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  • Con la piel del zorro, Chivas aguarda a la zorra de 50 pesos

    2017-02-12 23:16:38 | El Pionero

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    Hedor de linchamiento en Chivas. Con la zalea del Zorro en el puño, aguarda a la zorra, en italiano, LaVolpe. El Clásico Nacional. Aquelarre de las saludables pasiones insanas que genera la rivalidad. La misma ubre nutre de encono a América y a Chivas.


        

    Rencor de Liguilla, desprecio ancestral, y hasta La Podóloga se convierte en Juana de Arco, desde la trinchera rojiblanca que posee un exatlista y preside un examericanista, condecorado como "pelagatos de Vergara" por parte de Ricardo Peláez. Sangre contaminada... Desde El Nido, apuro, urgencia, estertores. El subcampeonato deja secuela: tres derrotas en Liga y otra en la Copa. Pero, en la crueldad del deporte, los lamentos de los segundones, son lloriqueos. Ricardo LaVolpe otea ya el patíbulo, su patíbulo, en el Estadio de Chivas. Hasta su afición en el Estadio Azteca lo exilió: "Fuera LaVolpe, fuera Lavolpe", tras un 0-0 ante el menesteroso Puebla, que pudo haberlo superado. Espadas de frente, puñales por la espalda. Y "LaZorra" LaVolpe lo sabe. Los taurinos lo describen con regusto necrófilo: "A morir matando y a matar muriendo". En Guadalajara estará a 90 minutos de la redención o de la extremaunción. Y esto, aunque Peláez salga a decir como con Nacho Ambriz: "Su puesto no depende del Clásico...". Síndrome Pinocho. El Rebaño oculta sus pecados con una grandísima virtud: es un tsunami, pero sólo de 45 minutos. Una película de terror en el primer tiempo y un melodrama cursi en el segundo, que ante Atlas casi le cuesta el empate. Pero, esta vez, Chivas jugará dopado. Ese coctel poderoso de la revancha, el rencor, la gloria y la deuda con su gente, dinamita los sentidos y los sentimientos. Lo saben, llegó la hora, de verdad, de obedecer a la mercadotecnia con eso del #SomosCa3rones. Que no sea sólo bisutería. Confiado en que montará su Circo Romano, ChivasTV abrió fronteras. Hasta abarató al magnífico adversario. El América era la élite en la nómina del Guadalajara: 500 pesos (25 dólares) por la transmisión del Clásico. Ahora, Higuera, ese que Peláez estereotipó y estigmatizó como "pelagatos de Vergara", abarató la escena del crimen: 50 pesos, como tres dolaritos. Y hasta en eso hay una burla. El América de 500 pesos ahora sólo vale 50 pesos. Con la piel del Zorro aún caliente, jugosa, humeante, Chivas confronta a "LaZorra" de 50 pesos. Diez veces menos cotiza a El Nido, dice, para tener diez veces más de audiencia... claro, si no se cae, otra vez, la señal. Convertido en el único equipo de la Liga MuyX que vale el precio del boleto, aunque sólo sea por 45 minutos, porque ofrece futbol de quilates, Chivas tiene, de nuevo, el destino del técnico adversario en sus manos. Y hasta La Podóloga prepara esa toalla, casi mítica ya, para recoger la cabeza desnuda de LaVolpe. El técnico del América, en tanto, va en el tomo 93 de su extensa enciclopedia de excusas. Él sigue invicto. Guinness ya prepara una edición especial sobre su virginidad competitiva. Tras el 0-0 con Puebla, LaVolpe se dio el lujo de delirar: "En el primer tiempo tuvimos mano a mano con Renato Ibarra y Silvio Romero", sí, pero el argentino ingresó al 30' del segundo tiempo. Antes, este martes, América tiene un escarceo previo al aquelarre. Enfrenta a Coras Tepic, el equipo propiedad del que, según Peláez, "es el pelagatos" del propietario de Chivas. E Higuera ungirá con riquezas si dejan malheridas a las Águilas. ¿Réquiem del "pelagatos de Vergara" al --como lo dijo Higuera entre sus amigos-- "pelagatos de Azcárraga"? Será una semana larga para los condenados a muerte. Y afortunadamente para la afición, la tertulia bajó de 500 a 50 pesos. En tiempos de gasolinazos en México, la pira en la que puede arder LaVolpe, se nutre de leña verde... Rafa Ramos

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    Los errores de padres malvavisco, aquellos que no ponen límites

    2017-05-16 17:07:01 | El Pionero

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    Tienen entre 30 y 45 años, son incapaces de decir no a sus hijos, son permisivos y no tienen jerarquía en su casa


        

    Por ser permisivos y condescendientes en la educación de sus hijos, a quienes no les ponen límites, los especialistas los definen como padres malvavisco.

    En entrevista con Excélsior, la directora del Centro de Especialización en Estudios Psicológicos de la Infancia (CEEPI), Claudia Sotelo Arias, señaló: “Un padre malvavisco, ya sea la mamá, el papá o ambos, es un padre que es suave como un bombón, dulzón con los hijos, porque no tiene claros los límites.

    No representa una figura de autoridad para el niño o la niña y se le dificulta poner hábitos o incluso hacer que los hábitos se cumplan”.

    La investigadora explica que se trata de padres que tienen entre 30 y 45 años y que generalmente fueron educados dentro de esquemas muy rigurosos que no desean aplicar a sus hijos.

    “Estamos hablando de padres que están tratando de modificar estos moldes cuadrados con los que fueron educados, como cuando con una sola mirada tu papá te regañaba. El problema es que se está cayendo en extremos, porque le tienen miedo al sufrimiento del niño y todo lo negocian siendo permisivos”.

    La sicóloga señala que este tipo de padres son profesionistas y trabajan, por lo que buscan compensar a los hijos complaciéndolos, sin establecer una disciplina.

    Si el niño no quiere comer lo que hay en casa, le compran lo que pide. Si no se quiere dormir a la hora que le corresponde, se lo permiten. No le fomentan hábitos”, señaló la directora del CEEPI.

    Añade que otro error que se comete es el hecho de ponerse al nivel del niño, porque los hijos deben aprender que dentro de las familias existen jerarquías y que los padres son los responsables y son quienes cuidan y protegen a los infantes.

    “Como no toleran el sufrimiento de sus hijos, siempre les dan la posibilidad de algo más. Si tienen mal comportamiento, responsabilizan a los maestros, a los abuelos o a quienes los cuidan.

    Les temen a sus hijos porque le temen al enojo, al berrinche o a la reacción si les dicen que no, y esto es un error. En el niño se debe fomentar el sentimiento de frustración para poder enfrentar la vida”, indicó.

    Claudia Sotelo Arias señala que los padres malvavisco no tienen la conciencia de que sin disciplina y sin reglas no están educando al niño para enfrentar al mundo.

    “El problema no sólo se sufrirá en el hogar, sino en la convivencia con otras personas. No se trata de ser autoritarios ni de imponer, se trata de ser una figura de autoridad siendo padres comprensivos y flexibles, sin afectar al niño”, explicó la sicóloga.

    SIN TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN

    De acuerdo con la maestra Susana Salazar Gómora, coordinadora del CEEPI, los hijos de padres malvavisco son niños que no logran desarrollar una tolerancia a la frustración y rivalizan en la escuela o en la familia porque no están acostumbrados a recibir una negativa como respuesta.

    “Son niños que van a hacer berrinche ante un no, son niños que siempre van a buscar que los padres puedan complacerlos en todo y donde estén.

    Son niños que dentro de la escuela no siguen normas y sin importar el grado escolar no logran trabajar con sus compañeros de clase”, detalla.

    La especialista en estudios de desarrollo infantil comenta que debido a la falta de reglas y de hábitos los niños también presentan trastornos alimenticios y del sueño.

    Salazar Gómora, señala que los hijos de padres malvavisco también corren el riesgo de ser rechazados por su comportamiento en su entorno de convivencia habitual.

    “Hay que poner atención: si de los tres a los ocho años el berrinche es su forma de comunicación, ya estamos hablando de un foco rojo”.

    Explica que si no se detiene este tipo de comportamiento, los hijos de padres malvavisco tendrán una adolescencia y una etapa adulta complicada.

    “Cuando un niño sin capacidad de frustración llega a la adolescencia, se vuelve más agresivo y pueden hasta agredir a los maestros.

     

    “Además, son jóvenes que no tienen buen rendimiento escolar constante y que son proclives a las adicciones”.

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