriores, mismo que no ocurrió sino pasando la 1 de la tarde, hora en la que se tenía planeado un mensaje en Los Pinos, en caso de que Enrique Peña Nieto decidiera reunirse con los estadunidenses, todo dependía del éxito de la reunión de la mañana.

    La expectativa era mucha, no era para menos, y lo que hasta este momento sabemos es, tal vez, lo más lógico tomando en cuenta las condiciones del terreno en las que esta visita se llevó a cabo, tal como Fox me la describió.

    El mensaje a medios llegó y lo que escuchamos nos deja parados en el mismo lugar: “Para superar los agravios y los sentimientos negativos que sin duda hoy prevalecen, más que las palabras, lo que habrá de importar son los hechos. Hoy hemos empezado a trazar una ruta que a través de hechos, habrá de consolidar la relación de EU y México, en una relación de confianza, de trabajo conjunto y entrañable amistad...”, dijo el canciller Luis Videgaray.

    “Tenemos que aprovechar la oportunidad de modernizar nuestra relación comercial (...) Debemos poner alto a redes criminales, terroristas y al narcotráfico (...) esperamos tener más encuentros en EU y, tanto Kelly como yo, estamos honrados de visitar al presidente Enrique Peña Nieto”, dijo Rex Tillerson, secretario de Estado de EU en la misma conferencia.

    “Abordamos mecanismos de cooperación que se han construido en materia de seguridad, contra el terrorismo, combate al crimen organizado y tráfico de drogas. Expresamos la necesidad de fortalecer el intercambio de inteligencia, así como las acciones para detener el tráfico de armas y el flujo de dinero que provienen de Estados Unidos y así cerrarle el paso a las organizaciones criminales que dañan la tranquilidad de nuestras poblaciones...”, dijo Miguel Ángel Osorio Chong. “No habrá detenciones masivas de personas.

    Todo será legal y apegado a los derechos humanos de Estados Unidos. No usaremos la fuerza militar en estas deportaciones...”, agregó al final John Kelly, el secretario de Seguridad Nacional de EU.

    Hasta ahora lo único que sabemos es que EPN sí los recibió en Los Pinos, que la reunión no duró más de cuarenta minutos y que se hablaron de los acuerdos alcanzados por la mañana en materia de migración y seguridad.

    Pero no hubo un mensaje del Presidente junto con los visitantes de EU, sólo un comunicado en el cual se detallan un poco más las declaraciones que les escuchamos iniciada la tarde. Enrique Peña Nieto les habría dicho, según lo informado, que la posición de México será firme. También ayer, durante una reunión que Trump sostuvo con representantes de manufactureras, declaró que, previo al viaje, les dijo a sus secretarios que su visita a México la consideraba complicada, difícil.

    Hoy, por lo pronto, los secretarios de EU siguen en el país. La certeza es una, la dijo el canciller Videgaray: “Será un largo camino para construir acuerdos con EU, pero hoy dimos un paso importante...”.

    Y durante este trayecto será importante que EU entienda que junto a su bienestar debe estar el de México no sólo por la larga tradición de la relación bilateral, sino porque todo lo negativo que a partir de su discurso discriminatorio se genera tiene efectos inmediatos en ambos países.

    Pero, sobre todo, parece que Videgaray está desplegando la muy inteligente estrategia de ganar tiempo mientras al gobierno de Trump le empiezan a estallar los muchísimos frentes que ha abierto en todos los niveles, exteriores y domésticos. Y entonces sí, se acuerde de quiénes han sido históricamente sus aliados. Yuriria Sierra/Nudo Gordiano

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    Los que se le fueron a Trump

    2017-07-22 08:50:01 | El Pionero

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    Pocas cosas son tan sintomáticas de la debilidad institucional, como la salida de tanto personaje en poco tiempo. Todas resultado de diferencias con Donald Trump.


        

    “Ni siquiera cayó tan bajo como para usar armas químicas...”, se referían a Bashar al Assad. La declaración le dio la vuelta al mundo en segundos. Nadie lo podía creer, ¿quién había sido capaz de soltar semejante declaración? El responsable fue el entonces vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer. Y ésta será acaso la más célebre de sus apariciones frente a la prensa, y no es que hayan sido pocas las veces que Spicer protagonizara momentos polémicos en estos escasos seis meses en que se desempeñó como vocero del Presidente de Estados Unidos. Y es que ayer renunció y no es que no haya intentado proteger la imagen de Donald Trump, de hecho, sus declaraciones frente a reporteros a veces quedaban por encima de las que hacía el mismo Presidente.

     

    Spicer es el segundo integrante del equipo cercano de Trump, nombrado por él, en renunciar. Ya antes, Michael Flynn lo había hecho. El general retirado dejó su cargo como asesor en Seguridad Nacional, después de que comenzara a tomar forma el asunto de la intervención rusa en la campaña que llevó a Trump a la Presidencia. Tenía apenas tres semanas en el cargo.

     

    Sin embargo, ellos no han sido los únicos en abandonar sus puestos dentro del gobierno de Estados Unidos. Unos días después del inicio de la “Era Trump”, cuatro diplomáticos del Departamento de Estado renunciaron como consecuencia del nombramiento de Rex Tillerson como secretario de Estado. No había pasado  una semana de la ceremonia de investidura, esa que Spicer defendió diciendo que había sido una de las más concurridas de la historia. Se trató del subsecretario de Estado de EU, Patrick Kennedy, que ya tenía nueve años en el cargo; además de la secretaria adjunta de Estado para asuntos consulares, Michele Bond; la secretaria adjunta para administración, Joyce Anne Barr, y el director de misiones extranjeras, Gentry O. Smith.

     

    James Comey es la salida más comentada, y la que puede costarle más Donald Trump. Y es que, sabemos, su dimisión como director del FBI fue orden expresa del republicano, luego de que el primero se rehusara a detener la investigación sobre la injerencia rusa en la elección. Ese mismo tema que orilló  a Flynn a abandonar su cargo a menos de un mes de iniciado el mandato del republicano.

     

    Pocas cosas son tan sintomáticas de la debilidad institucional, como la salida de tanto personaje en tan poco tiempo. Y es que todas ellas han sido resultado de diferencias con Donald Trump. A escasos seis meses del inicio de su gobierno, renuncias y dimisiones se han dado y han alimentado más esa imagen poco sostenible de un Presidente que, incluso, está en riesgo de un impeachment.

     

    Y como si faltaran más elementos para concretar esta falta de institucionalidad del gobierno de Estados Unidos, Donald Trump le dijo a The New York Times hace unos días que se arrepentía de uno de los nombramientos que hizo en su equipo en enero pasado: “Sessions nunca tendría que haber declinado —encabezar la investigación sobre los nexos con Rusia— y si iba a recusarse, me lo tendría que haber dicho antes de que asumiera el puesto y habría elegido a alguien más...”, dijo Trump sobre Jeff Sessions, el fiscal general de Estados Unidos. Sessions respondió que él seguiría trabajando para el país.

     

    A todo esto, podemos añadir también, que en estos seis meses de gobierno, que parecen años, Trump ha dicho más de 800 mentiras, según lo documentó The Washington Post: 836 declaraciones falsas o engañosas: “La declaración más repetida de Trump, pronunciada 44 veces con variaciones, ha sido la afirmación de que la Ley de Cuidado de Salud Asequible está muriendo y está ‘esencialmente muerta’. Pero la Oficina de Presupuesto del Congreso ha dicho que se espera que los precios se mantengan estables con el Obamacare en el futuro previsible...”. Y es que este tema fue una de sus más importantes promesas de campaña, que no ha logrado cumplir. Tanto caos en tan poco tiempo no es buena señal, pero tampoco es que esto nos tome por sorpresa.

     

    Yuriria Sierra/Nudo gordiano

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