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  • Una guerra que no terminará pronto.

    2017-02-19 23:52:33 | Jorge Velázquez Quiroz

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    Hace unos días se hizo público, mediante medios informativos, el conflicto dentro del Cartel de Sinaloa. Esto por la publicación de una supuesta carta que hicieron circular los hijos de Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo"


        

    En la carta atribuida a los hermanos Ivan Archivaldo y Alfredo, de apeidos Guzmán Salazar, se narran los hechos de una supuesta reunión convocada por el compadre del Chapo Guzmán y una de las cabezas gerenciales del cartel, Damaso Lopez Nuñez alias "El Licenciado". En dicha reunión según la versión de la misiva, habrían sido atacados por pistoleros al servicio de Damaso, en un intento de asesinato, los hijos del Chapo y su también compadre y socio, Ismael Zambada "El Mayo". De resultar ciertas dichas versiones, se podria estar entrando a nivel país, en una etapa de violencia generada por la disputa del poder dentro de la mafia en México, que pudiera durar varios meses y alcanzar cifras de muerte similares a los años 2008 al 2010. Algunas de las razones para sostener tal hipótesis son las siguientes: 1. Versiones periodísticas y de órganos de inteligencia, sostienen que la disputa por el control del cartel no es únicamente de la facción de Damaso López y la facción de los "Chapitos". Sino que cada uno de estos liderazgos a hecho alianzas con otras organizaciones criminales, precisamente con la intención de fortalecerse de cara a una guerra. 2. El fin del sexenio de Enrique Peña Nieto deja imposibilitado al gobierno para someter o apaciguar los ánimos dentro de las organizaciones criminales. Por el contrario, la cercanía de fechas con la sucesión presidencial, hace que la política de seguridad dictada desde los Pinos durante este sexenio, sea no solamente ignorada por las organizaciones criminales, sino directamente confrontada por parte de los grupos que se sintieron amenazados, atacados e icluso "traicionados" durante el gobierno de Peña. 3. De igual manera que comentamos el fin de periodo del gobierno mexicano actual, y las consecuencias de la "no obediencia" por parte de los grupos criminales. El gobierno de los Estados Unidos y sus agencias como el ICE, la DEA, FBI, ATF, etc. también se encuentran en plena transición debido a la salida del gobierno de Barack Obama y la entrada del gobierno de Donald Trump. Por lo tanto las políticas y los "acuerdos", que regirán a estas agencias durante el nuevo gobierno de Trump, no han sido plenamente definidas y mucho menos ejercidas. Situación que acrecienta la confrontación e incertidumbre de las mafias de este lado de la frontera. 4. Cada una de las facciones y organizaciones en disputa tienen representación y alcances reales a lo largo y ancho del territorio nacional. Por lo que lamentablemente es de esperar que "un temblor" dentro del territorio de la cuna del cartel, tenga la capacidad de generar verdaderos "tsunamis" a lo largo y ancho de las entidades federativas, incluyendo el estado de Chihuahua. No de trata de ser ave de mal agüero, pero hay verdaderos hechos consumados que nos permiten considerar la posibilidad de que la guerra ha comenzado y no tiene manera de detenerse en el corto plazo. En Chihuahua, y no se diga los estados del pacífico mexicano, es sintomático el alarmante aumento en el número de ejecuciónes y homicidios en los últimos meses. Con la extradición de Joaquín Guzmán, se marca el término de una época dentro de las organizaciones criminales en México. Y la guerra que ha iniciado nos pone frente al nacimiento de una nueva generación de capos, que pretenden encumbrarse dentro del lucrativo y millonario negocio que por años el gobierno mexicano ha impulsado y solapado.

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    Evidente: al Tri de Osorio lo dirige el fantasma del 7-0

    2017-03-29 09:15:57 | El Pionero

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    Me faltó valor. Fui un auténtico #PechoFrío. Pensé en llamar a mi Editor e implorarle que recicláramos el Blog de hace unos días: El Tri a la imagen y semejanza de Osorio.


        

    No me atreví. Seguro me iba a mirar como El Padrino y yo me sentaría en silencio a tratar de ordenar palabras y conceptos sobre una victoria desordenada de un equipo desordenado.

    Y pensé en Arquímedes: "Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo". Sí, dadme un punto neurálgico del México 1-0 T&T, y moveré el teclado.

    ¿Decir que ganó, que es líder, que está a seis puntos del Mundial, que sigue invicto? Hasta el menos espabilado y más aburrido de los aficionados al Tri lo sabe.

    ¿Hablar de Diego Reyes como el autor del gol, cuando sus restantes minutos fueron en realidad una lamentable exhibición como algún presidente latinoamericano enclaustrado en una biblioteca?

    ¿O hablar de la imposibilidad de entender que a la Panamá que hizo ver mal a México en la segunda ronda, le tundiera esta versión cromañón -futbolísticamente hablando- de T&T?

    ¿O descargar de los archivos las voces de Cruyff, Guardiola, Rinus Michel, de que las formas de jugar son la mejor retribución al aficionado, aunque entendiendo que en México sólo hay dos clubes que lo ofrecen: Chivas y a veces Pachuca, y que eso ha enquistado de conformismo las papilas gustativas de las otras aficiones?

    ¿O tratar de descifrar los estrafalarios inventos de Juan Carlos Osorio, inventando posiciones para jugadores probados o inventando jugadores para posiciones probadas, como si el acto artísticamente marrullero fuera desconcertar o despistar más a sus propios jugadores que a los adversarios?

    ¿O evocar las explicaciones del mismo Osorio, en el sentido de que las rotaciones pretenden "tener contenta a la familia (equipo)", permitiendo a todos jugar, para que todos se sientan parte del compromiso?

    ¿O empatizar y entender a los aficionados que sostienen en alto la bandera de la victoria, por más horrorosa, aburrida, sosa, y poco orgullosa que sea, tal vez, porque ya en dos procesos eliminatorios pasados tragaron amargo y ácido por el riesgo de no ir al Mundial?

    ¿O insistir en el descaro del cuerpo arbitral jamaiquino que roba un gol legítimo a T&T y que además perdona tarjetas y marca faltas al revés, sin saber si es una decisión desde los escritorios maquiavélicos de Justino Compeán y Sunil Gulati por salvar al Tri o por tratar de sofocar las últimas cenizas de Jack Warner?

    Trinidad y Tobago llega a despertar incluso sospechas. ¿Dónde quedó la sangre casi barbárica con la que jugaba cada partido, especialmente contra México, para hoy, más allá del gol anulado, dieron una exhibición de futbol bobalicón y asustadizo?

    Y de repente, en el momento de las explicaciones, de las declaraciones, aparecen argumentos como que "mi equipo me gustó" y "los jugadores hicieron todo lo que planeamos", entre otra larga hilera de lugares comunes.

    Entiendo el miedo. Entiendo el pánico. Entiendo la herida abierta. Entiendo que el 7-0 sigue siendo el principal táctico de la selección mexicana. La fobia hacia la eventualidad de otro siniestro igual, ha tomado la batuta del Tri.

    En términos campiranos, se dice que "el que con leche se quema hasta al requesón le sopla". Hoy, tras los juegos ante Panamá, Costa Rica y T&T, queda claro que en la banca del Tri le soplan hasta a la nieve de yogurt...

    Octavio Paz escribió que "el mexicano teme más a la victoria que a la derrota". De vivir, y de interesarle, un poquito al menos, esa exacerbada pasión nacional por el futbol, diría que el mexicano (y su técnico colombiano) le teme más a otro convulsivo y compulsivo 7-0 que a la victoria.

    Al final, que ese aficionado mexicano, ese festivo de hoy, con todos sus conformismos y temores, que celebre como se le pegue la gana, que viva su carnaval concakafquiano del Hexagonal, pero, que al menos por un segundo, se atreva a decir si ve o no a esta selección mexicana capaz de llegar a ese quinto partido... y más allá.

    Lo sostengo pues: es evidente que al Tri de Osorio lo dirige el fantasma del 7-0.

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